SINGAPUR
Teodoro Santana
Singapur es una ciudad-estado constituida por una isla principal y 59 pequeñas islas adyacentes, situadas en el extremo meridional de la península de Malaca. Es una de las ciudades portuarias y centro comercial más importantes del Sureste asiático. Tiene 648 kmē de superficie y una población de casi cinco millones de personas, con una densidad de 7.641 habitantes por kilómetro cuadrado. Canarias, en cambio, tiene una superficie de 7.447 kmē y una población de casi dos millones de personas, con una densidad de 245 habitantes por kilómetro cuadrado.
En 1965 Singapur se separó de Malasia y se convirtió en Estado soberano. Singapur ha pasado de centro de distribución a núcleo industrial, especializándose en sectores de alta tecnología, además de importante centro financiero. Desde 1968 el Partido de Acción Popular (PAP), controló el Parlamento, gobernando el país con puño de hierro y una feroz explotación de su mano de obra, sin nada parecido a lo que aquí se considera "estado del bienestar". Actualmente el PAP, con el 65% de los votos, tiene 81 de los 83 escaños. La oposición tiene dos escaños, aunque obtuvo el 35% de los votos. O sea, un sistema electoral estupendo.
Por su parte, Hong-Kong, uno de los centros industriales, financieros y comerciales más importantes del mundo, perteneció al Reino Unido como colonia hasta 1997, retornando después a la soberanía de la República Popular de China. Está formado por la isla de Hong Kong, un grupo próximo de islotes, las islas de Stonecutters y Lantau y, ya en el continente, la península de Kowloon y los Nuevos Territorios. Tiene una población de siete millones de personas en una superficie de 1.092 kmē, con una densidad de 7.566 habitantes por kilómetro cuadrado.
Cuando los representantes políticos del capitalismo colonial más parasitario y subvencionado, como José Carlos Mauricio, nos dicen abiertamente que sus modelos para Canarias son Singapur y Hong-Kong, hemos de fijarnos en que son sitios espléndidos para mover dinero, pero muy, muy malos para vivir. Por lo menos para quienes Canarias es nuestro hogar, y no un simple bussiness. O sea.