ElGuanchePress, 5,03,2006

SOMOS LOS ÁRBOLES

"Los árboles somos las fábricas que funcionando ininterrumpidamente las 24 horas del día, todos los días del año, a veces durante bastante más de un siglo, cuando nos dejan, claro, mantenemos las condiciones óptimas para la calidad de vida en este planeta, tanto para nosotros como para el resto de los seres vivos, incluyendo los humanos, casualmente de los que peor trato recibimos".

El experimento de van Helmont

Fue en el siglo diecisiete cuando el químico flamenco van Helmont (médico que dejó la práctica de la medicina para dedicarse a la química) realizó el experimento que se recoge a continuación, según su propia descripción y que rogamos encarecidamente a las compañeras y compañeros profesores que realicen en sus clases con sus alumnas y alumnos, con fines didácticos, utilizando en lugar de un árbol, de crecimiento lento, una semilla por ejemplo de judía, chochos, etc.:

"Cogí una maceta, puse en su interior 90 kilogramos (Kg) de tierra que había secado en un horno, la empapé en agua y planté en ella un vástago de sauce que pesaba 2.28 kg. Pero la maceta únicamente fue regada con agua de lluvia o (cuando fue necesario) con agua destilada; y era grande (en tamaño) y estaba hundido en la tierra; y para evitar que el polvo del aire de su alrededor se mezclara con la tierra, el borde de la maceta se resguardó, cubriéndose con una lámina de hierro recubierta de estaño y horadada por muchos agujeros. No calculé el peso de las hojas que cayeron en los cuatro otoños. Por último, sequé de nuevo la tierra de la maceta y se encontraron los mismos 90 kg menos unos 56 gramos; por lo tanto, unos 74 kg de madera, corteza y raíz habían crecido sólo del agua".

Van Helmont llegó a la conclusión de que los 74 kg de madera, corteza y raíz habían crecido sólo del agua. Se necesitaron tres siglos más para llegar a la conclusión de que cuando la luz incide en los vegetales verdes el anhídrido carbónico, uno de los gases responsables del calentamiento global del planeta, se transforma en hidratos de carbono desprendiendo oxígeno, en un proceso conocido por fotosíntesis (del griego photos, luz), debido a que la formación de azúcares sólo tiene lugar en presencia de luz, tratándose por lo tanto de una síntesis (en griego poner juntos) lumínica.

¿Qué ocurriría si desaparecieran las plantas de la faz de la Tierra? Inmediatamente cesaría la biosíntesis de oxígeno y la composición de la atmósfera cambiaría rápidamente. La acumulación de anhídrido carbónico procedente de la respiración eliminaría todas las formas de vida aerobias (que dependen del oxígeno). Además se pararía la formación de hidratos de carbono y de los aminoácidos que dependen de la fotosíntesis, con lo que en muy poco tiempo empezarían a escasear los alimentos, dado que en último lugar los animales, entre los que se incluye la especie humana, dependemos de las plantas, que son los productores, para alimentarnos.

ARBORICIDIO

"Los árboles estamos muy preocupados con la política ambiental que se está aplicando y no nos faltan razones para ello: ya viene la sierra asesina, sólo de verla ya nos duelen las heridas, los asalariados verdugos ya cumplen con su contrato, la empresarial administración, cegados por la cartera, olvidándose de que hasta los billetes salen de los árboles, cegados por la avaricia, la codicia, la avidez, la ambición, la miseria, la mezquindad, el egoísmo, el mercantilismo (nacionalismo mercantilista decía uno), la usura...no ve más que cemento al lado del cemento y sobre el cemento.

Nosotros los árboles estamos indefensos, no podemos huir, de lo contrario ya nos hubiéramos ido lejos, pero muy lejos, por lo que apelamos a la solidaridad de todas las personas de bien, la inmensa mayoría, para frenar esta masacre, apelamos a las personas amantes de la naturaleza, a las que plantan árboles, a las que riegan y miman las plantas, para que acudan en nuestra defensa...ya viene la sierra asesina, ya vienen los viles verdugos: socorro, auxilio, ayuda, solidaridad, participación, reciprocidad, concurso, asistencia, refuerzo, protección, asociación, defensa, alianza, cooperación, colaboración, SOS¡ somos nosotros, los árboles!".

Sin ir más lejos, en la universitaria ciudad de Aguere, y concretamente en la zona del Campus de Anchieta, a la vista de todo el que quiera mirar, se está arrasando con la masa arbórea y de jardinería que bordea con la autopista, de manera flagrante e inmisericorde, en mor de la construcción de una rotonda que sustituya el puente y acceso a La Laguna por el Padre Anchieta, cuya estatua, por cierto, cambió de ubicación de mala manera e, igualmente, sin contemplaciones.

Aquello de que "más valen las imágenes que las palabras", queda de manifiesto en el siguiente reportaje fotográfico.

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Las máquinas y los trabajadores se comportan, en realidad, como elementos de destrucción masiva. Las máquinas no tienen capacidad de pensar, pero, y los trabajadores, ¿les quedará la conciencia tranquila?.... A nosotros, simples ciudadanos, visto lo visto, nos queda una desazón inconmensurable.