Arafo, un oasis en el
sotavento insular
Wladimiro
Rodríguez Brito
Esta
semana el Cabildo de Tenerife le ha entregado
Arafo no
fue sólo un oasis de cultivos y alumbramientos de agua en el seco sotavento
insular, sino que fue un vivero en el que germinaron numerosas semillas de
compromiso social y democrático.
Este
municipio, junto a San Miguel y Fasnia, ha sido de
los pueblos del Sur de Tenerife en los que ha habido mayor actividad cultural a
diferencia de otras zonas de nuestra geografía insular. En consecuencia este
Casino arafero ha sido un oasis vivo, sobre todo, en
la época predemocrática en que se realizaban diversas actividades culturales,
sociales e incluso, políticas, ya que entonces no era fácil encontrar un
espacio para el desarrollo de las mismas, tanto en el sotavento como en
barlovento insular.
Por
eso, este merecido reconocimiento del Cabildo tenemos que situarlo en un Arafo más solidario, con una riqueza mejor repartida al
igual que San Miguel y Fasnia. Por ello, no es
extraño que el número de estudiantes universitarios, la agricultura y una serie
de elementos de desarrollo económico y social, hayan sido más dinámicos que en
otros municipios en los que la tierra estaba en pocas manos.
Arafo
desde los manantiales de Añavingo hasta la
perforación de galerías a comienzos del siglo XX, fue un oasis económico y
cultural. Así, en los años 40, los caudales hídricos de este pueblo y el de
Candelaria atendieron las necesidades de las personas y de la agricultura desde
Valle Guerra a Punta del Hidalgo, llegando también a
Es
así como este pueblo en los años setenta, no sólo tenía una agricultura
próspera por su abundancia de agua y un compromiso intelectual digno de
elogios, sino que las galerías de: Piedra Cumplida, Agrícola de Arafo, Amance,
Precisamente
en este Arafo rico y próspero, sus mujeres y hombres,
no sólo se interesaban por el mundo de la música, sino que tenían una
participación activa en la vida política y social del momento. No es casual que
aquí hayamos tenido debates encuentros y seminarios relativos a temas
sociopolíticos y económicos del futuro de las islas y del resto del mundo en
plena etapa del franquismo. Entre ellos, recuerdo un acto con Ramón Tamames y otros intelectuales, celebrado cuando las islas
vivían y sufrían la falta de democracia.
Es
aquí donde creemos que el Cabildo ha hecho justicia en otorgar
*
Consejero de Medio Ambiente y Paisaje del Cabildo de Tenerife