Contra el terrorismo de las guerras
Cristina Villanueva
¿Acaso no matan a civiles, destruyen sus vidas y sus bienes, acaso no se aterrorizan los niños y los grandes que no los pueden amparar? En IraK, el Líbano o Gaza se destruyen caminos, se cierran fronteras, se dejan a millones de personas sin agua y sin luz y pronto sin abastecimientos. Hay que ser valiente para decirlo porque hay un terrorismo verbal que identifica cada crítica con antisemitismo o pro terrorismo.
Hoy escuché al embajador israelí EXPRESAR que no tendría que haber existido una manifestación como la hubo, en contra de la invasión al Libano, tildando a todos los que fueron de terroristas ¿Es que acaso los que sufren hoy en Líbano no son personas? Es que sólo la vida de un soldado israelí vale tantas muertes y daños materiales (aunque ni siquiera estaba en juego la vida, ya que ofrecieron cambiarlo por algunos de los miles de prisioneros, entre los cuales hay cantidad de niños). Si es así ¿qué idea racista se esconde en esa desmesurada respuesta? El Holocausto terrible no debe funcionar, apelando a la culpa colectiva, como un permiso para que quienes lo sufrieron chantajeen al resto para cometer otros crímenes.
Según veo a los antisemitas no les preocupan los palestinos, los pobres, los que no tienen prensa.
Somos los que antes sufrimos por el martirio del pueblo judío los que con esa misma sensibilidad que nos movió sentimos hoy el martirio y el castigo de Beirut, de Gaza, de Irak
Galeano dijo que "en los suburbios de la Habana llaman al amigo mi tierra o mi sangre" otro que "la Patria està adonde están los amigos " .
Mi tierra y mi sangre son las ideas sentidas o mis sentidos pensados.
Un dolor corporal indignado que piensa, me invade cuando veo que el ejército israelí destruye las casas de los palestinos que considera sus enemigos, en esas casas vive el supuesto culpable, también toda su familia. Las paredes guardan la vida, la envoltura de la gente, los olores de la comida, lo familiar, lo que ampara, pienso que es un ataque simbólico, un querer humillar en lo humano.Una muestra brutal de poder. Lo mismo me pasa cuando veo golpear a una mujer, o sé que hay un niño rehén de sus padres que ejercen sobre él una violencia que muchas veces lo lleva a la muerte.
Son apenas unos pocos ejemplos de los muchos que se sucedieron en el tiempo, matanzas de indios, de mujeres tildadas de brujas por la inquisición, el genocidio armenio, el holocausto, que los nazis implementaron, nuestros 30.000, los dolores y las matanzas que sufrieron los negros desde siempre, el martirio de los colonizados y no me alcanzaría el tiempo ni el espacio para seguir nombrando la infinita lista.
Por eso, a lo mejor, verlo a Fidel bajar en mi patria, desde la patria común de los sueños me produjo una especie de arreglo en este cuerpo mío pensante y conmovido por la masacre de civiles y de bienes en una guerra que como la de Irak hubiera deseado que nunca comenzara. Será porque siento en el cuerpo, la detecto con antenas sutiles, la arrogancia del poder que primero descalifica con palabras "terroristas, brujas" y después destruye con las armas. Será que ese hombre que bajó del avión (él, junto con su pueblo) es una muestra viva de que todo no se compra ni se vende.
Una vital manera ética y humana de resistencia.
Una sencilla y sin arrogancia forma de ganarle a la dictadura mundial que dicta como debe ser el mundo entero a su arbitrio, y lo impone con la fuerza de sus armas y con el poder corruptor de su dinero. ¿Será por eso que mi patria es esa, la de un humanismo que hoy parece en retirada?
¿Será por eso que mis compatriotas pueden haber nacido en Bolivia o Israel,en Inglaterra o Colombia, en Argentina o EEUU?
¿Será por eso que algo se arregla en mí cuando los reconozco?