Terrorismo
informativo o la información del miedo
Alexandro Saco
Si bien las definiciones de terrorismo se
refieren a las acciones armadas que determinados grupos o estados cometen para
generar pánico en civiles o avanzar en sus objetivos, es propicio, dado el
desproporcionado y manipulado uso que se la ha dado al término, que
reinterpretemos su definición. Ello debido a que ciertos sectores políticos y
comunicacionales alrededor del mundo, se han asumido en la práctica como
quienes determinan lo que es o no terrorismo.
·
Perú
campaña presidencial 2006: el fantasma terrorista fue agitado
interesadamente por un conjunto de medios de comunicación y políticos, a los
que posteriormente se sumo el candidato vencedor. De una manera muy hábil se
logró asociar al candidato Humala a la violencia y a García a la estabilidad;
pero irónicamente, el actual presidente es quien tiene mucha mayor relación con
el terrorismo de Estado, mientras que el candidato derrotado no pudo aclarar su
participación en la guerra. En esa dicotomía, se creó una sensación de miedo.
Ésta afirmaba que la victoria de Humala sería el principio de una sucesión de
actos que llevarían a involucionar al país. La distorsión informativa imperó,
el miedo se implantó.
·
En el caso de algunos conflictos internacionales el
asunto es similar y hasta más grave. EEUU e Inglaterra han usado la categoría
terrorismo para justificar la destrucción de Irak hasta la saciedad. El lema es
la lucha contra el terrorismo. Han creado la sensación de que invadir y luego
combatir a los resistentes de Irak significa proteger a sus sociedades de
peligros inminentes. Lo cierto es que si bien EEUU e Inglaterra sufrieron los
atentados del 11S y del 9J, estos estados a través de sus gobiernos comenten
actos de terrorismo en Irak. Y estos actos son, en proporción, mayores e
inflingen más castigo colectivo que los arriba mencionados. A pesar de eso,
esta vanguardia política de occidente y sus medios de comunicación aliados, se
han apoderado del señalamiento de quienes son o no terroristas.
·
Por su parte
·
Otro caso indicativo se da en la guerra que mantienen Palestina e Israel.
La comunicación e información que parte desde los gobiernos israelíes, ha sido
efectiva logrando que en el imaginario colectivo sólo se considere los actos
palestinos como terroristas. Y eso no es exacto. El ejército israelí, comete
actos de terrorismo o terrorismo de Estado, que generan miedo en la sociedad
palestina pero se ocultan en una legitima defensa. Benny Morrys, historiador de
Estos ejemplos pueden servir para
contextualizar lo que pretende aclarar este texto. Que el concepto terrorismo,
que se ha convertido en la palabra más utilizada cuando se llega a los extremos
de la confrontación política, no puede seguir siendo observado sólo a la luz de
sus acusadores, sino en un panorama mayor. El ángulo que nos interesa aclarar
en este caso es el del terrorismo informativo, comunicacional o mediático; que
en algunos casos es independiente de los actos estatales y en otros confluye.
Por ello, afirmo que existe el
terrorismo informativo. Éste se puede definir como la utilización de
los recursos de la comunicación para generar situaciones de miedo y hasta de
terror, que grandes cadenas internacionales o medios informativos locales
aplican cuando existen determinados intereses o alianzas en juego. Los medios
de comunicación que han participado de estos actos de terrorismo informativo,
han tomado partido y generado abiertamente un miedo social vía la distorsión de
la realidad, ello, con fines estrictamente político-económicos. Así como los
actos terroristas armados arrinconan a ciertas sociedades vía el miedo, los
actos de terrorismo informativo sin herir o matar físicamente, hieren y
quiebran las fibras más hondas de la psicología social. Los terroristas
informativos usan una violencia que no consiste en explotar bombas, sino en la
apropiación de un discurso que señala juzga condena, retumba. Todo ello desde
una representatividad empresarial informativa y aplicando métodos que encajan
en un manual fascista.
Latinoamérica es presa de este tipo de terrorismo.
Los procesos electorales del año 2006 demostraron cómo cierta propuesta
política fue atacada vía los recursos del terrorismo informativo. No hubo en
estos procesos electorales, país en el que no se haya apelado al recurso del
miedo cuando candidatos que podríamos definir como anti establisment se
acercaban a la presidencia. En algunos países el miedo generado por el
terrorismo informativo logró su objetivo. En el caso peruano, el sector más
retrogrado de la prensa escrita representado por publicaciones como Correo,
Expreso o el pasquín
Ante ello no hay posibilidad real de que estos
medios que apelan al miedo aminoren su influencia o dejen de utilizar tan
confrontacionales recursos. Sin duda son útiles a cierta perspectiva del poder
y su vigencia está garantizada. Su financiamiento y aparición son parte del
panorama de estos años. Por eso urge la interpretación de estas acciones, la
categorización de este terrorismo informativo en nuestra realidad y en la
escena internacional. La apropiación por unos de la calificación y el
señalamiento del terrorismo debe caducar. Es insostenible que sigan siendo los
estados que aplican el terrorismo de Estado y los medios que cometen en un
sentido amplio actos terroristas, los que tengan el monopolio de la utilización
de la palabra y sean irresponsables sobre las consecuencias que ello trae. Del
mismo modo, sólo contribuye a una regresión autoritaria que en nuestro país
estos medios tengan tanta influencia contagiando de ánimo extremista a la
información en general.
Los conceptos cuando alguien se los apropia
terminan siendo utilizados para un fin univoco, en este caso crear un sentido
común en el que el terrorismo sea la vara con que se mide y castiga al opositor
político. Sustrayendo la palabra del monopolio manipulatorio que hoy existe,
quizá no se contenga el terrorismo informativo que grupos o estados generan en
el mundo. Pero apelando a una interpretación mayor de los hechos, habremos
definido esta constante de la política actual: el terrorismo informativo,
comunicacional o mediático.
24 2 2007
http://civilizacionperu.blogspot.com/