Aminetu Haidar activista saharaui y premio Juan María Bandrés
"Ya es tiempo de que los gobiernos abran sus ojos"
I.N., Tenerife
La activista saharaui Aminetu Haidar recibirá el próximo lunes, [8-05-06] en Madrid, el Premio Juan María Bandrés a la Defensa del Derecho de Asilo y la Solidaridad con los Refugiados. Este premio le servirá de altavoz para hacer llegar al mundo su mensaje de justicia para el Sáhara Occidental para acabar con más de 30 años de sufrimiento por la inoperancia de sucesivos gobiernos. Perseguida y torturada por las autoridades marroquíes, exclusivamente por exigir los derechos de los saharauis, elude la referencia a su sufrimiento personal, patente en su estado físico, para hablar del dolor de todo un pueblo.
-Con sólo poner su nombre en el buscador de internet aparecen numerosas páginas sobre su persona. En algunas piden su liberación, puesto que hasta hace poco estaba presa en una cárcel de El Aaiún; la proponen para el Premio Sajarov o la aclaman como "guía de la independencia saharaui" y hasta la saludan en euskera. Es usted toda una personalidad.
-Yo no me considero una personalidad, sino una persona sencilla del pueblo saharaui, que tengo un deber como todos los hijos del Sáhara. Lucho para que se respeten los derechos en el Sáhara Occidental, pido respeto a su derecho a la existencia, a la independencia, a su vuelta a su territorio y a vivir en paz y armonía. Este es un deber que yo tengo sobre mi espalda.
-Mientras que las personas son conscientes de la lucha del pueblo saharaui, parece que los gobiernos están ciegos y sordos a su realidad.
-Porque tienen intereses y toda esa gente que dices que se preocupa es gente digna, honrada y consciente de lo que está pasando. Esas personas son las que han arropado esa solidaridad internacional.
-Quizá lo más alarmante es que sea el Gobierno español, un gobierno socialista además, el que les dé la espalda.
-Sí, es verdad. Y esto, vuelvo a decir, es por los intereses económicos, porque el Gobierno español sabe muy bien que tiene una responsabilidad histórica ante el pueblo saharaui. Nuestro pueblo tiene mucha esperanza, pero en vez de encontrar su ayuda, encontramos una piedra en nuestro camino.
-¿Qué hace posible que, a pesar de los años transcurridos, sigan manteniendo esa esperanza?
-Esa es una pregunta muy profunda, porque estar sufriendo treinta años no es fácil. Este pueblo tiene un gran coraje hasta el punto de que las personas en las zonas ocupadas bajo la pisada de los opresores han decidido salir a la calle para hacer manifestaciones pacíficas, aun sabiendo las consecuencias que pueden tener. Y eso es lo que ha pasado. Hay cientos de víctimas, cientos de desaparecidos y cientos de torturados. Esto es un mensaje al mundo, que el pueblo seguirá hacia adelante para lograr el objetivo inicial, vivir en paz y armonía. Por eso el mundo debe solidarizarse y apoyar este derecho legítimo.
-Usted es un ejemplo de ello. Ha sido torturada y sabe que si regresa volverá a sufrir la violencia que ya conoce.
-Estoy segura. Hay un compañero mío, un activista, que al llegar al aeropuerto ha sido detenido y encarcelado.
-¿Cómo puede someter su vida personal, familiar -tiene dos hijos- y hasta exponerse físicamente, todo por la causa saharaui?
-Es un deber. Es un trabajo muy digno por la Humanidad. Sabemos que cualquier trabajo noble por los Derechos Humanos tiene unos impuestos que hay que pagar y que quedarán para la Historia.
-¿Serán mayores o menores a su regreso a las zonas ocupadas?
-Menores imposible. Habrá mucho más que dar. Cuando el Gobierno marroquí dice que no tenemos derecho a la existencia, la resistencia seguirá adelante.
-El hecho de recibir el Premio Juan María Bandrés o esta visita a Canarias, ¿es una ofensa para el Gobierno marroquí?
-Sí. Es algo contra el Gobierno marroquí, pero no encontramos otra alternativa. Somos cada día más conscientes de que somos nosotros los que conseguiremos nuestros derechos, porque en la situación en la que estamos, ni paz ni guerra, no ha dado ningún resultado. La resistencia pacífica, al menos, encontrará la atención del mundo y el mundo desmentirá la propaganda marroquí.
-El Frente Polisario, cada cierto tiempo, amenaza con volver a las armas. ¿Será posible proseguir la resistencia pacífica?
-Como militantes por los derechos humanos, no queremos esta violencia. Somos embajadores de la paz y siempre pedimos una solución pacífica. Pero como nuestra resistencia pacífica no ha encontrado respuesta y los marroquíes siguen presionando esta intifada, los polisarios, que son los únicos representantes legítimos, no van a soportar ver que sus hermanos estén bajo esa tutela, Y si no hay otra alternativa, volverá la guerra. Pero esperamos que eso no ocurra.
-Ha habido una escalada de violencia, después de unos años aparentemente tranquilos.
-La violación de los derechos humanos de los saharauis no nació hoy, sino que desde el 31 de octubre del año 1975 han ocurrido crímenes contra la Humanidad, contra los saharauis, desde tirarlos vivos de los aviones a bombardeos con fósforo, desapariciones o torturas. Pero como hay un bloqueo informativo en la zona no se conocía esto. Gracias al movimiento de los activistas saharauis por los Derechos Humanos, el mundo pudo constatar la realidad sobre la violación de estos derechos, que ha habido siempre y que seguirá si el mundo no hace nada.
-¿Qué mensaje lanzará al mundo, el lunes, cuando recoja el Premio Juan María Bandrés?
-El hecho de que me lo hayan dado es una consideración para la resistencia pacífica saharaui, es un gran honor para todos los saharauis y demuestra la justicia de su causa. Pero también será una oportunidad para hacer saber al mundo y a los saharauis la opresión diaria del gobierno marroquí, que hay un pueblo que vive de la ayuda internacional y que pide solamente vivir en paz. Hay familias que están separadas, parte en el exilio y parte en las zonas ocupadas, y esto es imperdonable. Es injusto. Y ya es tiempo de que los gobiernos abran los ojos, especialemte el español y el francés.
"Iré del aeropuerto a prisión"
"Mi destino es ir del aeropuerto a la cárcel otra vez". Sería el tercer período de prisión para la activista de los derechos humanos Aminetu Haidar, que ha sido encarcelada en dos ocasiones anteriores en unas condiciones atroces. La primera vez fue en 1987 por participar en una protesta contra la ocupación del Sáhara Occidental durante una visita de la ONU. Pasó tres años y siete meses encerrada en una mazmorra con una venda en los ojos, casi sin comida, sobre un suelo de tierra y sin ser juzgada. Los interrogatorios continuos y las amenazas de violación eran constantes. "La tortura era nuestra comida diaria", explica. Haidar parece tener claro su futuro a corto plazo. "Estoy obligada a regresar -dijo ayer en Tenerife durante una rueda de prensa en el Cabildo-. Sé mi destino de antemano: del aeropuerto a la cárcel otra vez, pero no nos van a arrodillar. A pesar de que soy madre, y probablemente no vea a mis hijos, no tengo otra opción". La carga emocional de esta declaración no dejó indiferente a ninguno de los presentes en su intervención. Ella misma no pudo reprimir las lágrimas, que disculpó afirmando que son "los hijos del pueblo saharaui" los que le causan el llanto. La última vez en ser detenida por agentes policiales marroquíes fue en diciembre pasado, reclusión de la que salió en un deplorable estado de salud debido a la huelga de hambre que mantuvo durante 50 días, al igual que otros 37 presos políticos saharauis.
Recibida en el Parlamento de Canarias y en el Cabildo insular
EL DÍA/ACN, Tenerife
La defensora saharaui de los derechos humanos y galardonada por la Comisión Española de Ayuda al Refugiado con el premio Juan María Bandrés, Aminetu Haidar, realizó ayer [4-5-06] una visita institucional al Parlamento de Canarias.
Haidar, que fue recibida por el vicepresidente primero de la Cámara, Alfredo Belda, agradeció las muestras de cariño con la que se le ha acogido en las Islas y reconoció el apoyo constante tanto de las instituciones como de los distintos colectivos canarios con el pueblo saharaui.
La defensora pacifista reiteró que su presencia debe servir como testimonio de las numerosas denuncias de violaciones de los derechos humanos que siguen produciéndose en el Sáhara Occidental.
El vicepresidente primero de la Cámara canaria reconoció el apoyo que debe existir por parte de las instituciones en la lucha por la recuperación de los derechos fundamentales, informó el Parlamento canario en un comunicado.
En este sentido, Belda recordó que el Parlamento de Canarias elevó al Gobierno de la Nación, a través de una iniciativa parlamentaria, su apoyo a las gestiones necesarias para garantizar la plena vigencia de los derechos fundamentales de la población saharaui del Sáhara Occidental y la necesidad de la defensa de estos derechos ante las Naciones Unidas.
Resistencia pacífica
La activista saharaui visitó también ayer [4-05-06] el Cabildo de Tenerife y ofreció una rueda de prensa en el Palacio Insular, en la que volvió a llamar la atención sobre la violación de los derechos humanos en el Sáhara ocupado, como ella misma pudo narrar por haber sufrido persecución, detenciones y tortura.
Aminetu Haidar no habla de ello, pero sí quienes la rodean de sus lesiones en la cabeza y de sus dificultades para soportar a duras penas hasta los encuentros informativos. Pero como ella dice, todo es parte de ese "deber" que se ha impuesto.
Los distintos encuentros de Aminetu Haidar con instituciones y los medios de comunicacion en Canarias han sido posible gracias a la colaboración de la Unión de Profesionales de la Comunicación de Canarias y la Asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui, que han apoyado a la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR).
El representante de CEAR que acompañaba en su periplo institucional a Haidar, pródigo en citas sobre la libertad y los derechos humanos, dijo de ella lo que el Che Guevara en su día: "Podréis acabar con las flores, pero no con la primavera".
Aminatu Haidar pronunció sendas conferencias en Las Palmas de G.C. y en Santa Cruz de Tenerife
ElGuanche, 5 mayo 2006
Haminatu Haidar pronunció sendas conferencias en Las Palmas de Grancanaria, el día 4 en el Observatorio Profesional de Música de Las Palmas de Gran Canaria, y el siguiente día, en la Sede Central de Caja Rural en Santa Cruz de Tenerife. La mesa, en ambos casos, estuvo presidida por la propia Aminatu Haidar, acompañada de su traductora Maima; por el delegado en Canarias de CEAR, Juan Moreno; por la representante del Consejo General de la Abogacía; Inés Miranda; por las Presidentas de la Asociación Canaria de Amistad y Solidaridad con el Pueblo Saharaui, Mary Luz Rodríguez Reyes, en Las Palmas, y Conchi Reyes, en Tenerife.
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Con las salas abarrotadas de un público entusiasta con la causa saharaui que escuchó con admiración el trágico relato del suplicio de Aminatu Haidar, con desapariciones de decenas de años, durante las cuales ella nada sabía de su familia y ésta desconocía su paradero. Relató su experiencia en la horrenda Cárcel Negra de El Aaiun, así como la de otros tantos activictas de la justa causa saharaui por su independencia. "He sido encarcelada en dos ocasiones anteriores en unas condiciones atroces. La primera vez fue en 1987 por participar en una protesta contra la ocupación del Sáhara Occidental durante una visita de la ONU. Pasé tres años y siete meses encerrada en una mazmorra con una venda en los ojos, casi sin comida, sobre un suelo de tierra y sin ser juzgada. Los interrogatorios continuos y las amenazas de violación eran constantes. "La tortura era nuestra comida diaria", explica. Haidar parece tener claro su futuro a corto plazo. "-La violación de los derechos humanos de los saharauis no nació hoy, sino que desde el 31 de octubre del año 1975 han ocurrido crímenes contra la Humanidad, contra los saharauis, desde tirarlos vivos de los aviones a bombardeos con fósforo, desapariciones o torturas. Pero como hay un bloqueo informativo en la zona no se conocía esto. Gracias al movimiento de los activistas saharauis por los Derechos Humanos, el mundo pudo constatar la realidad sobre la violación de estos derechos, que ha habido siempre y que seguirá si el mundo no hace nada".
"Mi destino es ir del aeropuerto a la cárcel otra vez". Sería el tercer período de prisión para la activista de los derechos humanos. Aminetu Haidar parece tener claro su futuro a corto plazo. "Estoy obligada a regresar -dijo en Tenerife durante una rueda de prensa en el Cabildo-. Sé mi destino de antemano: del aeropuerto a la cárcel otra vez, pero no nos van a arrodillar. A pesar de que soy madre, y probablemente no vea a mis hijos, no tengo otra opción". La carga emocional de esta declaración no dejó indiferente a ninguno de los presentes en su intervención. Ella misma no pudo reprimir las lágrimas, que disculpó afirmando que son "los hijos del pueblo saharaui" los que le causan el llanto. La última vez en ser detenida por agentes policiales marroquíes fue en diciembre pasado, reclusión de la que salió en un deplorable estado de salud debido a la huelga de hambre que mantuvo durante 50 días, al igual que otros 37 presos políticos saharauis".
En varias ocasiones el público se levantó ovasionándola y coreando la consigna que se ha hecho popular en toda Canarias: ¡El pueblo, canario, con el Frente Polisario!... ¡El pueblo, canario, con el Frente Polisario!...
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La despida de Aminatu Haidar fue clamorosa... ¡Que la suerte te acompañe! Debes saber Aminatu, que el pueblo canario, por encima de gobernantes sin conciencia, ha estado siempre y, ahora más que nunca, estará con el pueblo saharaui, con su lucha, con tu lucha, que es la nuestra...
Fotos: ElGuanche
Fuente, primera y segunda parte de los textos: El Día, 6 mayo 2006