Criminalización y balas contra la sociedad
Mientras Zapatero manda al ejército a patrullar por la valla fronteriza de Marruecos con España las fuerzas de seguridad marroquíes y españolas se acusan mutuamente de haber matado a tiros a cinco personas.
La vicepresidenta del gobierno Mª Teresa Fernández de la Vega ha informado que son cinco los muertos por arma de fuego en los incidentes habidos en la valla de Ceuta.
Dos de los fallecidos lo hicieron en la parte española y tres en la marroquí. Según la policia marroquí estos últimos fallecidos habrían recibido disparos de balas españolas.
Los inmigrantes murieron cuando 500 personas intentaban entrar a la colonia española saltando la valla.
Es preocupante observar todas las noticias sobre represión y asesinatos policiales que ha habido este verano. No hace tanto participamos en manifestaciones multitudinarias contra la invasión de Iraq, pero nada sucede mientras observamos el descaro de las fuerzas represivas disparando contra los pobres hambrientos del primer mundo para proteger supermercados abandonados entre las ruinas.
La policía ocupa barrios con antidisturbios, suelta los perros, le dispara a bocajarro a extranjeros y la Guardia Civil se sigue considerando por encima del bien y del mal, torturando y asesinando con total impunidad.
Desde que los movimientos populares perdieron la iniciativa después de los enfrentamientos mediáticos y autodestructivos (¿es violencia romper una papelera? ¿es la clave de la revolución?) que emponzoñaron las grandes movilizaciones contra las organizaciones económicas que manejan los hilos en el mundo, ha advenido un nuevo "enemigo mundial": la amenaza fantasma del terrorismo mundial.