Todo parece
Carnaval
Justo
Fernández Rodríguez
Durante las últimas semanas, incluso por personas
de notoria candidez, se ha podido comprobar que para una buena parte de los
políticos, de cualquier parte del mundo -a niveles internacionales, nacionales,
autonómicos, insulares o municipales-, la mentira, la manipulación y la
falsedad son algunas de sus principales formas de actuación para ocultar
acciones reprobables, sea la violación de los derechos humanos, el
incumplimiento de las leyes vigentes, la responsabilidad en el despilfarro de
los dineros públicos o, simplemente, su complicidad, por acción u omisión, en
la corrupción generalizada que nos azota.
El Parlamento Europeo ha aprobado un informe sobre los vuelos secretos de
Ahora sabemos que el Gobierno de Aznar, entonces con Acebes, Zaplana y Rajoy, en 2002, envió policías españoles a Guantánamo, la
base convertida en campo de concentración y centro de tortura del Gobierno Bush, para interrogar a 20 presos sin vinculación -salvo
uno- con España y sin la menor cobertura legal. En el colmo de la desvergüenza
política, Rajoy, ocultando sus responsabilidades,
pide que el Gobierno actual dé explicaciones al respecto. Cuatro años después
de convertirse en cómplice, con Toni Blair, de la aventura bélico-económica de George Bush contra Irak, burlando
la opinión de más del 80% de los españoles y al margen de las decisiones de las
Naciones Unidas, Aznar, por fin, se ha enterado de
que el régimen de Sadam Husein
no tenía armas de destrucción masiva.
Recibido entre aclamaciones de "¡presidente!, ¡presidente!" -¡pobre Rajoy!-, en un acto celebrado en Pozuelo de Alarcón
presentado por Pedro J. Ramírez, haciendo gala de su gran capacidad para el
ejercicio del cinismo, la manipulación política y la mentira, Aznar manifestaba: "Evidentemente, todo el mundo
pensaba que en Irak había armas de destrucción masiva y no las había, yo lo sé
ahora". "Tengo el problema de no haber sido tan listo de haberlo
sabido antes". "Cuando yo no lo sabía, nadie lo sabía". Esto
sucede dos años después que el mismísimo Bush tuviera
que reconocer la ausencia de armas de destrucción masiva.
Esas palabras constituyen un nuevo intento de engañar a los españoles. Ni una
sola mención a los informes del CNI sobre la ausencia de armas de destrucción
masiva; a las continuas manifestaciones de los inspectores, enviados por
En su política de mentiras y falsedades, para lograr un clima de crispación
permanente en torno al fracasado intento de terminar con la violencia etarra, la situación del asesino De Juana Chaos, en huelga de hambre, se ha convertido en uno de los
argumentos recurrentes de los dirigentes del PP y sus terminales mediáticos, de
desgaste del Gobierno.
En Canarias tampoco nos faltan ejemplos. El PP y Coalición Canaria, después de
meses de sestear, manipular y boicotear las comisiones de investigación
parlamentarias, ante la proximidad de las elecciones han decidido extender una
"manta esperanzera" sobre la corrupción,
investigada en los denominados ’caso Amorós’ y ’trama eólica’, en los que se
han visto implicados varios miembros de ambas fuerzas políticas. Asimismo,
todos unidos, PSC, CC y PP, han promulgado una modificación de
Y todo ello porque estos ciudadanos utilizaron
La busca de un falso enemigo y de la permanente manipulación sobre la
pretensión de los vecinos de suspender los Carnavales, incitando a los
ciudadanos a una confrontación, es una estrategia conocida, desarrollada por
los ideólogos y estrategas del fascismo, con plena vigencia durante los 40 años
de dictadura. Ya tuvimos, durante esa época, suficientes salvadores. Es una
falacia intentar con intenciones electoralistas, o para hacer olvidar sus
graves problemas con la justicia, querer aparecer como el salvador de un
Carnaval que nadie quiere suprimir.
Pocos chicharreros dudaban de que
El candidato del PP a