TRABAJADORAS
Teodoro
Santana *
En los últimos años se ha intentado sistemáticamente descafeinar el
Día Internacional de
Es cierto
que todas las mujeres, por el hecho de serlo, sufren una serie
discriminaciones comunes fruto del patriarcado imperante. Pero el patriarcado
surge con las clases sociales. Y la división en clases se manifiesta también
entre las mujeres.
No son lo mismo los problemas de Isabel Presley, de la reina o de Condolezza
Rice, que los problemas de una empaquetadota de tomates, de una auxiliar
administrativa o de una maestra. No es lo mismo tener una doble jornada que
tener servicio que te haga las tareas domésticas, normalmente otras mujeres.
En la medida
que los bajos salarios capitalistas obligan a mujeres y hombres a salir a
trabajar por un jornal, va quedando cada vez más en evidencia que los problemas
de la inmensa mayoría de las mujeres, las trabajadoras, solo se pueden resolver
con la lucha conjunta de trabajadoras y trabajadores contra el poder de una
minoría de hombres y de mujeres dominantes.
Los
intereses de trabajadoras y trabajadores como clase
son idénticos, pero no así los intereses de todas las mujeres. Las de la clase
gobernante tienen exactamente el mismo interés en perpetuar la sociedad
capitalista que los hombres de esa misma clase.
Los grandes
capitalistas, sean hombres o mujeres, viven en el mismo lujo y
en la misma abundancia a costa de la explotación de mujeres y hombres
asalariados. La emancipación de las trabajadoras no se alcanzará en alianza con
las mujeres de la clase enemiga, sino en una lucha contra ellas como parte de
la clase dominante.
Es evidente
que sólo luchando juntos mujeres y hombres conseguiremos dejar
atrás esta época de patriarcado y de explotación de unos seres humanos por
otros. Precisamente por eso, se intenta descafeinar el día de la mujer
Trabajadora.
Y,
precisamente por eso, toda discriminación, toda actitud machista,
toda broma sexista, toda insolidaridad con las mujeres, en el tajo o en el
hogar, es una traición al conjunto de la clase trabajadora. Codo con codo,
hombro con hombro, compañeras, para cambiar el mundo. O sea.
(*) Teodoro
Santana es Secretario Nacional de UNIDAD DEL
PUEBLO