El año 2006 y el
día de la trilla: el final de un ciclo
Wladimiro Rodríguez Brito
Es costumbre
en el lenguaje campesino hacer un balance de la cosecha de cereales una vez
aventado el grano, puesto que de ese momento depende no sólo el éxito de la cosecha
anual, además de la alimentación de las familias, es decir, el gofio del
siguiente año. Este domingo ponemos punto final al año y solemos aprovechar
estos días para hacer repaso al año transcurrido y, de esta forma, dar a
conocer a los lectores algunos hechos y trabajos realizados por el Cabildo
Insular de Tenerife en los últimos 365 en materia de Medio Ambiente.
Tampoco queremos
caer en falsos triunfalismos ni en proclamas electoralistas previas al próximo
mayo. Somos perfectamente conscientes de que la gestión ambiental de una isla
tan compleja como Tenerife sólo es posible a través de un trabajo continuado y
esforzado de un amplio colectivo de trabajadores públicos con la colaboración
de toda la isla.
De la misma manera,
nos sentimos obligados a comunicar e informar de nuestras acciones a los
ciudadanos, es decir, gastamos recursos públicos y la sociedad debe saber en
qué emplea
Nuestras cuadrillas
han "peinado" sin descanso enormes masas forestales limítrofes con
áreas de cultivo abandonadas para limpiarlas de matorrales, potenciales y peligrosos
combustibles para un gran incendio. Por supuesto, la reforestación y el cierre
del anillo forestal en el sotavento isleño han continuado, no sin las
dificultades que algunas épocas de sequía manifiesta han producido. Hemos
tenido que regar artificialmente para lograr que decenas de miles de pinos
canarios se consoliden sobre un suelo degradado, con el consiguiente freno a
una erosión galopante y amenazante en las laderas de las cumbres de Arico y Fasnia. Lo que parecía un imposible se ha convertido en una
realidad comprobable a simple vista de todo el que se desplace a esa zona de la
isla. Y han sido los trabajadores y trabajadoras de medio ambiente que han
desarrollado esta labor, anónima y apenas reconocida por la sociedad, en un
medio inhóspito y difícil, los principales responsables de este singular
enriquecimiento de nuestro patrimonio natural.
En otro orden de
cosas, hemos de señalar que se han realizado importantes mejoras en la granja
cinegética de Aguamansa y que vamos a abordar en los próximos cuatro años un
ambicioso proyecto, en colaboración con otras administraciones y con
Los residuos urbanos
y el Plan Territorial de los Residuos de la isla de Tenerife han ocupado una
parte importante de nuestra atención, puesto que se trata de un tema
estratégico y esencial para el futuro de esta sociedad. La elaboración y
discusión del citado plan, que pretende sentar las bases definitivas de la
gestión de los residuos urbanos para las próximas décadas, ha necesitado poner
de acuerdo a todos los agentes sociales y económicos de la isla. Nuestro
objetivo es que este esfuerzo de diálogo y consenso vea la luz a través de su
aprobación definitiva por el pleno del Cabildo Insular en el primer trimestre
de 2007.
En esa línea, hay
que recordar que hemos terminado por fin la "planta todo en uno
(separación en destino de los residuos urbanos)", donde se van a tratar
más de 150.000 toneladas, de las que podemos llegar a reciclar hasta el 50 por
ciento. Además, se ha avanzado en la corrección de un polígono industrial
dentro del Complejo Ambiental de Arico y se está a punto del cierre de la celda
Nº 1 (el año pasado se cerró la que contenía los 18 años de basura acumulada en
el PIRS de Arico), para evitar emanaciones al aire de biogás.
Estamos abordando un
importante programa de educación ambiental vinculado a los residuos que
pretende llegar a toda la población en edad escolar de la isla. Para ello
contamos con
En cuanto a los
incendios forestales es obvio que hemos vuelto a tener un buen año, no tanto
porque no se hayan producido fuegos, que cada vez son más numerosos, sino
porque cada vez los apagamos más pronto. Nuestros equipos humanos y materiales
conforman uno de los operativos más prestigiosos de todo el país. Sin embargo,
no nos dormimos en los laureles, continuamos en una formación continua de
nuestros hombres y mujeres que luchan contra el fuego, mejorando sus medios y,
sobre todo, invirtiendo ingentes esfuerzos en la prevención y mentalización de
la sociedad, para que evite en sus desplazamientos o actividades en el monte
causar incendios por descuidos o imprudencias. Hasta el momento lo hemos conseguido
pero no bajamos la guardia.
Anaga y Teno, puede que las dos
"joyas de la corona" de los espacios naturales tinerfeños, junto a
Sin duda, también
nos damos cuenta de nuestras carencias y problemas. Trabajamos a diario para
paliarlos y resolverlos, pero no siempre es fácil, en un territorio que
registra una presión humana brutal. Desde la circulación por pistas forestales
de todoterrenos, motos y quads,
a la necesidad de dedicar más recursos a las áreas recreativas y de acampada,
mejorar el reciclado y la participación de la población en el día del Medio
Ambiente de Tenerife para que no arriben hasta Arico más de 2.000 toneladas de
residuos urbanos, zanjar el déficit de plantas de tratamiento de los residuos
de construcción, rehabilitar y recuperar los espacios degradados por la
extracción de áridos (el municipio de Güímar es un
ejemplo del impacto negativo de estas actividades), mejorar el tratamiento de
los residuos ganaderos y agrícolas, etc., son parcelas que aún hemos de labrar
con más dedicación, si cabe. Ocurre que una gran parte de estas labores
necesitan de un trabajo largo, oscuro y duradero en el tiempo, que no se
corresponde ni se premia en las citas electorales, pero no por ello es menos
necesaria, al contrario, es imprescindible y debe ser un objetivo primordial no
sólo de
Termina el año 2006
y es posible que éste sea mi último balance de un año de gestión medioambiental
en la isla de Tenerife. Es por ello que no quiero dejar pasar la oportunidad de
agradecer a todos los hombres y mujeres que forman parte de la gran familia del
medio ambiente tinerfeño por su dedicación, esfuerzo, profesionalidad y cariño
con el que han desarrollado su trabajo en todos estos años en los que hemos
estado juntos, trabajando codo con codo, con nuestras luces y con nuestras
sombras, pero siempre convencidos de que buscábamos lo mejor para preservar el
enorme tesoro natural y cultural de Tenerife. Han sido unos años intensos pero
llenos de una enorme satisfacción por el quehacer diario y compartido. A todos
ellos va dedicado este último artículo del año 2006.
*Consejero del Área de Medio Ambiente y Paisaje del
Cabildo Insular de Tenerife