Latinoamérica
va
Triunfó,
una vez mas, Hugo Chávez
Humberto Tumini
*
Triunfó por paliza, una vez mas, Hugo
Chávez. Seis nuevos años de mandato le ha conferido el pueblo de Venezuela.
Nuestro abrazo emocionado de bolivarianos. Anteayer nomás fue Rafael Correa el
presidente electo en el hermano país de Ecuador, revolcando en las urnas al
desagradable multimillonario Novoa. Una de sus primeras definiciones, fue que
solicitaría el ingreso de su nación al Mercosur.
Unos poquitos días antes Daniel Ortega, el histórico líder sandinista,
ganaba las elecciones en Nicaragua y volvía al gobierno de su sufrido país. En
el medio Lula le infringía una dura derrota en la segunda vuelta a su
contrincante derechista, y se ganaba así un nuevo mandato al frente del
estratégico Brasil. Ahora, en el 2007, como dijo el comandante Chávez, nos toca
a nosotros, los kirchneristas, conquistar otro
período en el gobierno.
El mapa de nuestra región se sigue tiñendo de soberanía, de autodeterminación,
de posibilidades concretas de unidad económica y política en
Si hasta nuestros hermanos mejicanos nos están dando el enorme ejemplo, allí, cerquita de los yanquis, de no aceptar el fraudulento triunfo
del reaccionario Calderón; y se aprestan a hacerle la vida amarga hasta
echarlo.
Pocas veces hemos tenido, todos los que bregamos desde siempre por la
liberación de nuestras naciones y la felicidad para nuestros pueblos
latinoamericanos y caribeños, condiciones tan propicias para dar pasos en esa
dirección, que ya no tengan luego retroceso en la historia. Nuestras sociedades
están de pie, no aceptan ya mayoritariamente las recetas neoliberales que nos
arrojaron al submundo del atraso y la miseria, rechazan
decididamente las políticas imperiales y se muestran deseosas de conquistar un
futuro mejor. Esos son, entre muchos, los datos más importantes de la realidad
actual de nuestro continente. Se equivocará quien no tome debida cuenta de
ello.
Por cierto que no son menores los obstáculos que tenemos por delante. El
enemigo del norte y sus aliados vernáculos son fuertes y están decididos a
defender sus intereses y privilegios. Trabajan y trabajarán seguramente para
impedir nuestros avances. No solo nos hostigarán desde afuera, o se
aprovecharán de nuestros errores y contradicciones, sino que meterán cuñas
entre nuestras filas. También quintacolumnistas, y utilizarán, que duda cabe,
las vacilaciones que siempre aparecen en nuestro campo cuando las contradicciones
se tensan, o cuando sobrevuelan los cantos de sirena.
Fijémonos sino de algunas cuestiones que han sucedido recientemente aquí en
Automáticamente entonces, la derecha local pasó a propagandizar
que esto, sumado a otros acontecimientos posteriores vinculados al tema,
significaba que el gobierno argentino había empezado a tomar distancia del de
Venezuela y a acercarse paulatinamente al norteamericano. Es decir rápida e
interesadamente, los enemigos de la unidad latinoamericana (entre los que cabe
incluir como figura destacada al nuevo embajador yanqui) pasaron a la ofensiva
buscando socavarla. Y también apuntaron a separar del gobierno a su ala
izquierda, presentando un escenario de cambio de rumbo.
El Presidente Kirchner tomó rápidamente nota de esta
maniobra, y en acto público señaló: "Esperamos que el Presidente Hugo
Chávez tenga la mejor de las suertes, porque es un amigo de los
argentinos"; agregando para rematarla: "espero que ese gran país del
Norte que nos mira hace mucho tiempo con la nuca entienda que, cuando converse
con Latinoamérica, deberá hacerlo con el respeto y la igualdad que se
merece". Las cosas quedaron entonces claras. Pero que la maniobra tuvo su
peso e impacto, fue evidente.
En síntesis: tenemos el campo abierto para ir por mas
y llevar nuestras naciones a un lugar que nunca tuvimos en el mundo. Pero que
nadie piense que nos espera un camino de rosas. Serán ásperas las batallas que
tendremos que librar si queremos conquistar otro futuro en serio y no dibujado.
Cdad. de Bs. As. ,
4 de diciembre del 2006
* Sec. Gral. del Mov.
Libres del Sur.