UNIÓN EUROPEA:

¡¡QUE LEJOS TE ESTÁS QUEDANDO!!

 

Manuel Fernández

 

Recientemente he viajado a Bruselas, al Parlamento Europeo, para asistir a una serie de reuniones de trabajo acerca de la corrupción urbanística en nuestro país, invitado por los Eurodiputados de Los Verdes Europeos.

 

Gustándome como me gusta escribir sobre cuantas cosas suceden en mi entorno, encendiéndoseme, como se me enciende, con cierta facilidad la bombillita de la inspiración, he de confesar que no me inspiró dicho viaje. Por supuesto que, como experiencia fue magnífica, pudiendo participar activamente en una serie de reuniones sobre la corrupción urbanística en nuestras Islas, pudiendo observar como los Eurodiputados estaban totalmente impuestos de los casos de Canarias. Pude oír del Secretario del Banco Europeo de Inversiones como no se habían solicitado por parte de ningún Ayuntamiento Canario subvenciones para la construcción de viviendas sociales, a pesar de la predisposición de dicho Banco a subvencionar proyectos de este tipo.

 

Como decía anteriormente, no despertó mi inspiración el viaje a la capital de Europa, sin adivinar exactamente el por qué. Un par de meses más tarde pude averiguar y confirmar lo que en mi subconsciente se encontraba oculto, escondido, grabado en el disco duro, el motivo de mi falta de inspiración.

 

Fue precisamente a principios de Agosto, cuando la invasión de Israel al Sur de El Líbano, con esos bombardeos con fósforo blanco sobre la población civil, con esas imágenes desgarradoras de cadáveres de niños destrozados, por un lado, y por el otro las imágenes de unos niños israelitas enviando "regalitos" en forma de mensajes escrito en las ojivas de los obuses que posteriormente sesgarían las tiernas vidas de los niños Libaneses.

 

Y a todo esto, ¿Qué hacía la U.E.?: Dilató su reacción demasiado en el tiempo, doblegándose a los intereses de Israel y de su Jefe Supremo: los EEUU de Norte América.

 

Poco más tarde, como consecuencia del aumento alarmante de la "población flotante" de las Islas de la Provincia hermana de Santa  Cruz de Tenerife, como consecuencia de la masiva llegada de cayucos, con inmigrantes pobres, la única ayuda de la UE para paliar este acuciante fenomenal problema canario fue donar dos millones de Euros, como quién da una limosna, como si el fenomenal problema de la inmigración fuese un problema nuestro, de los canarios, y no un problema de la Unión Europea.

 

En pasado Lunes, 6 de noviembre, nos encontramos con otro regalito de la UE: La Comisión Europea considera que el nuevo puerto de Granadilla, en Tenerife, puede realizarse tal y como se describe en la documentación enviada por las autoridades españolas, por "razones imperiosas de interés público de primer orden" y con la aplicación de las "medidas compensatorias" necesarias para garantizar la protección de las zonas y especies.

 

  Así lo expresa la decisión propuesta por el comisario europeo de Medio Ambiente, que ha sido adoptada el pasado lunes día 6 de Noviembre por el Ejecutivo Comunitario.

 

"Razones imperiosas de interés público de primer orden" ¡Dios mío!, ¿Qué razones imperiosas de primer orden y de mi interés no me han explicado?

 

¿Qué va a pasar que no me he enterado?

 

¿De qué público están hablando? ¿Del tinerfeño? ¿Del canario en general? Esto no puede quedar así: ¡¡alguien tiene que explicar lo que sabe la UE y no sabemos los canarios!!. Porque no creo que descargar mercancía corriente sea una razón imperiosa de interés público de primer orden, existiendo el puerto de Santa Cruz de Tenerife y, al menos uno en cada isla restante.

 

Una vez el muelle construido, ¿Nos contestarán a estas preguntas, diciendo que las islas están amenazadas y que hay que instalar una base de la OTAN en el mismo para la protección de "Las Canarias"?

De nada ha valido las multitudinarias protestas realizadas por los vecinos de la Isla de Tenerife, con los apoyos de ecologistas, conservacionistas y personas sensibilizadas con la protección al medio ambiente incluso, llegados de las otras islas para prestar su apoyo.

 

De nada valdrá que se manifiesten mil quinientas personas en Agaete en contra del actual trazado de la carretera de Agaete a La Aldea, desplegando un enorme plástico negro de cinco mil metros cuadrados, simulando la misma.

Y es que ¿alguien puede pensar que los ecologistas no son conscientes de que la Aldea necesita una carretera en condiciones para acercarla a la capital, para que se desarrolle económicamente?

 

¿Alguien puede pensar que el pueblo tinerfeño no quiere el desarrollo económico de su isla?

 

Lo lógico sería que el pueblo se manifestase para que se hiciesen grandes, medianas y pequeñas obras, cuando estas son necesarias para el desarrollo económico de las islas.

 

En Canarias sucede lo contrario: nos manifestamos para que no se hagan, habida cuenta que lo que impera es el pelotazo, el enriquecimiento súbito, antes de que se acabe la legislatura. Por si acaso.

 

Lo de menos es el interés público de la obra.

Lo de menos es si la obra es necesaria o no.

Lo de menos es que sirva o no sirva. ¿Quizás el Viaducto La Ballena-La Feria?

Lo de menos es que se destroce irreversiblemente un paisaje 

Lo de menos es que se elimine una especie endémica única en el mundo.

LO IMPORTANTE ES HACER LA OBRA Y NO LA OBRA EN SÍ MISMA.

 

El Puerto de Granadilla, La Tangencial de Telde, la carretera de Agaete a la Aldea, el Puerto de Arinaga, inaugurado oficialmente por un barco de la naviera Armas y extraoficialmente por un cayuco cargado de "sin papeles", y que permanece cerrado desde que se inauguró. etc. etc. etc.

 

¡Que lejos te estás quedando, Europa de mi querer!

 

* Mafersa