DEL ECO MEDIÁTICO
AL "ULTRASONIDO PATRIÓTICO"

Ramón Moreno

Mientras aquí, en la colonia, seguimos padeciendo a esta clase política que, al parecer, nos tenemos merecida, y sufriendo los embates de la enorme avalancha de foráneos que se nos sigue viniendo encima (sin que ninguna fuerza política o institución exija urgentemente la imprescindible Ley de Residencia); arriba, en la Metrópoli, en la periferia europea, siguen enfrascados y enzarzados con el "estatut" catalán, empeñados unos y otros, en revivir las dos Españas, que de hecho siguen existiendo realmente, de forma soterrada.

¡Y es que estos españoles, no tienen remedio!. Convenientemente "neutralizado" el "Plan Ibarretxe" -aunque el "problema vasco" sigue enquistado-, todo el debate se ha centrado en la reforma del "estatut", que ha polarizado la vida política española, y cuyo texto -¡no lo olvidemos!- obtuvo el respaldo del 90 % del Parlament y, por tanto, el beneplácito de la mayoría de la sociedad catalana.

Pero el dichoso vocablo "nación", y las pretensiones de financiación autonómica de Cataluña -"insolidaria" con el resto del Estado, según nos dicen-, es algo difícil de digerir por los "españoles ortodoxos" que representan a esa España profunda y decimonónica, que tiene su máximo exponente en la anterior Alianza Popular, reconvertida en Partido Popular, y sectores afines. Ahora, al tremendo eco mediático, que ha acompañado -en pura intoxicación informativa- al debate en el Congreso del nuevo proyecto estatutario, y a las intrincadas negociaciones entre el PSOE y el Tripartito más CiU, se le ha añadido el "ultrasonido patriótico" del "pronunciamiento" del teniente-general José Mena con motivo de la celebración de la Pascua Militar.

La invocación del Artículo 8 de la Constitución española, por el militar expedientado -a quién se ha destituido y aplicado un benévolo arresto domiciliario de ocho días-, no es un hecho anecdótico y aislado, por mucho que el propio ministro de Defensa diga que: "un grano no hace granero"... No. Este asunto tiene un profundo calado, y trasciende las meras opiniones de un cualificado miembro de la cúpula castrense, y las pedagógicas explicaciones de catedráticos de Derecho Constitucional.

El problema va más allá, y las causas habría que buscarlas -entre otras razones que ahora veremos-, en el seno de las Academias Militares y cuarteles, donde la asignatura de "nacionalismo español" sigue adoctrinando las diversas promociones de militares, en la caduca y trasnochada "ideología" de "España: Una, Grande y Libre".

A ello hay que unir una derecha cavernícola, heredera del franquismo, y defensora de unos "valores patrios" profundamente retrógrados; e instalada en la permanente ofuscación y falsa dialéctica para recuperar sus prebendas de siempre. No son de recibo pues, aunque luego las haya matizado, las declaraciones del portavoz del PP, el tal Elorriaga (vástago de un antiguo Gobernador Civil de Tenerife, de infausta memoria), justificando las palabras del teniente-general; o las soflamas incendiarias del llamado "líder de la Oposición", el inefable Mariano Rajoy.

Sin perder de vista al verdadero instigador de toda esta campaña catastrofista, el ultra nacionalista español, José-María Aznar, que sigue profetizando el "hundimiento" de España a manos de los socialistas, y la "balcanización" del Estado español por mor de los nacionalismos vasco y catalán, que ha propiciado, ahora más que nunca, una auténtica confrontación entre "nacionalismo español" y "nacionalismo periférico", absolutamente nefasta. Y donde no podía faltar el imprescindible y obligado concurso de la Santa Madre Iglesia, presente históricamente en todos los acontecimientos de cualquier lugar del mundo, y alineada siempre con la derecha y el poder.

Esta vez, el instrumento es la COPE, que arremete contra todo lo que se mueve y constituye la correa de transmisión de la todopoderosa Conferencia Episcopal española. Sin olvidarnos del verdadero "brazo armado" del Estado Vaticano (que "coloniza" religiosamente a casi todos los Países de la Tierra), el omnipresente Opus Dei, con todo lo que ello representa, y la "influencia" de todo tipo que "La Obra" ejerce en nuestra vida cotidiana.

Por cierto, ¿Qué piensa la Iglesia Católica y el mismo Opus, de la influencia, cada vez mayor del islamismo, a la que están expuestos los amados feligreses de sus queridas Islas Canarias (conquistadas y "evangelizadas" bajo la égida de la espada y la Cruz), ante la masiva afluencia de musulmanes a nuestro Archipiélago?...

Como era de esperar, la "apología golpista" protagonizada por el teniente-general con sus patrióticas y francas "observaciones", tuvieron su eco en la prensa europea; donde el prestigioso "The Guardian" y el influyente "The Financial Time", reseñaban el grave incidente y sus consecuencias, en sendos editoriales.

De todas formas, para analizar la situación real española debemos referirnos, indefectiblemente, a dos cuestiones capitales. La primera, a la que no es ajena España, es la eclosión de los nacionalismos y la radicalización de los conflictos étnicos, como consecuencia de la artificiosa cohesión territorial de los Estados (y ahí tenemos los ejemplos de la antigua URSS y de la ex Yugoslavia). Y la segunda, a la forma en que los sesudos ponentes constitucionales "encajaron" en la Constitución de 1978 los "territorios históricos", acuñando el término "nacionalidades" que, ya lo he dicho en otras ocasiones, constituye una auténtica "perversión jurídica" del concepto de nacionalismo; y añado, y un demoníaco eufemismo homogenizador.-

rmorenocastilla@hotmail.com

Canarias, enero de 2006