Carta abierta a los
ciudadanos: Una vez por todas, no más farsa
Sr. Don Antonio Cubillo Ferreira
(abogado). Honor. ¿Mentira o calumnia?
Los abajo firmantes declaramos decir la verdad y nada más que la
verdad, bajo juramento, en bien de la justicia que tiene toda persona que falsamente
es perjudicada por individuos y grupos políticos de muy malos fondos; éstos,
no conformes con la mentira y la calumnia, decidieron pagar a unos criminales
para matarlo. Dichos individuos llevaron a cabo un atentado contra su vida
dejándolo inútil de las piernas para el resto de sus años. Y todo, ¿por qué?
Por desenmascarar a los jerarcas del Sindicato Vertical y demás autoridades
de la época franquista y por defender su tierra. Supo de una manera inteligente
y honrada defender a los trabajadores del engaño de que eran víctimas y los tenía
sometidos el franquismo, lo que dio lugar a que los trabajadores, desengañados
de tanta farsa, en los años 50 al 62, decidieran dejar el Sindicato Vertical (C.N.S.) y acudir al despacho del Sr. Don Antonio Cubillo
Ferreira, quien se ganó la simpatía de la clase trabajadora por su labor
valiente y decidida en tiempos difíciles de
Don Antonio Padrón Jorge, mayor de edad,
de estado civil casado, jubilado, de esta vecindad y con domicilio en calle
Don
Juan Antonio Ledesma Padrón, mayor de edad, de estado civil
casado, vecino de Santa Cruz de Tenerife, y con domicilio en Grupo San José,
Bloque 6, Portón 10, número 43, que fue presidente de
Don Adolfo Brito Fagundo, mayor
de edad, de estado civil casado, jubilado, vecino de Santa Cruz de Tenerife,
calle San Martín número 37, segundo, jefe que fue del Grupo de Panadería en
los años 1959 y 1960.
Que con el fin de defender el honor del abogado don
Antonio Cubillo Ferreira, de Santa Cruz de Tenerife, del rumor malicioso, injusto
y totalmente falso de que es objeto, tras su vuelta del exilio, por parte de
ciertas personas y grupos políticos afines al franquismo, que con su falsedad
pretenden perjudicar a dicho letrado sobre la actuación de dicho profesional
en los años de
1.— Es
totalmente incierto que dicho profesional hubiera tenido que ver con la
economía de dicho Sindicato, o que hubiera percibido grandes cantidades por sus
servicios, ya que su trabajo consistía en luchar contra el Sindicato Vertical
(C.N.S.).
2.— Que estando satisfecho el Grupo Social de
Panaderos por el asesoramiento jurídico que les hizo dicho profesional —utilizando
la legislación social que existía en dicha época, de carácter franquista— ya
que defendió a los panaderos en muchos juicios laborales, con resultados
positivos para los panaderos, aunque no quiso percibir honorarios por ellos,
el Grupo de Panadería, de carácter social, acordó por unanimidad abonarle la
cantidad de quince mil pesetas, y hubo de convencerlo para que aceptara. Siendo
esta la única cantidad que recibió del citado Grupo. Es totalmente incierto
que hubiera percibido otra cantidad.
3.—
Que el citado importe le fue abonado mediante un cheque extendido por el
precitado Grupo Social, cuyo resguardo aún se conserva. El referido cheque le
fue llevado al despacho de don Antonio Cubillo, en esta capital, por don
Adolfo Brito Fagundo, jefe del Grupo de Panadería de
Santa Cruz de Tenerife. Al señor Brito Fagundo, a
los pocos días lo fueron a despertar, por la tarde, cuando dormía, después de
la jornada nocturna como panadero, el chófer del
delegado sindical en esa época, en esta capital, y lo llevaron obligado al
despacho del delegado provincial —en ese tiempo
Después de estas amenazas y destituciones por parte
de los dos delegados de
Cuando
Las amenazas de muerte y calumnias se recrudecieron
al tenerse noticias de que los que suscriben se dirigieron directamente al
Ministerio de Trabajo, pero como era lógico no se obtuvo resultado alguno.
4.— En ese tiempo
hubo un congreso en Alemania, y asistió el ministro de Trabajo franquista
Girón para explicar la belleza del Sindicato Vertical, habiéndole contestado
los congresistas, que no era tan perfecto como decía pues en Santa Cruz de
Tenerife habían problemas graves con los trabajadores panaderos, con huelgas y
manifestaciones, que no se resolvían.
Queremos mostrar nuestro agradecimiento a la labor
profesional que en esa época hizo el Sr. Cubillo Ferreira, y la honradez con
que se ha comportado en todo momento, y que tal forma de proceder le obligó a
exiliarse al extranjero por la mafia reinante en esa época, así como por la
defensa de otros muchos asuntos laborales y de defensa de su Patria Canaria.
Fue tal la actuación de dicho profesional en la defensa
de los derechos de los trabajadores panaderos, que lo designaron para su
defensa grupos de trabajadores como son los portuarios, los de los
remolcadores del Puerto, de taxistas, de lecheras, de las fábricas de
Tenerife: azufrera, papelera, marinos de
Debido al control que tenía de todos los
trabajadores, llegando incluso a crear el primer sindicato clandestino de
Canarias, es por lo que lo llegaron a amenazar de muerte los círculos franquistas
y caciquiles de estas islas, siendo ese odio antiguo
el que hoy renace y que nosotros, trabajadores, queremos desenmascarar, siendo
este el motivo de este escrito.
—
Don Antonio Padrón Jorge. Don Juan
Antonio Ledesma Padrón y Don Adolfo Brito Facundo
* Publicado en el periódico tinerfeño ‘El
Día’, 29 de octubre de 1987 (pág. 58 SOCIEDAD)