Una
única alternativa: autodeterminación
Aminatu
Haïdar *
El Tribunal Internacional de la Haya, reconoció el 16
de octubre de 1975 la necesidad de “la aplicación del principio de
autodeterminación, mediante la expresión libre y auténtica de la voluntad de las
poblaciones del territorio”. Haciendo caso omiso de este dictamen, Hassán II invadió mi país. La guerra duró 16 años. En 1991
nos alegramos del plan de paz de la ONU aceptado por ambas partes. Confiamos en
los altos organismos internacionales que nos prometieron la celebración de un
referéndum en 1992.
Desde entonces, el Frente POLISARIO, al que
reconocemos como único representante de nuestro pueblo, ha hecho concesión tras
concesión. Aceptó que los miles de marroquíes presentes en 1999 participen en el
escrutinio. A las dos cuestiones propuestas inicialmente, independencia o
integración, Mohamed VI ha exigido una tercera: la
autonomía. Proposición aceptada también por el frente POLISARIO. Pero el
Palacio ha rechazado siempre el término “independencia”. Parece que no
tiene tanta confianza en “sus súbditos”
que podrían verse tentados por una democracia, como en el voto de la población
saharaui.
Si yo dudara aún que Francia tenga una posición
determinante en la no resolución de este conflicto, el rechazo del subdirector
de África del Norte en el ministerio de Asuntos exteriores a recibirme sería
una nueva prueba. ¿Cómo va a reaccionar el país de las libertades y de los
derechos humanos ante el informe del
Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU?
¿Acepta que las autoridades marroquíes han “utilizado
la fuerza de manera desproporcionada” para reprimir las manifestaciones de mayo
de 2005, lo que causó la muerte de un joven y que produjo “centenares de
heridos”?
Se habla también de “serias deficiencias” de la
justicia para garantizar un proceso equitativo y termina diciendo: “El derecho
a la autodeterminación para el pueblo saharaui debe ser asegurado y llevado a
la práctica sin esperar…Casi todas las violaciones de los derechos humanos se
nutren de la no aplicación de este derecho fundamental.
¿Qué más hace falta para demostrar que la ocupación
colonial ha fracasado en su voluntad de aniquilar, asimilar o de amordazar este
pueblo rebelde a cualquier dominación?
Treinta y un años de sufrimientos, de exilio y de
privaciones de separación de las familias no han mermado nuestra determinación
para acceder al derecho de todo pueblo colonizado reconocido como “inalienable
e imprescindible” por la carta de las Naciones Unidas.
La solidaridad del pueblo francés es preciosa para
imponer el respeto al derecho internacional en contra de la arrogancia
expansionista.
Una
situación colonial
Marruecos reproduce en el Sahara occidental las
prácticas de los países expansionistas que se apropian de un territorio.
Propaganda: para justificar la anexión de 1975, el
palacio y una élite a sueldo han reinventado la
historia. “El Gran Marruecos es más una idea ambiciosa que una realidad
histórica”, ha escrito el historiador y jurista francés Maurice
Barbier, apoyándose en los tratados firmados por
España e Inglaterra con los diferentes sultanes entre 1767 y 1895.
Expoliación de las riquezas naturales: el ocupante
saquea las reservas haliéuticas (pesqueras) de las
aguas territoriales, el fosfato de las minas de Bucraa,
una de las más ricas del mundo y sueña con el subsuelo del desierto, rico en
minerales: hierro, titanio, manganeso, uranio.
Atentados contra el derecho al trabajo: los saharauis son despedidos sin justificación, otros son trasladados
arbitrariamente, sus salarios son congelados.
Controles de seguridad: los raros visitantes de los
territorios ocupados están impresionados por la omnipresencia de la policía, de
la gendarmería y de las GUS apostados en las entradas de las ciudades y en los
suburbios.
Colonización de la población: miles de marroquíes han
sido deportados de sus casas en 1992 e instalados en las grandes chabolas de
los alrededores del Aaiún, Bojador,
Esmara y Dajla para influir
en el cuerpo electoral.
Rechazo de la libertad de expresión, de asociación: La
sección del Sahara del Forum verdad y Justicia creada en junio del 2000 fue
disuelta en junio del 2003. Otras asociaciones de defensa de los derechos
humanos no han sido nunca reconocidas.
Obstáculos a la libertad de circulación: por dos
veces, antiguos desaparecidos y padres de desaparecidos no han podido ir a
Ginebra para declarar ante la ONU.
Una justicia parcial (a las órdenes del régimen): a
las oleadas de desapariciones forzosas entre
Los juicios están amañados y dependen de la presencia
o no de observadores internacionales. Cuando tuvo lugar mi proceso, fui
acusada de la creación de banda armada y
de incitación a la violencia, las bases de la acusación no tenían nada que ver
con mi interrogatorio ni por lo tanto con mis actividades y mis
posicionamientos.
Una intifada tenaz
Desde hace 17 meses, mi país, conoce una intifada, expresión de la determinación de un pueblo que no
soporta más el yugo colonial. El hecho dominante es la juventud, la amplitud y
la persistencia de este movimiento pacífico.
El rey Hassán II hizo reinar
el terror instalando un dispositivo militar y policial impresionante en el
Sahara Occidental ocupado. La acción de de los defensores saharauis
de los derechos humanos ha logrado romper el muro de silencio, revelando al
mundo los graves atentados contra los derechos humanos.
La primera victoria, apoyada por una campaña
internacional, fue la liberación de Sidi Mohamed Daddach, condenado a
muerte y después a cárcel de por vida.
Los primeros grandes mítines públicos en las
principales ciudades tuvieron lugar después de su salida de prisión en
noviembre del año 2001. En esta época una visita real a Esmara
fue anulada. La prensa marroquí pretextó una ¡tormenta de arena!
En realidad fue un viento de revuelta que abrazó la
ciudad rebelde: hubiera sido una imprudencia aparecer por allí con la escolta
de los periodistas. A medida que pasaban los meses la represión se recrudecía y el movimiento se
acrecentaba.
El 21 de mayo del 2005 al Aaiún,
la intifada se desencadena después del traslado de un
prisionero saharaui a Agadir. Había rechazado la
nacionalidad marroquí que se nos impone, y devuelto su tarjeta de identidad. La
intervención policial le causó numerosas heridas, las manifestaciones se
organizaron en los días siguientes en los barrios. A las protestas contra la
violación de los derechos humanos se sumaron rápidamente las reivindicaciones
independentistas. Los jóvenes blandían emblemas de la RASD. La respuesta
policial fue, todavía más violenta. Las fuerzas policiales se juntaron con los
Grupos Urbanos de Seguridad (GUS), verdaderos escuadrones de la muerte, así
como otros cuerpos. Las fuerzas represivas marroquíes saquearon decenas de
casas de ciudadanos saharauis. Este levantamiento se
extendió con rapidez al sur de Marruecos, donde vive una población saharaui
importante, y en sus universidades donde estudian jóvenes saharauis
también violentamente reprimidos.
Los mismos niños se implican cantando, dibujando
banderas saharauis. En las escuelas, en las calles no
se les ha ahorrado los porrazos al igual que
a las mujeres y a los ancianos tan respetados en nuestra sociedad.
¿Creen que nos intimidan que nos harán renunciar a
nuestros derechos legítimos? Después de haber conocido lo peor, ¿qué
arriesgamos de más?
La palabra, treinta años confiscada, se ha liberado.
La resistencia ha tomado forma de intifada pacífica
que seguirá incansablemente.
Prisioneros,
pero siempre en lucha
Mientras escribo estas líneas, 33 prisioneros
políticos y defensores de los derechos humanos encarcelados en las prisiones de
Inzgen, de Ait Meloul y de Kenitra, en Marruecos, y del Aaiún en el Sahara Occidental están en huelga de hambre
desde el 4 de septiembre para protestar contra los tratos inhumanos que sufren
y para reivindicar sus derechos legítimos de prisioneros de conciencia. Saïd Loumadi que empezó el 7 de
agosto ha sido trasladado al hospital donde rechazó la administración de suero,
después cayó en coma. Estamos muy preocupados por este motivo.
En agosto del 2005, cuando estaba encarcelada en la
Cárcel Negra del Aaiún,
llevé a cabo una huelga de hambre con 36 de mis compañeros. Duró 51 días. Si
nos vimos obligados a utilizar estas formas de lucha en unas condiciones de
detención medievales, amontonados en celdas insalubres, faltos
ya de alimentos, es porque exigimos, allí también, el respeto a nuestra
dignidad y a nuestros derechos. Reivindicamos el estatuto de prisionero de
conciencia ya que es a causa de nuestras declaraciones públicas en favor de la
independencia de nuestro país que fuimos encarcelados. Pero se trata también de
nuestra seguridad: cuatro prisioneros políticos han sido víctimas de intentos
de asesinato por parte de prisioneros comunes marroquíes con los que
compartíamos celdas y que fueron manipulados por la administración
penitenciaria para que llevaran a cabo estas fechorías. La tortura es moneda
corriente en esta siniestra prisión: 2 detenidos saharauis
resultaron muertos después de los castigos sufridos, los restos de uno de ellos
fueron entregados a su familia, con los pies y las manos esposados.
Pero la cárcel no calma nuestro ardor ni el de
nuestras familias. Los mensajes de solidaridad que nos llegan de todo el mundo
confortan nuestro corazón, son tan importantes como las gestiones realizadas
cerca de las autoridades marroquíes y de los gobiernos que apoyan este régimen.
Los observadores internacionales (9 abogados y 3
periodistas) que asistieron a nuestro
proceso el 13 de diciembre del 2005 se dieron cuenta. Asistieron a debates poco
corrientes: éramos 14 inculpados. En la comparecencia, cantamos eslóganes
independentistas, brazos en alto con la V de la Victoria. Nadie se defendió en
este tribunal, nosotros reivindicamos nuestro derecho a la autodeterminación.
En una comparecencia previa le dije al presidente que
él era ilegal en mi país y que yo no tenía que responder a sus preguntas. Pero
en este tribunal repleto de policías tanto en el interior como en el exterior
del mismo, no había ningún periodista marroquí: un bloqueo total.
* Activista saharaui de derechos humanos
Traducción: Antonia P.
http://saharalleida.blogspot.com/
http://www.radiointernet.es/saharaponent
L'HUMANITÉ
(12-X-2006)
http://www.humanite.fr/journal/2006-10-12/2006-10-12-838520
L'HUMANITÉ
(13-X-2006)
http://www.humanite.fr/journal/2006-10-13/2006-10-13-838593