Carta Abierta al preside de la Republica Bolivariana de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías

Amaremos la Revolución aunque no nos alcance lavida para verla

Con las lagrimas que se me derraman desde lo más profundo de mis sentimientos me dirijo a usted... no como un venezolano, no como un padre, no como un hijo, no como un nieto... me dirijo a usted como un ciudadano de este mundo, que ve en usted, no sólo un líder nacional sino un líder global... me dirijo a usted porque desde marzo del 93, desde la primera imagen trasmitida desde aquellos primeros bombazos, el alma se me ha hecho tan pequeña que ya no se si esta aun donde debe estar o ha desaparecido... me dirijo a usted porque conozco de su capacidad de convocatoria... me dirijo a usted porque tengo referencias palpables de su humanidad y su sensibilidad para con los débiles, los menos favorecidos y de hecho los que más sufren, me dirijo a usted porque no creo en entidades superiores que no hacen nada para detener tan grandes injusticias y que jamás aparecen cuando se les necesita... me dirijo a usted porque creo en los hombres y en las mujeres y en su capacidad de trascender cuando el momento y la situación así lo ameritan... me dirijo a usted hoy cuando la tristeza y la amargura me están dejando seco, hoy cuando un pueblo sucumbe antes las bombas, las balas los tanques y la ignominia de los poderosos.

Hoy observo a mi hijo hermoso, sonriente, activo... feliz... y de pronto me lo imagino desmembrado, bañado en sangre... y me veo a mi y a mi esposa desesperados tratando de ayudarle pero sin posibilidades de salvarlo... es entones cuando como llovizna tenue pero constante se me derraman todas las lagrimas que me quedan y me maldigo por cobarde e inútil... por mi comodidad a 10 mil kilómetros de distancia... por saber que es mi país quien todo los días envía millón y medio de barriles de crudo para alimentar los dragones que dejan caer toda su furia sobre el pueblo de IRAQ matando a mansalva a mis hijos ¡¡¡¡porque son mis hijos coño!!!! .. como son sus hijos también presidente, como son los hijos de todos nosotros los que actualmente están muriendo en Faluja, en Tikirit, en Mosul en Baquba en fin en IRAQ... debemos recordar que quien tiene un hijo tiene todos los hijos del mundo... hoy al final de la tarde le escribo no para pedirle ninguna ayuda para mi ni para mi familia... no le escribo para una audiencia ni nada que se le parezca ... le estoy escribiendo para que ayude al pueblo de IRAQ, quien en este momento representa en su máxima expresión la penurias del 80 % de los pueblos del mundo y de hecho nos esta mostrando lo que tarde o temprano puede pasarnos a nosotros...

Presidente es usted actualmente uno de los lideres más importantes de nuestro planeta... por favor se lo suplico de rodillas y con mi hijo entre los brazos pronúnciese de forma contundente en contra de la masacre que afecta al pueblo IRAQUI... ¿De qué vale nuestra revolución sino podemos apoyar a los hermanos en desgracia...? ¿De que valdría todo el esfuerzo del mundo por cambiar en nuestro país sino actuamos en consecuencia con nuestros ideales.?

Presidente no le estoy pidiendo que deje de vender petróleo al imperio, no le estoy pidiendo que rompa relaciones y le declare la guerra... sólo le estoy pidiendo que se pronuncie... que convoque al pueblo de Venezuela y a los pueblos de nuestra América a movilizaciones en contra de la guerra... que nos solidaricemos de forma mas activa y real con los dignos combatientes iraquíes que hoy tal vez son el freno más fuerte que tiene el imperio y por lo tanto no le ha permitido arremeter contra nosotros... le estoy pidiendo que use todo su carisma para tocar las sensibilidades dormidas y cuadrarnos de frente con los que luchan los que hoy luchan por su país y a la vez y sin proponérselos están defendiendo al planeta entero de las garras del imperio...

Presidente dicen que los hombres no lloran ... pero debo confesarle que yo si lloro y me rompo por dentro con tan sólo imaginar las penurias y calamidades que viven los hermanos Iraquíes.... y nosotros aquí cómodos tranquilos incólumes...

Amaremos la Revolución aunque no nos alcance lavida para verla.

Un planeta se construye en colectivo desde el corazón y para el corazón.

Firma: Un padre adolorido y su hijo de año y medio que por suerte está en su cuna durmiendo tranquilo sin que ninguna bomba le perturbe el sueño.