«Nuestro modelo es el de una organización capaz de conquistar

la independencia de Canarias»

 

Vicente Quintana: «Nuestro modelo es el de una organización capaz de conquistar la independencia de Canarias»

 

Entrevista al Secretario de Organización de UNIDAD DEL PUEBLO.

 

Declaración de UNIDAD DEL PUEBLO sobre la situación de la izquierda en Canarias.

 

El Consejo Nacional de UNIDAD DEL PUEBLO ha convocado su I Conferencia Nacional bajo el lema Mejorar la organización, unirnos al pueblo, avanzar. Por la importancia que la dirigencia del partido da a estas tareas, MAGEC ha querido entrevistar a Vicente Quintana, Secretario de Organización de UP y veterano combatiente contra el fascismo, en cuyas cárceles fue hospedado.

MAGEC: UNIDAD DEL PUEBLO está dando mucho valor a las tareas organizativas, y buena prueba de ello es la Conferencia Nacional que han convocado. ¿De verdad es tan importante?

VICENTE QUINTANA: Evidentemente, lo más importante es la línea política, y podemos decir que en ese terreno UNIDAD DEL PUEBLO ha dado un salto cualitativo importante sobre la situación previa en nuestro país. La política y los objetivos políticos son los que marcan todo lo demás. Pero una vez determinada la línea política, la organización lo es todo. Sin una organización capaz de convertir la teoría en acción práctica, hablaríamos de otra cosa: un club de debate, una tertulia...

M: ¿De qué tipo de organización estamos hablando?

VQ: Para llevar adelante la liberación social y nacional de Canarias, para conquistar la independencia nacional y avanzar al Socialismo, se necesita un partido disciplinado, bien armado teóricamente y con las ideas claras, y que se mantenga ligado a la inmensa mayoría de pueblo canario. Una organización para vencer, y no para "ir tirando". Estamos convencidos de que es posible y, sobre todo, necesario. Poner en pie ese partido es el reto que se ha marcado UNIDAD DEL PUEBLO.

M: Hablan ustedes de mejorar la organización. ¿Cómo andan las cosas en este terreno?

VQ: UNIDAD DEL PUEBLO llega a esta Conferencia Nacional con un importante bagaje acumulado, con muchas tareas realizadas y con buenos resultados en los distintos terrenos. Desde nuestro II Congreso hace dos años, hemos dado un salto cualitativo en experiencia, organización, elaboración política y presencia pública. También hemos abierto cauces de entendimiento y encuentros con distintos sectores sociales, y hemos librado importantes batallas contra el proyecto de constitución europea y contra la RIC. Y sobre todo, nos hemos multiplicado en militantes y actividad.

 Podríamos sentirnos contentos, pero nunca debemos sentirnos satisfechos con nuestros éxitos. Porque tenemos por delante aún un largo camino para cuyo recorrido debemos superarnos con creces. Necesitamos una constante puesta a punto, un esfuerzo para mejorar nuestra organización y nuestros métodos de trabajo. Y, a la vez, crear una relación más estrecha con nuestro pueblo, con las luchas de sus sectores más avanzados, colaborando a su autoorganización y a la puesta en pie de un amplio frente de movilización popular.

M: A UNIDAD DEL PUEBLO se le tacha de ser radical...

VQ: La verdad es que no hay nada más radical que la propia realidad, y estar a su altura no es fácil. Le pongo un ejemplo. Lo que empezó como un simple diseño, hace más de treinta años, en convertir a Canarias, en base de penetración en el Oeste de África, hoy se convierte en una realidad tangible. Cuando en aquellos años los que denunciábamos estos hechos –recordemos, por ejemplo, la vergonzosa entrega del pueblo saharaui, el intento de crear en Arinaga una base militar, etc., etc.- se nos tildaban de locos visionarios. Hoy vemos como la realidad supera lo denunciado en aquellos momentos.

M: Pero parece que no hay capacidad de respuesta ante esa ofensiva...

VQ: Bueno, es que llegar hasta aquí ha supuesto que -no sólo desde la metrópoli- se ha diseñado un ambicioso plan para desactivar, cualquier intento de organización popular que pudiera mínimamente plantar cara a los planes de las multinacionales americanas. Era sólo una cuestión de tiempo.

Primero se desactivó un proyecto político como PCU/UPC, y se activa posteriormente el proyecto de CC en todas sus variantes, al que se le dieron todos los resortes del poder en Canarias. Se domesticó, vía subvenciones sin freno, a una “burguesía” que no dudó un momento en vender a su Patria. Se les permitió esquilmar hasta el infinito a nuestras islas, convirtiéndolas en el paraíso de la corrupción infinita.

Y hoy los amos del imperio le exigen a sus fieles lacayos del Archipiélago que tienen que poner a su disposición Canarias y convertirla en plataforma logística para consolidar su hegemonía en el Oeste de África, y así tratar de frenar la penetración china en la zona.

En definitiva, se trata de controlar el petróleo que distintos países de la zona producen, desde el Golfo de Guinea hacia el norte, por no hablar de las reservas investigadas en aguas del Archipiélago. Las multinacionales norteamericanas tratan de redefinir su estrategia de control disputar la propiedad de los recursos naturales y productivos de los países que dicen querer ayudar.

M: ¿Y la posición de la burguesía canaria?

VQ: Los dirigentes autonómicos han constituido un lobby político-empresarial, para vender Canarias como la plataforma de entrada norteamericana en África. A tal fin se crea SOFITESA (Cabildo de Tenerife, Cámara de Comercio, Caja Canarias, Autoridad Portuaria, etc.) que obtiene la licencia WTC en Tenerife. Posteriormente SOFITESA impulsa la creación de TENERIFE CAPITAL BUSSINES. El interés de toda esta operación radica en penetrar en el continente africano bajo el paraguas comercial, tecnológico y militar norteamericano.

En este sentido la joya de la corona, fue la presentación del NAP, nodo de comunicación que presta servicios inalámbricos y de telecomunicaciones. Pertenece a una empresa denominada TERREMARK que tiene su sede central en Miami, Florida, y presta servicios, entre otros, al Comando Sur del Ejército estadounidense.

Y para remachar el clavo, la corporación político-empresarial más importante del mundo, las Cámaras de Comercio norteamericanas, se aprestan a abrir oficinas en Canarias para canalizar la neocolonización de los países de la costa Oeste africana. Y, como no podía ser menos, su representante para Canarias ya ha advertido que “la OTAN, que no es una empresa, ha decidido poner una base en Canarias para coordinar la ayuda a África”. Lógicamente, esta base militar no sería de la amplitud de la que se está construyendo en Tan Tan (Marruecos), sino una base de comunicaciones y control de todos los movimientos que se originen en la zona.

M: Difícil panorama...

VQ: Pues añadamos a él la ola de recorte de libertades que se está dando en todos los países occidentales. Tanto en la Unión Europea como en el Estado español, la apuesta por un modelo de capitalismo sin restricciones, de neoliberalismo económico y recorte de libertades, que avanza sin una verdadera oposición organizada. La victoria parcial de los trabajadores frenando el proyecto de constitución europea no puede escondernos el hecho de que ese modelo de capitalismo extremo sin derechos sigue afianzándose e imponiéndose, directiva europea a directiva europea, ley a ley y medida a medida.

M: ¿Cuál es el papel de nuestro país en ese escenario?

VQ: Canarias está condenada a no salirse del papel de colonia de motocultivo turístico, con una economía cada vez más débil y más dependiente, a la que no se va a permitir ninguna veleidad que pudiera cuestionar el stato quo actual. Tras la fachada democrática, los poderes efectivos del Estado acechan para cercenar por la fuerza y brutalmente cualquier proyecto independentista en nuestra patria.

Si no recurren a ello es, sencillamente, porque de momento no lo necesitan. Cuentan con la complicidad de la burguesía colonial canaria, una burguesía de miras cortas, ansiosa por repartirse las migajas europeas, que se van recortando poco a poco, y disponer a sus anchas del botín de los dineros públicos. Cuentan además con un monopolio abrumador de medios de comunicación. Cuentan con todo el aparato de la administración de justicia. Cuentan con un sistema electoral que prácticamente imposibilita que surja una voz nueva. Cuentan con un sistema de partidos que van desde la extrema derecha españolista al regionalismo españolista, pasando por la derecha socialdemócrata españolista. Y cuentan, además, con la desarticulación y resignación del pueblo canario.

M: ¿Y la izquierda canaria?

VQ: Somos conscientes de los males que la izquierda ha venido padeciendo en Canarias. Recomiendo muy vivamente que se relea la Declaración que UNIDAD DEL PUEBLO hizo el pasado mes de febrero sobre la situación de la izquierda en Canarias.

M: Bien, la incorporaremos a la entrevista. Pero ya en positivo, ¿qué tipo de partido cree UP que se necesita?

VQ: El enfrentamiento contra el imperialismo, la burguesía monopolista española y la burguesía colonial canaria, contra un Estado que cuenta con miles de funcionarios profesionales, las fuerzas de seguridad, los servicios de inteligencia y sus agentes en las filas del movimiento obrero como la burocracia sindical, exige para enfrentarlos una organización altamente centralizada y disciplinada. Las organizaciones “relajadas” no sirven para luchar contra tales enemigos. Se requiere algo más que buenas ideas y buenas intenciones. Se necesita una auténtica organización revolucionaria.

M: Pues no parece que eso esté de moda...

VQ: Bueno, un partido revolucionario se caracteriza porque tiene que ir siempre contra la corriente. Nosotros no somos una organización creada para nadar cómodamente: nos proponemos construir una nación nueva y un Estado nuevo. Para construir ese Estado tenemos que remar contra la corriente y tener el pensamiento, la voluntad y la organización apropiados y preparados para chocar contra fuerzas inmensas que tratarán de destruirnos y hacer imposible ese propósito.

M: ¿Y no será ese tipo de partido poco democrático?

VQ: Vaya por delante que nuestro objetivo no es ser democráticos ni actuar como un parlamento. No somos un parlamento, ni nuestro objetivo es ser democráticos. Somos una herramienta de combate: nuestro objetivo es tomar el poder y ponerlo en manos del pueblo canario. Y en eso seremos implacables. Pero, además, no es cierto que un movimiento asambleario sea más democrático que un partido disciplinado. Nuestra experiencia nos dice que ocurre justamente al revés.

UNIDAD DEL PUEBLO es una organización colectiva, no una simple agrupación de individuos. Tomamos decisiones colectivamente y actuamos colectivamente. Nuestra fuerza radica en nuestra colectividad. Debatimos y discutimos democráticamente, y después actuamos disciplinadamente, de acuerdo con los principios de dirección colectiva y responsabilidad individual, subordinación de la minoría a la mayoría y de todo el partido al Consejo Nacional.

Este partido es fuerte porque todos sus militantes poseen una disciplina consciente. Nos hemos unido y luchamos no por los intereses privados de unos cuantos individuos o de un pequeño grupo, sino por los intereses de la inmensa mayoría del pueblo y de toda la nación canaria. Porque trabajamos para unir a nuestro pueblo y organizarlo, para ponerlo a la altura de los desafíos que tenemos por delante. El único propósito de UNIDAD DEL PUEBLO es mantenerse firmemente unido al pueblo canario y servirlo de todo corazón. Por eso nuestra consigna es mejorar constantemente para poder servir mejor a la causa del pueblo trabajador canario, para poder vencer.

 

Fuente: Magec