Vacas y catedrales
Wladimiro Rodríguez Brito
E
l pasado domingo se celebró en La Laguna la XVI edición del Trofeo de Arrastre de ganado "Isla de Tenerife", en la que participaron 36 yuntas de vacas y toros, concursando por el premio a la manera tradicional, con los "guayeros" arrastrando a gran velocidad con una "corza" pesos superiores a la tonelada. Esta singular competición nace en 1988 a través de una propuesta de Ricardo Melchior, desde el Cabildo de Tenerife, que buscaba potenciar la cabaña de vaca basta del país, con el asesoramiento de Pedro Molina, actual presidente de los ganaderos de Tenerife (ACATE), y el apoyo de entidades públicas y privadas, como la Consejería de Educación, con Juan Manuel García Ramos al frente, el Ayuntamiento de La Laguna, con Elfidio Alonso, o CajaCanarias, entre otros, nace esta importante iniciativa que ha servido para revalorizar y divulgar la importancia de este uso tradicional de nuestra ganadería.Más allá de la apariencia folclórica de esta competencia, esta actividad tradicional rescatada en la última década gracias al esfuerzo común de un entusiasta grupo de ganaderos, agrupados por ACATE, supone un ejemplo de la capacidad de adaptación de nuestra gente a una geografía insular agreste y limitada. El ganado vacuno introducido en las Islas desde la cercana Madeira o desde tierras galaico-montañesas, se adaptó progresivamente a los requerimientos del campesinado canario, que necesitaba que cumpliera una triple función en una economía de subsistencia: trabajos agrarios, leche y estiércol para abonar los campos.
Este tipo de ganado que además de en Tenerife pervive en La Palma y en Gran Canaria debería tener un tipo de tratamiento similar al que le concedemos al patrimonio histórico y cultural, en parte por la importancia de su valor genético para el futuro y para le mejora del género y de especies, como la vaca basta del país. Es de agradecer por ello la esforzada labor de mantenimiento y conservación que algunos ganaderos vienen ejerciendo en esta materia.
Con relación al arrastre que pudimos contemplar con franca admiración en la ciudad de los adelantados, es bueno recomendar a los posibles desmemoriados un paseo por la parte alta de Tahodio y visitar las canteras de piedra y toba volcánica de la que se extrajeron y transportaron ingentes cantidades de materiales con los que se empedraron y se construyeron muchas calles y edificios nobles del casco lagunero, incluyendo por supuesto la Catedral. Las carretas y rastras sirvieron para transportar con notable esfuerzo toda esta materia prima que durante muchas décadas fue despreciada y recubierta impunemente con asfalto. Hoy, hemos recuperado una cierta parte de nuestra memoria histórica y el adoquinado es visto con buenos ojos por los gestores urbanos, como símbolo de una regeneración y valoración del patrimonio histórico urbano de una sociedad. Las mismas carretas y rastras fueron utilizadas en otras canteras como las de Las Pedreras (Los Baldíos), El Boquerón, Lomo del Púlpito y en muchos otros puntos de la isla de Tenerife.
Es por ello que las patas de las vacas canarias, endurecidas por 500 años de esforzado trabajo, tienen que ver también con la historia reciente de las Islas y hay que darles un valor superior a la mera función agraria. En un mundo en el que la energía empieza a convertirse en un gran problema, con el petróleo rondando y superando (en breve) los 50 dólares/barril no es descabellado pensar que en algún momento de un futuro no de ciencia-ficción tuviéramos que recurrir al ganado vacuno, para algún que otro uso que hoy realizamos con energías fósiles. Las incógnitas de futuro son muchas y están ahí, no sirve de nada ignorarlas.
En definitiva, quiero recomendar a todos los canarios que no hayan tenido la oportunidad de contemplar un evento deportivo-cultural como es el del arrastre de ganado que no dejen de asistir en cuanto puedan, ya que es un espectáculo impresionante con el que contribuimos a preservar una parte importante de nuestra memoria histórica y de la herencia de nuestros antepasados. En esa línea el esfuerzo de las vacas y de sus gayanes continuará teniendo el apoyo del Cabildo Insular de Tenerife.
* Consejero de Medio Ambiente y Paisaje del Cabildo Insular de Tenerife