Vargas
Llosa: excremento periodístico
Alexandro Saco
Mario Vargas Llosa ha escrito un artículo que debiera
ser de lectura obligatoria para directores de medios de comunicación en el
mundo y sobre todo en el Perú. En La
civilización del espectáculo, nuestro escritor se refiere a las alimañas
que dicen ejercer el periodismo y a lo excrementicio de su accionar, partiendo
del caso del desnudo de
Así, en nuestro medio, prostitutas mediáticas como
MVLL se pregunta cuánto tiempo pasará para que los
medios deban exhibir violaciones en sus portadas o pantallas para ganar más
público. Lamento contarle a mi admirado escritor que en nuestra oferta
periódica existe un medio que hace algo peor que eso. Se trata del
excrementicio El Chino, hermano de
MVLL señala quizá con razón que buscar medidas legales
para frenar estos excesos sea caer en la censura. Pero lo que sí podemos hacer,
complementando la intención de nuestro escritor, es al menos señalarlos y
desnudarlos como ellos cada mañana hacen con las
víctimas de violaciones o asesinatos o cada noche exponiendo intimidades. Ahí
están los nombres y los programas, ellos son las alimañas a las que MVLL se
refiere y su producto no es un diario o un programa, es papel con tinta, morbo,
insanía, amparada en la libertad de expresión. Eso no
es libertad de nada, es, como señala MVLL, el inicio de un suicidio social, en
este caso el del ejercicio informativo y su contagio a la gente. Seguir
callando ante estas manifestaciones es ser cómplice de las medinas, las bozos, los chinos y cuanta majadería se sienta protegida
por un estado de cosas herencia en el Perú del montesinismo
informativo.
La intimidad es libertad, que no le quepa duda a
nadie. El más liberal de nuestros
intelectuales está dando la voz de alerta ante este silencio
reverencial. La libertad tiene ámbitos personales restringidos para los demás,
ir en contra de la intimidad es, desde donde se mire, estar en contra de la
cultura de la libertad y del respeto al derecho de los demás. Es alarmante por
eso, que ninguna voz con llegada se haya pronunciado al respecto, y que los
símbolos de la distorsión informativa sean recibidos como si nada en los medios
y que porque no se les ha podido probar delito durante el gobierno de
Montesinos, a algunos de ellos, asumamos que ya pasaron piola.
El llamado de MVLL está para quien lo tome. No para
que RPP anuncie que hará radio teatro con sus novelas preferidas, sino para que
abra el debate a los limites que un mal llamado periodismo ejerce contra la
libertad de todos. Entretenimiento sí, por supuesto, pero excremento no.
Señores directores de los medios de comunicación nacionales y mundiales, lean La civilización del espectáculo, y
mírense al espejo. Ustedes son en parte responsables de haber normalizado la magalización informativa. Ese modelo de mal llamado
periodismo debe ser estudiado en las escuelas de comunicación, pero como la
mayor patología que la falsa libertad ha dado. MVLL afirma en su artículo que
libertad y mercado pueden dar como resultado aberraciones. Estamos ante una de
gigantes consecuencias. Avalar el magalizmo es como
avalar el chavismo frente a la libertad de expresión.
4 6 2007