Venció la soberanía popular refrendada en el acto del 27N

El movimiento ciudadano tinerfeño ha deslegitimado el desarrollismo de los tres partidos mayoritarios, y ha colocado en la picota su forma de gestionar los dineros públicos

APC felicita a la ciudadanía de Tenerife por el gran empuje cívico democrático del pasado sábado 27 de noviembre. Lo que sucedió en la histórica manifestación no puede pasar sin que los de siempre, los que siempre ostentan poder, hagan caso omiso de las reivindicaciones ciudadanas. De hacerlo, el coste político y moral será impredecible como así está sucediendo. De no ceder a las peticiones de semejante demostración ciudadana, seguirán ahondando en la brecha que ya hace tiempo que está abierta entre los políticos al uso y la población canaria.

En opinión de APC, el número, ya es lo de menos. Antes de comenzar la manifestación, el número ya no importaba. El éxito era rotundo. Todas las previsiones estaban rotas, las pesimistas y las optimistas. El rasero de Vilaflor se quedó corto ante semejante manifestación de hartura de todo Tenerife. Las autoridades pagaron una avioneta con dinero público, cosa antes nunca vista, y a la avioneta no se le ocurre otra cosa que sacar una foto para publicar a las 4’30 de la tarde, cuando el acto ya estaba finalizando. Pero da igual, con o sin avioneta, con o sin fotos, una cosa está clara, la gente que allí nos congregamos sabemos y lo haremos saber a nuestros vecinos que, a pesar de todos los despropósitos institucionales y políticos empleados, venció la soberanía popular refrendada en el acto del 27N.

Para Alternativa Popular Canaria, la consecuencia de la citada fecha debe ser la paralización inmediata de las obras del puerto de Granadilla y la anulación y reconsideración de los planes generales de ordenación del territorio en marcha, puesto que ello es lo que la ciudadanía desea y exige. El gobierno y la autodenominada oposición, no pueden seguir gobernando de espaldas al pueblo como reza el cartel de la Coordinadota de Pueblos y Barrios. Ello, en democracia, por muchas carencias que la misma tenga, resulta ya incomprensible.

Lo que para el tripartito CC-PP-PSOE resulta un dolor de cabeza y un problema, puesto que su legitimidad ha caído muchos enteros, para los demócratas, representa una esperanza de que las cosas puede ser de otra manera, representa la esperanza de que la isla puede modificar su rumbo hacia el abismo por un camino hacia el desarrollo sostenible y hacia la dignidad.

La lectura que APC hace de este triunfo de la democracia y de la ciudadanía es enormemente positiva, pero, también, enormemente preocupante si los gobernantes y sus medios, que no son pocos, siguen obstinados en calumniar, desprestigiar e insultar públicamente a las personas que simpatizan y participan de este movimiento vecinal y ciudadano. Sería enormemente preocupante que la mayoría ciudadana que se manifestó este pasado sábado no vea en sus instituciones un resquicio de sabiduría y cordura para aceptar lo reivindicado.

Porque, una cosa está clara, la revitalización de la gente de Tenerife en defensa de su territorio, de su identidad, de su calidad de vida y de su dignidad, es un hecho irrefutable.Y, lejos de lo que algunos puedan pensar, los ciudadanos no somos tontos. Y las mentiras que desde el poder y los partidos mayoritarios se han esgrimido semanas atrás, han tenido un efecto perverso, pues se han vuelto contra los que las han aireado.

En lo que a APC respecta, seguiremos apostando por la Coordinadora de Pueblos y Barrios y la Asamblea por Tenerife, ya que ahí está el germen real de la democracia en la isla.

ALTERNATIVA POPULAR CANARIA