La venta de
armas a Marruecos
El pacifismo
de que presume el presidente del Gobierno, Zapatero, está lleno de
contradicciones. Por una parte la presencia de tropas españolas en zonas de conflicto
es mayor que nunca: Bosnia, Kosovo, Líbano, Afganistán, etc. Por otro lado,
nunca España ha exportado más armas a países extraños que con el actual
gobierno, especializándose en la venta de material bélico a regímenes poco o
nada democráticos, como el de Mohamed VI, en
Marruecos.
En efecto. El pasado
mes de febrero se formalizó el contrato entre España y Marruecos, por valor de
unos doscientos millones de euros, para la venta de armas de alta tecnología
militar que el Gobierno español realizará al de Rabat, que incluye 1.200
vehículos de alta movilidad táctica (VAMTAC), 800 camiones todo terreno y 10
patrulleras para la vigilancia de costas. Armamento que servirá para rearmar al
ejército marroquí, entre cuyas misiones tiene la ocupación del Sáhara
Occidental, la vigilancia del muro de los territorios ocupados y la persecución
de los saharauis que defienden su legítimo e inalienable derecho, reconocido
por
La venta de armamento
a Marruecos significa no sólo la generación de un clima prebélico, que no
favorece la resolución pacífica del conflicto que enfrenta a dicho país con el
pueblo saharaui, sino algo peor, el Gobierno español se sitúa contra la legalidad
internacional que prohíbe armar a un país en guerra. Pero es que, además, esta
venta de armas supone la ruptura de la supuesta neutralidad de España en este
conflicto. Una neutralidad contraria a la posición de nuestro país que es
administrador de dicho territorio hasta que se complete el proceso de
descolonización. Con esta medida se perjudican todos los intentos de
El Gobierno español,
en vez de vender armamento a Mohamed VI, cuyo país
viola sistemáticamente los derechos humanos y mantiene litigios territoriales
con España por Ceuta y Melilla, principalmente, y por su pretensión sobre las
Islas Canarias, debería dedicar sus esfuerzos a buscar una salida justa al
conflicto que enfrenta al pueblo saharaui con Marruecos, ya que, como potencia
administradora, está obligada a culminar el proceso de descolonización
auspiciado por el Consejo de Seguridad de
Volvamos a la venta
de armas a regímenes no democráticos. Es cierto que para España es muy
importante poseer una industria de defensa fuerte y competitiva, ya que no sólo
constituye una aportación relevante para la economía nacional y un
imprescindible impulso al desarrollo tecnológico de nuestro país, sino también
es un pilar estratégico para nuestra propia defensa y seguridad. Debemos
felicitarnos por ello, sin embargo, también es cierto que se deben exigir unos
mínimos democráticos a nuestros clientes. Por ello, no deja de ser paradójico
que sea, precisamente, un Gobierno, como el del PSOE, que ha hecho de la paz su
principal bandera electoral, uno de los que más armas venda a países de dudoso
régimen democrático, como son Venezuela y Marruecos.
Periódico
El Día, jueves, 29 de marzo de 2007