Hasta la vergüenza es relativa

El pequeño David estaba en clase en Washington, DC cuando el maestro le pregunta a los niños que hacían sus padres para ganarse la vida.

Se dieron todas las respuestas típicas: bombero, policía, vendedor, medico, abogado, etc..

David estaba extrañamente callado así que el maestro le pregunto a que se dedicaba su padre.

Mi padre es un bailarín erótico en un cabaret gay y se quita la ropa frente a otros hombres.

A veces, si la oferta es realmente buena, sale al callejón con algún tipo y hace el amor con el por dinero.

El maestro, obviamente conmocionado por esta manifestación rápidamente pone a los niños a trabajar en algunos ejercicios y lleva al pequeño David aparte para preguntarle:

¿Es realmente verdad esto que me dices sobre tu padre? -No, dice David, y le explica al maestro: En realidad es asesor en Política Internacional del gobierno de Bush... pero me da mucha vergüenza decirlo delante de los otros niños...