El Cabildo de La Palma defiende la capacidad del sistema de vigilancia volcánico insular
La institución salió al paso de la reaparición mediática de la teoría del hundimiento y el "sunami"
El Cabildo de La Palma salió ayer, 03-01-05, al paso de la información publicada por el periódico El Mundo en su edición del domingo en la que expone de nuevo la tesis del científico Bill McGuier que sostiene que en un futuro La Palma podría sufrir una erupción volcánica que ocasionará el hundimiento de parte de ésta, creando una ola gigante que arrasaría con parte de la Costa Este de Estados Unidos y Canadá, y las islas del Caribe.
Diario de Avisos - S. C. de La Palma
Desde el Cabildo aseguran que la han apostado de "una forma seria y continuada" por la información para mejorar y optimizar la vigilancia volcánica de Cumbre Vieja.
El presidente del Cabildo, José Luis Perestelo, indicó que La Palma es probablemente la comunidad isleña más consciente de la naturaleza volcánica de su entorno. Consciente de esta realidad, el Cabildo inició en 1997 una apuesta por proporcionar un enfoque multidisciplinar a la vigilancia volcánica de Cumbre Vieja, siguiendo directrices de la comunidad científica y la política internacional, para contribuir a la reducción del riesgo volcánico, a través del Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER).
En la actualidad, aparte de las dos estaciones sísmicas que opera el Instituto Geográfico Nacional (IGN), Cumbre Vieja dispone de un enfoque multidisciplinar para su vigilancia volcánica que conlleva la realización de un programa geoquímico y un programa geodésico para evaluar el estado de la actividad volcánica en La Palma.
La red geoquímica compuesta por tres estaciones ubicadas en el Pico de Birigoyo, Barranco de Amargavinos y Fuencaliente conforman el núcleo del programa geoquímico en modo continuo, que permite detectar variaciones potenciales en la emisión y la composición química de los gases que emite Cumbre Vieja.
El programa geoquímico se fundamenta en la realización periódica de centenares de medidas sobre la emisión difusa de dióxido de carbono, con la finalidad de evaluar la tasa de emisión de dióxido de carbono a la atmósfera por el sistema volcánico. Este último valor es muy estable durante los últimos años y se encuentran en el orden de los 1.200 toneladas diarias.
Las predicciones, sin credibilidad
Desde 2002 el ITER está implementando el programa geodésico para fortalecer este enfoque multidisciplinar a la vigilancia volcánica en Cumbre Vieja.
La primera fase de este programa geodésico está cofinanciado por los proyectos ALERTA y ALERTA II, correspondientes a la iniciativa comunitaria INTERREG IIIB, que conlleva la puesta en marcha de ocho estaciones GPS ubicadas en las islas de Tenerife, La Palma y El Hierro, y que conformarán parte de la Red GPS de observación permanente para la vigilancia volcánica de Canarias. En la actualidad existe una estación GPS ubicada en El Paso y, próximamente, se ubicará una segunda antena GPS en Fuencaliente. Esta red GPS instrumental permanente constituye el programa geodésico del ITER en modo continuo, y permitirá detectar deformaciones del terreno con precisiones de pocos milímetros en horizontal y menor de un centímetro en vertical, que pudieran estar asociados con el fenómeno volcánico. Por último, Perestelo indicó que los estudios de deformación realizados durante 1994-1997 en Cumbre Vieja por el profesor Bill McGuier reflejaron que este edificio volcánico no experimentó movimiento alguno durante ese periodo, por lo que carecen de credibilidad las predicciones expuestas por este profesor.