Visita, corrupción y aniversario
Justo Fernández Rodríguez
Siempre hay que agradecer, desde una perspectiva archipielagica, como diria algun gobernante, que personalidades politicas, culturales o empresariales vengan a Canarias, sobre todo si esa visita tiene repercusiones mediáticas más allá de nuestras Islas, teniendo en cuenta que todavía no somos la tierra única prometida por el Eje Transinsular.
Aprovechando las vacaciones de Semana Santa, nos ha visitado del presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, el sucesor ’designado a dedo’ por José Maria Aznar. Desde ese antecedente, no ha tenido el menor rubor para pronosticar que el ninistro de Justicia, López Aguilar, será un "candidato a palos" a la Presidencia de Canarias "nombrado por Zapatero". Al mismo tiempo, sin el menor reparo, designó a José Manuel Soria como candidato por el Partido Popular para las elecciones autonómicas de 2007, sin esperar a la decisión de los órganos democráticos del PP de Canarias.
También se refirió a la corrupción por los casos que han afectado al PP en Canarias. "Ningún partido se libra de la corrupción", dijo. Al parecer, ha abandonado la teoría aznarista sobre la imposibilidad, por genética, de que miembros del PP pudieran caer en la corrupción. Tiene razón Rajoy, sobre todo en el caso del PP.
En las últimas semanas, distintos medios de comunicación han publicado casos de corrupción en los que están implicados cargos públicos del Partido Popular, aparte de los escándalos denunciados en Canarias: la ’trama eólica’, la ’operación Faycán’ o el caso de González Arroyo, por los que han sido detenidos varios cargos públicos del PP.
En Valencia, con independencia de las irregularidades de Zaplana, produce hedor el ’caso Fabra’ y están pendientes de soluciones judiciales los casos del peluquero de Aznar, el ’caso Ivex’ o el de Terra Mítica. Una veintena de municipios gobernados por el PP están implicados en diversas irregularidades. Un juzgado investiga a diez alcaldes del PP en Mallorca. Más de una veintena de municipios de la Comunidad de Madrid están siendo investigados por recalificaciones irregulares o tráfico de influencias. El fiscal Anticorrupción investiga la gestión de grandes conciertos de Benidorm.
¿Qué buscaba Juan Antonio Roca, lugarteniente de Gil y Gil, principal implicado en la ’Operación Malaya’, en las tres visitas que realizó a la sede central del Partido Popular, en la calle Génova de Madrid, inmediatamente antes de las elecciones autonómicas de 1999? ¿Por qué dirigentes del PP de diversos pueblos madrileños organizaban fiestas en una plaza de toros ilegal, de una finca de Robledo de Chavela, perteneciente a uno de los implicados en la trama de corrupción de Marbella y en la que la policía se incautó de dinero, ordenadores y documentación? ¿Cómo es posible que el PP haya propuesto a un abogado, para gestionar el area de Hacienda, en la comisión gestora de Marbella, cuando ese letrado es defensor de dos de los implicados en la trama de corrupción descubierta en el Ayuntamiento de Marbella?
Dos años después. Se han cumplido dos años, desde que Rodríguez Zapatero accediera a la Presidencia del Gobierno, en medio de una permanente ofensiva reaccionaria de descalificaciones de una derecha que, como ocurre en Italia con Berlusconi, se entiende como única legitimada para gobernar, aunque se conculque la decisión democrática emanada de las urnas.
Entre el triunfalista folleto, editado por el PSOE, y la calificación de Zapatero, por algunos dirigentes del PP, como "el peor presidente del Gobierno español desde 1978", podemos encontrar un análisis más neutral. El prestigioso semanario ’Newsweek’ analizaba así los dos años de Gobierno del PSOE: "La España de Zapatero puede haber encontrado el secreto de cómo lograr un alto crecimiento económico con armonía social... Pronto asumió un hecho fundamental de la vida política: si quería transformar la España social con su mano izquierda, había de gestionar la economía con la derecha. Sus vecinos franceses e italianos deberían tomar buena nota. Tras crear el 60% de todos los empleos europeos, está previsto que la economía española crezca un 3,3% en 2006".
Yo también quiero analizar los dos años de Gobierno de ZP. No he contabilizado promesas, planes, amagos, estupideces estatutarias o anuncios. Ni siquiera leyes aprobadas, sobre dependencias o igualdad, sin tiempo para su aplicación. Sólo datos, modificaciones legales e informes que puede comprobar cualquier ciudadano y que han tenido repercusiones positivas en una buena parte de ellos.
La economía española está creciendo un 3,4%, muy por encima de la media de la Unión Europea. Por primera vez desde 1978, se ha cerrado el año 2005 con un superávit en el balance de las Administraciones Públicas superior al 1%, lo que ha permitido reducir la deuda pública hasta el 40% del PIB. Se han creado más de 1.800.000 empleos. La tasa de paro, el 8,7%, la más baja en los últimos 28 años, se sitúa por debajo de la media de la Unión Europea. Después de continuas perdidas de su poder adquisitivo, durante los gobiernos de Aznar, en los dos últimos años se ha elevado el salario mínimo interprofesional en un 18%. Al final de la legislatura superará los 600 euro mensuales.
Ha aumentado el poder adquisitivo de las pensiones, incrementándose las más bajas hasta un 16%, lo que ha beneficiado a más de tres millones de pensionistas. La regulación de inmigrantes, más de medio millón, ha ampliado los colectivos de cotizantes a la Seguridad Social, que ya superan los 18 millones. Los funcionarios, uno de los sectores más perjudicados por la política de los gobiernos del Partido Popular, han recuperado el poder adquisitivo perdido. Se ha detenido la reducción del gasto social, de los años de gobiernos del PP, con incrementos que superan el 18%, en los dos años de Gobierno socialista. No sólo se han creado 40.000 becas más, sino que ha aumentado su cuantía. Se han multiplicado por ocho los presupuestos para bibliotecas públicas.
Después de que los gobiernos aznaristas abandonaran la batalla por la competitividad, basando el desarrollo económico en salarios bajos, desprotección social y precariedad laboral, el Gobierno está apostando por el incremento de las dotaciones para I+D+I. La Ley de Publicidad Institucional prohibe la utilización de dinero público para simuladas campañas publicitarias partidistas o de autoelogio.
La insuficiencia de los presupuestos de Justicia, con graves consecuencias para los ciudadanos, se ha corregido con la creación de 250 nuevos juzgados y 135 plazas de fiscales. Para compensar las reducciones de plantillas de las Fuerzas de Seguridad, en beneficio de la seguridad privada de la epoca aznarista, se han incrementado, sus efectivos con 14.600 nuevos agentes.
Pese a la campaña del PP y sus terminales mediáticos, la lucha contra el terrorismo ha tenido importantes avances. Han sido detenidos 417 terroristas, 182 acusados de pertenecia o colaboración con ETA y 235 relacionados con el terrorismo islamista. La Ley contra la Violencia de Género entró en vigor el 1 de enero, con el consenso de todos los grupos políticos, sin que se observen, por ahora, resultados positivos.
La enésima reforma laboral, a punto de firmarse, se alejará de las exigencias radicales de determinados sectores empresariales, pero también de una aproximación a la solución del más grave problema laboral de España: la precariedad laboral, que casi triplica laa de la Unión Europea. No puedo incluirla entre los logros del Gobierno Zapatero.