El voluntariado en la campaña de los Acantilados de Los Gigantes

Wladimiro Rodríguez Brito *

La pasada semana se realizó la Campaña de los Acantilados de Los Gigantes con Voluntariado Ambiental.

Desde 1998 se viene produciendo un fuerte incremento de las actividades deportivas y recreativas en la costa de Los Acantilados. Toda esta actividad supone una fuerte presión sobre los recursos naturales de la zona, especialmente sobre un conjunto de especies amenazadas que habitan los Acantilados. Por ello, desde el Área de Medio Ambiente y Paisaje se organizó una campaña de información, la cual contaba con los medios del Seprona, policías locales de Santiago del Teide y Buenavista del Norte y con los agentes de Medio Ambiente del Parque Rural de Teno, así como un conjunto de medidas informativas que minimicen la presión efectiva sobre los recursos más frágiles. Paralelamente, se convocó a entidades de voluntariado para su colaboración en la misma.

Las asociaciones que participaron fueron Asociación Chapotecharco, con la colaboración de A.E.A. Sur, SEO/Birdlife, IES Daute-Los Silos, Asociación BayWatch, el GRAA. de Arafo, la Federación Canaria de Montaña y personas no asociadas; siendo la asociación Chapotecharco quien se encargó de la coordinación de dichos voluntarios. En total se contó con unas 70 personas que se distribuyeron durante 10 días de 10.00 a 14.00 horas para realizar una labor de concienciación ciudadana a los visitantes a los Acantilados de los Gigantes.

Las tareas han consistido e informar a los visitantes del Parque Rural de la importancia de los valores culturales y ambientales que allí se encuentran. Para ello se establecieron tres puntos de información: Puerto de Los Gigantes, Punta de Teno (La Ballenita) y Masca, desde el 17 al 27 de marzo. En esos puntos se establecieron mesas informativas donde se repartían dípticos y se concienciaba sobre la necesidad de mantener actitudes respetuosas con el lugar, resaltando algunas singularidades como el caso del guincho, que coincidía su época reproductiva en estas fechas.

Ha quedado patente este compromiso solidario con el medio y también con la sociedad, facilitando la acción directa sobre los problemas del entorno, pero sobre todo ha sido una potente estrategia de difusión, que con un desarrollo continuo puede producir un doble efecto: en primer lugar, posibilitar el cambio de las actitudes y comportamientos de los propios voluntarios y, en segundo lugar, influir con su acción sobre el resto de la población.

Esta campaña es una prueba más de que la participación de que la ciudanía es importantísima en la conservación y el mantenimiento de los Espacios Naturales Protegidos. En toda sociedad democrática la conservación del medio ambiente debe corresponder no sólo a la Administración Pública, sino que se debe conceder un papel importante a las poblaciones locales, por un lado, y por otro lado, a las personas que usan y disfrutan de estos espacios. La implicación participativa de la sociedad en los distintos ámbitos de la vida sociocomunitaria constituye uno de los pilares básicos del correcto funcionamiento de toda sociedad democrática.

Uno de los campos donde es imprescindible la colaboración de las entidades de voluntariado es en la prevención de incendios forestales. Esta colaboración es doble. Por un lado, porque cada ciudadano debe responsabilizarse de dejar el monte cada vez que lo visita, al menos, igual que lo encontró. Y, por otro lado, los grupos de voluntarios pueden ayudar sensibilizando y concienciando a otros ciudadanos en la necesidad de conservar nuestros montes, con el fin que esta sea duradera en el tiempo. Esta tarea, como otras del campo ambiental, son tareas que deben ser responsabilidades compartidas entre la Administración y los ciudadanos. "Nuestras acciones a favor del medio ambiente nos parecen a menudo simples gotas de agua en el mar, olvidando que el mar está hecho de pequeñas gotas".

Es imposible vigilar a cada uno de los ciudadanos que visitan nuestros espacios naturales protegidos. Sólo las medidas técnicas o legales son insuficientes para solucionar que cada verano no se nos queme ni una sola hectárea de monte.

La participación de la sociedad en la prevención de los incendios forestales se constituye como uno de los pilares básicos para la defensa de nuestros montes . Si cada uno de nosotros no se hace responsable de su propia actitud en el monte, jamás se podrá solucionar el problema. La Administración podrá invertir en los mejores medios técnicos, formar a los mejores profesionales; pero no es viable estar detrás de cada una de las personas que cometan una imprudencia. "Con que cada uno tenga un poco de cuidado será suficiente. Cuidado y respeto a nuestro entorno" 1. La participación de cada uno de nosotros contribuye a involucrarnos en la defensa del medio ambiente, a asumir su cuidado de forma responsable, sabiendo que nuestra casa no acaba en la puerta sino que se extiende a toda la isla.

1 Obra de teatro "Tagoror".

* Consejero Insular del Área de Medio Ambiente y Paisaje del Cabildo de Tenerife