DESDE
EL GUINIGUADA
ZALAMEA
Félix
M. Arencibia
La tarde otoñal va cayendo como lo hacen las hojas de los castaños y nogales en los campos de nuestro
Archipiélago. Bencomo Marrero, el
profesor nunca retirado, se asoma al recuerdo de la puesta en escena del “El
alcalde de Zalamea”, de Calderón de
A Bencomo le parece bien que se trabaje el teatro
clásico, pero también le gustaría que se trabajaran más obras de autores
canarios como: Cairasco de Figueroa, Galdós,
Claudio de
Volviendo a la obra teatral de “El alcalde de Zalamea”
su temática hasta cierto punto sigue teniendo actualidad. Quizás ese concepto caduco
del honor esté detrás de parte de lo que rodea a la violencia contra la mujer. A
ésta en el fondo se le sigue considerando propiedad del varón que la que tiene
que defender, ya sea padre, hermano o pareja. Esta concepción sigue gravitando de
alguna manera sobre el presente de las relaciones entre las mujeres y los
hombres. Sin embargo mucho se está avanzando en la liberación de la mujer, pues
ésta la ha ido con su esfuerzo conquistando.
Otro tema de la pieza teatral que siguen vigente en
situaciones de guerra es la vejación de los indefensos, entre ellos las mujeres
que son violadas salvajemente. En los conflictos de los Balcanes, Afganistán,
Irán y otros se sigue haciendo patente. Bencomo queda atrapado por los
balsámicos versos de nuestra poetisa Ignacia
de Lara: “Estate junto a mí y de tu alma / aguza el fino misterioso oído, /
y sentirás rodar el oleaje / de este mar interior que es infinito.”
http://doramas1924.blogspot.com
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“Los autores tendrían que trabajar junto con los grupos teatrales para que
nuestro teatro gane en personalidad y
siga creciendo.”