CIERRA EL ESTUDIO FOTOGRÁFICO ZENÓN
Fidel Campo Sánchez
El día 31 de enero próximo cerrará sus puertas toda una institución señera lagunera, cual es el Estudio Fotográfico Zenón. Dejará de mostrarnos su impronta artística tras más de 60 años de buenos artesanos en la fotografía.
La familia Rodríguez Díaz, compuesta por doña Carmen y sus hijos Norberto (Zenón) y Rosalba han marcado y dejado muy alto el listón del retrato artístico. La competencia por doquier, fundamentada en sistemas digitales de muy alta tecnología y la escasez, por la casi desaparición del material que se ha venido utilizando en estudios fotográficos clásicos, como el de la familia Zenón, ha llevado a estos cualificados artesanos, como a otros muchos, a tener que replantearse seriamente, con dolor de su corazón, el tener que dejar una hermosa e interesante profesión que, hasta el presente, ha sido utilizada para plasmar las diferentes facetas del acontecer lagunero y sus más populares y conspicuos ciudadanos de los cuales poseen un archivo inmenso.
El trío doña Carmen, Rosalba y Norberto (Zenón) han formado una perfecta combinación para haber adquirido la fama, la gloria que quedará per se inscrita con letras de oro en la historia de esta noble profesión y su querida ciudad.
Doña Carmen es ¡sin duda!, el elemento aglutinador y principal de esta saga de artesanos que ha permanecido unida hasta el cese de la actividad. Esta buena señora lleva a término, a su avanzada edad, el trabajo del cuarto oscuro (sección de revelado) con una dedicación, maestría y buen gusto, consecuencia lógica de su buen talante y de dedicación de más de 60 años de oficio habida cuenta que ya desde que don Zenón, su esposo, fundara la firma viene actuando en esa importantísima función. Rosalba, con su vena artística es la que hacía, hasta su reciente jubilación, los delicados retoques que llevan a buen final el personaje en tanto en cuanto al retrato, poniendo en el empeño auténtica alma. Norberto, más conocido por Zenón es el artista que, como lo calificara el poeta-escultor Fernando Garcíarramos y Fernández del Castillo, es el notario de las fisonomías que capta del paisaje y de las personas los rasgos que lo definen.
Además La Laguna, con el cierre de este Estudio Fotográfico, pierde un importante lugar de tertulias por el que han pasado artistas de todo tipo, ciudadanos con inquietudes de valor humanista y social asi como políticos de variadas ideologías, donde siempre se ha usado la palabra en Democracia, el diálogo y debate civilizado, algo muy difícil de lograr en este mundo de globalizaciones e intolerancias.
Nosotros, como justo y merecido homenaje a esta saga de laguneros y como agradecimiento a su entusiasta colaboración en la formación del Colectivo Ciudadano El Berode, queremos dejar constancia, por aquello de que es de bien nacidos el ser agradecidos.