Adenda a “Otra vez Acentejo”

 

Francisco Javier González

 

Mi estimado amigo y antiguo compañero en el FREPIC, Eduardo Pedro García, Presidente y alma mater de la “Asociación Cultural Kebehi Benchomo”, me ha dirigido una atenta carta, que le agradezco, recordándome que no solo fueron el Colectivo Acentejo -que presidía Ángel Guanche- Azarug y otros colectivos formados ex profeso por diferentes organizaciones o incluso personas sin vinculación los que organizaron los sucesivos ACENTEJOS después del 86 en que se retiró de la organización el Centro Amílcar Cabral. Efectivamente, el colectivo cultural que preside Eduardo y tal como él me manifiesta en su carta, organizó 5 años consecutivos -en los finales de los 90- el acto y con mucha dignidad, con semanas culturales -incluso intervine en una de ellas en una charla conjunta con Álvaro Morera- y actos en el Barranco. Uno de ellos, el del año 98, se organizó en Tamarán con el apoyo de un llamamiento desde Radio Las Palmas y para asistir al acto, una numerosa expedición con gran acompañamiento musical y con la presencia de Paco Tarajano, Jaime Sanz, Feluco, Víctor Ramírez y otros muchos compañeros todos de grato recuerdo. Es de justicia recordarlo y así lo hago.

 

¿Porqué no me extendí en los ACENTEJOS posteriores a 1986? No lo hice ni siquiera en los que yo mismo participaba en la organización con el FREPIC, y ahí tendría que nombrar -además de a mi propia esposa-  a Jaime Bethencourt, a Inma García, a Fina y Carlos Fuentes… y también en esos se hicieron cosas interesantes, como la exposición etnográfica en salones del Aytº. de la Matanza -con una réplica de momia guanche realizada por el Grupo Aitiden- o exposiciones de libros antiguos canarios con una copia firmada por Ossuna Savignon que prestó José Diego Guigou o una primera edición de Viera y Clavijo, o los arrastres de ganado protagonizados por la Asociación de Arrastre y Pedro Molina. Tampoco nombro contribuciones importantes de José Miguel Ramos Noda, o las intervenciones de Benahuya y de Tomás Chávez que se sucedieron con fidelidad año tras año sin importar quién lo organizara. Evidentemente, como me reprocha Eduardo, no ha sido por olvido, aunque, repito, comprendo que debí mencionar a Kebehi Benchomo.

 

¿Porqué entonces? En “Otra vez Acentejo”[1], además de un resumen de la pequeña historia -y algo de la intrahistoria- de esa celebración, para nosotros importante, quise resaltar el hecho de que han sido las propias disensiones internas del nacionalismo, una enfermedad tan infantil como el sarampión, que se manifiestan a partir del 84 y se agudizan en el 86, las que han ido provocando el paulatino decaimiento, no solo de Acentejo, sino del propio nacionalismo. Por eso hice un cierto salto en el vacío entre el 86 y el 08, intentando que, comprendiendo lo que nos ha pasado, podamos subsanarlo de cara al futuro. No se trata de unir organizaciones, sino de unir voluntades y propósitos y no solo para celebrar Acentejo, la Ruta de Bentejuí, la Rebelión de los Gomeros, Ajódar, el recuerdo de Secundino o el Día de la Bandera, sino para toda la lucha nacional que tenemos que desarrollar y profundizar.

 

Por último, y para completar esta historia de Acentejo, le solicitaría a mi amigo Eduardo Pedro, Guaire y Guadameñe, que, además de amante de nuestra historia y costumbres -recuerdo algunos Acanos conjuntos con E. Bethencourt-, escribe muy bien, completara esta pequeña historia de los Acentejos con la relación de los que fue responsable de su organización.

 

Gomera a 3 de junio de 2008

 

[1]Otra vez Acentejo