DESDE EL GUINIGUADA

 

AGRICULTURA TRADICIONAL

 

Félix M. Arencibia

 

    El otoño sigue con su rostro sonrientemente soleado mientras nos atrapa con su dulce melancolía. Doramas Martín contempla desde su balcón los campos abandonados, amenazados por la codicia irresponsable de los sembradores de cemento y sus cómplices. Quiere compartir sus maguas y meditaciones con un amigo lanzaroteño. Hola Manolo Corujo:

 

    Supongo que sigues disfrutando de buena salud, pues la cuidas con esmero comiendo alimentos sanos de la tierra de Titeroygatra. Recuerdo con magua los cachitos distribuidos en bancales de mi abuelo y mi abuela, sus cercados de millo, papas, frutales, calabaceras… También de sus vaquitas de la tierra que les daban su leche y les proporcionaban él único abono que se le aportaba a los cultivos. Nada de pesticidas, ni veneno como le llamaron más tardes, pues son auténticos venenos para nuestra salud lo que se les suministra a la agricultura intensiva. Así no nos podemos extrañar que existan gran cantidad de cánceres y otras enfermedades que nos asolan. Si a ello, querido Corujo, añadimos la contaminación de las aguas subterráneas, las marinas y los gases tóxicos tenemos un panorama que poco puede contribuir a nuestra salud y a la medioambiental.

 

    Hace falta que se fomente nuestra agricultura y ganadería tradicional, la que practicaron nuestros abuelos, sin pesticidas ni abonos químicos. Hoy la llamamos biológica, y todavía anda demasiado en pañales. No llega a mil hectáreas el terreno dedicado a dichos cultivos. Uno de los problemas que ha soportado nuestra agricultura es la falta del control fitosanitario en los puertos y aeropuertos. Esto lo denuncian las asociaciones de agricultores una y otra vez, hasta los consejeros de agricultura se quejan de ello. Nadie le pone coto a ello, tienen que existir intereses importantes que pretendan que eso siga así.

 

    Habría amigo Corujo que informar de la importancia de una agricultura libre de tóxicos, natural, al estilo de nuestros abuelos. Está bien que nuestros universitarios sigan investigando en el sentido de ir solucionando buscar soluciones saludables a las plagas. También me preocupa eso de que el millo y otros cereales que se importan para fabricar nuestro gofio sean de origen transgénico. Sus efectos sobre las personas y el medio ambiente pueden ser bastante maléficos. Así que los cereales componentes del gofio deberían ser cultivados tradicional y biológicamente. Sabemos que los productos así cultivados son bastantes caros, inclusos más que los que se traen de fuera, debido quizás a problemas específicos diversos. No estaría descaminado que una especie de REA ayudase al consumidor a adquirir los productos biológicos canarios. Además habría que hacer unas campañas más intensas en la prensa y apoyar más a los agricultores. Corujo te dejo con estos versos de Elsa López: “Escribió en el espacio la palabra redonda, / universal y exacta…”

 

http://doramas1924.blogspot.com

 

“No estaría descaminado que una especie de REA ayudase al consumidor a adquirir los productos biológicos canarios.”