El
agua es un bien escaso
y
su uso debe estar controlado
L.B.D.
Me ha gustado mucho
el Art. 65 del Anteproyecto de Constitución que viene publicando el periódico
El Día y el digital El Guanche desde septiembre pasado, presentado por el partido
independentista Congreso Nacional de Canarias, y que dice: "El agua es un
bien escaso en el territorio de
Sólo se autoriza para
estos menesteres agua procedente de desaladoras de
agua del mar. Para ello, todos los hoteles y urbanizaciones turísticas cerca
del mar o costas deberán tener su propio sistema para desalar el agua marina
para su uso para piscinas, jardines y riego. Hoteles y urbanizaciones podrán
mancomunarse para establecer dichas desaladoras. A
todos los nuevos hoteles o urbanizaciones turísticas no se les dará permiso de
construir y apertura sin antes haber montado este servicio.
El agua potable y
dulce de las galerías y barrancos será para el abastecimiento de la población o
para la agricultura canaria o para embotellarla si así lo deciden los
respectivos gobiernos insulares. El servicio de distribución de aguas en las
ciudades y pueblos será efectuado por una sociedad nacional. El capital
particular podrá continuar verificando la busca de agua dulce en pozos y
galerías pero evitando los cinturones de seguridad o galerías especulativas.
Las galerías por acciones y los heredamientos
tradicionales podrán seguir suministrando agua a sus socios y compradores por
medio de los sistemas tradicionales para dedicarla a la agricultura y ganadería
con prohibición de venderla a hoteles y urbanizaciones turísticas para el
llenado de piscinas, campos de golf y jardines o limpieza de calles y otros
lugares. Los gobiernos insulares fijarán unas cuotas de agua potable que
deberán venderle a la sociedad nacional de aguas para el suministro a la
población. Las infracciones serán consideradas delito federal".
Yo soy gomero. Como
tantos gomeros, trabajo en Tenerife porque antes no había trabajo en mi isla,
explotada por algunos conocidos caciques; el problema del agua es muy
importante para todo el archipiélago.
De unos años para
acá, una gran cantidad de agua dulce, que nace en nuestras montañas, va
destinada al turismo, y quien sufre es nuestra agricultura y ganadería, por eso
apreciamos este artículo, y en el futuro el Gobierno federal que establezcamos
en