Agustín García Calvo
Agapito De Cruz Franco
In illo tempore, el mayo del 68
francés daba portazo a los sistemas comunistas y capitalistas. Ni en estos había
libertad, ni en los otros la igualdad que proclamaban. Mientras las izquierdas
y derechas del siglo XX se ahogaban en el Sena, y el proletariado desaparecía
en la era post industrial, surgían nuevos movimientos sociales: pacifistas,
feministas, ecologistas, antinucleares, antiautoritarios,
verdes... En España el nacional-catolicismo del Opus Dei, había parido una clase política de tecnócratas ante
una sociedad autárquica y casi ágrafa -que es en lo que terminan las que son
gobernadas por un partido único-, mientras seguía secuestrada bajo un control y
represión absolutos.
En esa atmósfera
irrespirable, la Dictadura
franquista expulsaba en 1965 de la Universidad Autónoma
de Madrid, a tres Catedráticos, por su apoyo al
movimiento estudiantil: Enrique Tierno
Galván, José Luis López-Aranguren y Agustín García Calvo. La política, la
filosofía y la lingüística. El primero participaría luego en la transición
hasta unirse para siempre a la ciudad de Madrid. El segundo nos abriría al talante
y vaticinaría que en el futuro “sólo habría liberales y libertarios”. El
tercero, -latinista, gramático y filósofo anti-sistema- se exilaría en a París
de 1969 a
1976. Ajeno al Poder y sus servidores, se convertiría en práctica y teoría de los de abajo, “los cuales, por cierto,
nunca tienen patria”. Crítico con la realidad, la primera vez que oí el nombre
Agustín García Calvo, fue al leer en la época de su exilio el “Manifiesto de la Comuna antinacionalista zamorana”.
En Canarias le hemos visto alguna que otra vez invitado a Jornadas Libertarias
por el sindicato anarquista CNT. Es alérgico a los ordenadores, disquettes y cedés, y a sus 81
años, este potente intelectual del lenguaje sigue escribiendo a base de “mecanoscritos” a las orillas del Duero
de su Zamora natal. Tiene tres premios nacionales (de Ensayo en 1990
por Hablando de lo que habla, de Literatura Dramática en 1999
por La Baraja
del rey don Pedro y de Traducción al conjunto de su obra como traductor en 2006 y que no sé si ha recogido aún, porque no quiere saber nada con el “régimen ese”). Protagoniza
cada miércoles, con una media de 100 asistentes, sin interrupción en vacaciones
y desde hace 10 años, la
Tertulia Política del Ateneo de Madrid. La realidad huye
cuando lo ve, y las palabras que no son las que emplea la gente, sino las que
los de arriba han impuesto, le tienen pánico y huyen también de él. Especialista
en hacer durar cosas imposibles, ideó la Editorial “Lucina” en 1979
con “Del lenguaje”. Lucina
es una de las advocaciones de Juno y Diana y con una mariquita como anagrama. Lleva publicadas 74 obras con
escasos recursos. Es casi “como un milagro laico, como una aventura libre donde
habita el quietismo y con frecuencia la modorronería”,
apunta el periodista Jesús Hernández.
Su obra-publicada en esta y otras editoriales- está integrada por estudios
sobre Filología, Lógica, Narrativa, Poesía, Teatro y Política, como por ejemplo:
“Libro de conjuros”, “Relato de amor”, “Tratado de Rítmica y Prosodia y de
Métrica”,”Sermón de ser o no ser”, “De Dios”,”Canciones y soliloquios”.La
última, “La rana y el alacrán”. Además, traducciones de Jenofonte, Aristófanes, Plauto,
Sófocles, Platón, Virgilio, Homero, Heráclito,
Sócrates, Shakespeare, Marqués de Sade,
Lucrecio, Sem Tob, Paul Valery… También
artículos contra aspectos de la sociedad actual, dentro de una crítica a esa
realidad que se halla en la cúspide del progreso. La próxima
criatura será: “Elementos gramaticales”, una “especie de manual breve, muy
demoledor de todo lo mal que se trata al lenguaje”.
Único,
Agustín García Calvo es pensamiento a través del lenguaje. Acción directa de la
palabra. Escándalo y topo viejo que horada los
fundamentos de nuevos dioses como el Dinero, la Ciencia, el Capital y el
Estado. Fernando Savater,
Félix de Azúa, Javier Marías, Miguel Angel Velasco, Amancio Prada o Chicho Sánchez Ferlosio, son,
entre otros, alumnos e intelectuales en los que ha influido.