CRÓNICA
DE
A
GRAN CANARIA
Pedro
J. Brissón *
Amadou Ndoye llegó a las dos de la mañana al aeropuerto de Gran
Canaria, pero antes que él salieron los europeos blancos sin tener que hacer
cola en inmigración. Media hora más tarde subíamos al transporte que nos
llevaría al norte de la isla, concretamente a Caleta de Arriba (Guía-Gáldar).
Amadou Ndoye señalaba los letreros de los lugares que íbamos dejando
atrás. ¿Ya habías estado aquí? –le pregunté en varias ocasiones. No, lo
he leído en los libros de tal o cual autor– me contestaba. ¡Curioso!, todos
los nombrados eran autores canarios, pero es que este ser humano universal es
especialista en literatura canaria, y además, es profesor titular de
A la mañana siguiente recogía en Agaete a mi compañero y magnífico
amigo Samir Delgado, promotor de la apretada agenda de Amadou.
Samir y yo coincidíamos en la enorme suerte de compartir horas de charla con una persona tan humilde, culta, nada presuntuosa y apegado a un amor inmenso hacia el prójimo.

Cuesta creer que un Senegalés sepa tanto de literatura y cultura
canaria, o quizás, lo asombroso es que nuestro pueblo viva tan alejado a su
propia realidad, y lo que deja perplejo a cualquiera; es que Amadou Ndoye
acerque nuestra literatura a los propios canarios, desmotivados y desinteresados
por la lectura de los nuestros.
Tras su mirada noble y sincera está atrapado un hombre analista, buen
conversador, educado y experto en relaciones humanas. Interesado en nuestro
patrimonio, tanto etnográfico como arqueológico, visitamos diferentes enclaves
históricos, y mientras sus ojos despiertos y curiosos escrutaban cada detalle
de la piedra antigua, citaba a diferentes escritores canarios relevantes en el
estudio histórico o sociológico: Víctor Doreste, Pedro García Cabrera, Víctor
Ramírez, Saulo Torón, Cairasco, etc.
No todo podía ser trabajo, aunque el compromiso medioambiental lo siguiera, me explico: Domingo de madrugada, y de regreso a casa, nos encontramos con una pardela destartalada en medio del asfalto,… pero bueno, esta es otra historia que alargaría demasiado esta crónica, sólo desvelaré que el ave tuvo un final feliz.
-
Creo que me quedo corto en elogios hacia este personaje relevante como
escritor, profesor y crítico literario, que sabe desconectar; no, no es el
termino más apropiado, más acertado sería decir que sabe distribuir sus
vivencias compaginando sus compromisos con el placer. ¿Amadou te apetece
bucear? –le pregunté el domingo (a Samir no hizo falta preguntarle, su mirada
y su sonrisa ya lo habían delatado); “mi mujer me mata” –me contestó. Y
siguió añadiendo: “pero no puedo decir que no, porque para poder enseñar
siempre hay que estar dispuesto a aprender”. Y se atrevieron, marcando una
muesca más a sus diferentes experiencias.
El cantautor y escritor Isidro Santana, nos acompañaba cuando nos despedíamos
en el aeropuerto, su nuevo rumbo Fuerteventura, y más tarde
*
Presidente de la asociación FAITA