Anteproyecto de la Constitución de la República Federal
Canaria (IV)
ART. 46).- La Asamblea Nacional
Legislativa Provisional designará ante notario a los representante antes las
Naciones Unidas, Comité de los 24 y Asamblea Nacional, para llevar a cabo las
gestiones necesarias para plantear el caso de la descolonización de Canarias.
Art.47).- La A.N.L.P. podrá emitir bonos republicanos firmados por los
representantes designados ante notario, los cuales serán expedidos en euros o
dólares, los cuales serán pagados en el futuro por el Estado de la República Federal
Canaria, reembolsados al cabo de Diez años posteriores a la independencia, con
un interés legal del 4.5%, pagado en moneda legal de la Nación, el Áfrico.
Los poseedores de
estos bonos, después de la
Independencia, deberán presentar dichos bonos reembolsables
ante el Banco de Canarias, quien expedirá el documento oficial correspondiente.
NOTA ACLARATORIA DEL
CNC RELATIVA AL PROCEDIMIENTO INTERNACIONAL PARA LA DESCOLONIZACIÓN Y
LAS DIFICULTADES CON LA
MONARQUÍA ESPAÑOLA.-
En este periodo
anterior a la
Constitución definitiva, y después de haber sido discutido
este Anteproyecto entre los patriotas y canarios interesados en la República Federal
Canaria y su Constitución a través de reuniones y a través de periódicos
canarios independientes, no sometidos a la influencia de la metrópoli o
partidos españoles, como el PP y el PSOE, se pasará a redactar el Proyecto de
Constitución para formar una Asamblea Nacional Legislativa Provisional, -puesto
que el actual Parlamento Autónomo Canarios no es representativo-, que llevará a
cabo todas las gestiones internacionales para poner en práctica y preparar el
desarrollo del periodo de la Autodeterminación, a través del Comité de
Descolonización o Comité de los 24 y después ante la Asamblea Nacional
de las Naciones Unidas. Dicha Asamblea Provisional deberá tomar todas las
precauciones necesarias, puesto que la metrópoli hará todo lo necesario para
impedir la reclamación de nuestros justos y legítimos derechos nacionales que
nos pertenecen. A título recordatorio se señala que cuando el gobierno del
general fascista Franco entró en las Naciones Unidas en 1953 se le pidió que
diera el nombre y número de sus colonias, y España dijo que no tenía colonias
sino provincias de Ultramar como Guinea Ecuatorial, Canarias y Sahara
Occidental. Lo mismo sucedió con el régimen fascista de Portugal, que dijo que
Guinea-Bissau, Cabo Verde, Angola, Mozambique, Goa y Timor Este eran provincias portuguesas de Ultramar. Por eso
no fueron incluidas en la lista de colonias y hubo que llevar a cabo un proceso
especial para descolonizar estos territorios. De Portugal y su régimen
fascista, fue necesaria una cruenta guerra de liberación hasta 1974, con miles
de víctimas y destrucciones sin cuento.
Para la Guinea Ecuatorial,
hubo primero que abrirse un proceso de descolonización por parte del Comité de
Descolonización, ya que España se empeñaba en decir que no tenía colonias sino
provincias en África. Siguiendo la política maquiavelista del Marqués de Muni, en África, don Fernando León y Castillo [*], por desgracia un canario, que se había
distinguido en su tiempo, en los asuntos africanos, en 1959, el gobierno
colonialista español, dirigido por el general Franco, transforma la colonia en
dos provincias, Fernando Poo y Rio
Muni.
Desde 1960, las dos
provincias enviaban a las Cortes españoles seis representantes, tres españoles
y tres africanos (que decían sí a todo, como sucedía con los enviados a las
Cortes desde el Sahara y las Canarias). Las dos provincias eran administradas
por un gobernador, que, como los enviados a Canarias, no pensaba sino
enriquecerse en poco tiempo.
Después de esta fecha,
España comenzó una política de asimilación, sobre todo en la isla de Fernando Poo, pero en Rio Muni no querían saber nada de los colonialistas. Es en este
territorio continental donde empezaron los movimientos independentistas aunque
sus dirigentes se reencontraban en el exterior, es decir, en Gabón y Camerún,
para evitar ser detenidos o desaparecidos o asesinados. Así surgen movimientos
como el de La Idea
Popular de la Guinea Ecuatorial (I.P.G.E.),
fundado por José Perea Epota y presidido por Luis Maho, que reclamaba la independencia inmediata. También
estaba el Movimiento Nacional de Liberación de Guinea Ecuatorial (MNLGE) o
MONALIGE, fundado en 1961 y cuyo secretario general era Atanasio Ndong y que trabajaba por la independencia a través del
Gabón, y posteriormente, en 1965, se trasladó a Argel, y tuvo sus oficinas en
los locales nuestros del MPAIAC, en la calle Khelifa Boukhalfa. Este movimiento, en 1963, absorbe al Movimiento
pro-independencia de la
Guinea Ecuatorial ( MPIGE), que
tenía su sede en Camerún. En Gabón estaba la Unión Popular de
Liberación de la
Guinea Ecuatorial, UPLGE, de Bonifacio Ondo
Edu. El Movimiento Nacional de Unión, de Jaime Nseng, también favorable a la independencia. Los españoles
habían inventado un grupo que se llama, "Cruzada", que estaba contra
la independencia y pedía la integración con la metrópoli.
En 1962, una comisión
de peticionarios independentistas de la Guinea se presenta en Nueva York ante la Cuarta Comisión de
la Asamblea General
pidiendo la independencia de la colonia, con gran indignación del gobierno
español. Entonces, el gobierno de Franco abandona su política de las dos
provincias y el 9 de agosto de 1963 anuncia su intención de dar la autonomía al
territorio. Las Cortes aprueban un proyecto de autonomía a ver si pueden
engañar a las Naciones Unidas y seguir con esta colonia, llegando incluso a
montar un referéndum estilo franquista en la colonia, que entra en vigor el 1º
de enero de 1964 y el territorio se pasó a llamar, "Región Autónoma de la Guinea Ecuatorial".
En 1964, octubre, el delegado del régimen franquista ante las N.U. lanza un discurso hablando de las bondades de la
autonomía acordada. Los representantes de la Unión Soviética,
Polonia y Siria, critican el colonialismo español y solicitan la independencia
inmediata. Después, fue presentado un proyecto de resolución por trece países
afro-asiáticos (Documentos N.U. A/AC.109/L.152/
Rev. 1), solicitando la rápida independencia y la aplicación de la Declaración 15/14 de
1960, sobre la independencia de los pueblos, proyecto aprobado el 16 de octubre
por 20 votos y 3 abstenciones (USA, Autralia,
Inglaterra) y la reserva de España. (ver Docs. A/AC. 109/99, cf. A/5800/rev. 1,ch. IX, 111,p. 304).
En ese momento, el
Comité de Descolonización se interesa en la cuestión y crea una comisión de
seguimiento (septiembre 1963-octubre 1968). En 1966 crea la subcomisión de la Guinea Ecuatorial,
que visitó el territorio para conocer de cerca la opinión de la población
africana y contactar con los Movimientos de Liberación, a pesar de las
dificultades montadas expresamente por el gobierno de Madrid. Tras ello, la ONU interviene fuertemente
para obligar a España a descolonizar (septiembre 1967-octubre 1968).
La Asamblea General de la N.U., harta de las maniobras de España
dentro de las N.U. en Nueva Yok,
se decide una vez a forzar al régimen de Madrid y adopta por 103 votos y 2
abstenciones la Resolución
2067 (XX) del 16 de diciembre de 1965, pidiendo a España que fije la fecha para
la independencia, tras la correspondiente consulta popular por sufragio
universal. En efecto, a partir de 1966, la ONU está decidida a que la Guinea Ecuatorial
se convierta en un país independiente a pesar de las sucias maniobras de
España. El Comité de Descolonización creado al efecto se puso en marcha de
nuevo en junio de 1963, cuando su viaje a África. La reunión se celebró en
Argel y el gobierno español envió su representante. (cf. A/6300/Rev., 1,ch. pp. 607-615). El Comité
recibió una petición escrita del IPGE por la primera vez donde criticaba al
colonialismo español y las condiciones del referéndum franquista de 1963. Y
terminaba acusando al movimiento MUNGE, de Ondo Edu, convertido en partido único después del referéndum de
1964, como traidor y al servicio de España y denunciaba las persecuciones de
los patriotas. El representante español invitó al Comité a visitar la colonia.
La embajada de España había traído por avión a Argel al traidor de Ondo Edu, que dijo que ellos
estaban muy contentos con la autonomía, pero que aceptaban la independencia
pero, como no estaban preparados, pedían a España que les ayudara y que fijara
la fecha la metrópoli. La URSS
y Siria exigieron a España que señalara la fecha y Tanzania exigió la
liberación de todos los presos políticos y la vuelta de los refugiados. El
proyecto de la visita fue aceptado a la unanimidad el 21 de junio de 1966
(A/AC.109/186, cf. A/6300/ Rev, 1 ch.,
IX,-79, p. 614), a pesar de las gestiones del MPAIAC cerca de las delegaciones
africanas, diciendo que no se dejasen engañar por el gobierno español.
(Continuará)
[*]FERNANDO DE LEÓN Y CASTILLO (1842-1918) (Marqués de Muni).
Nació en el Telde (Cran Canaria) (1) y murió en Biarritz siendo embajador de España en Francia. Abogado
partidario del general Serrano, en un principio; de Sagasta,
luego; periodista -colaborador de El Imparcial y fundador, con Albareda, de la
Revista de España-; al triunfar la Revolución de
septiembre (1868) inicia su verdadera carrera política, distinguiéndose en las
Cortes como orador grandilocuente. Ministro de Ultramar y colonias (1881-1883)
y de la Gobernación
-donde se distinguió por su dureza contra el pueblo y represión en las colonias
(1886-1887), ambas veces bajo la presidencia de Sagasti. Fue también
diplomático hábil en sus gestiones como embajador en París (1887, 1892,
1897-1910). Logró salvar las diferencias entre Francia y España en el África
Occidental, consiguiendo para España el reconocimiento de la soberanía sobre el
territorio de Muni, en el tratado de 1900, por lo que
recibió el marquesado de este nombre. También cooperó en los preliminares de la
conferencia de Algeciras sobre la partición del Rif con Francia. Fue caballero
del Toisón de Oro, miembro de la
Academia de Ciencias Morales y Políticas y autor de ‘Mis
tiempos’, libro de memorias muy interesante para el conocimiento político de su
época. Preconizó, junto con la burguesía compradora canaria y los círculos económicos
españoles, la división de Canarias en dos provincias, siguiendo la doctrina de Maquiavelo de divide y vencerás. Hoy en día, los sectores
españolistas y partidarios de la metrópoli y del mantenimiento de la colonia,
le han dedicado plazas, avenidas y calles en la ciudad de Las Palmas. En estos
días, de la última semana de septiembre del 2007, el alcalde socialista de Las
Palmas, don Jerónimo Saavedra, siguiendo órdenes directas de Madrid, ha
celebrado por todo lo alto el 80 aniversario de la división de Canarias en dos
provincias, hace 80 años, en 1927, por el dictador español, general Primo de
Rivera, padre del que fuera fundador de la Falange Española.
E mail: cnc@elguanche.net elguanche@elguanche.net acubillo@ctv.es mpaiac@elguanche.net
(Continuará).