APOSTASÍA O ABJURACIÓN DE LA IGLESIA CATÓLICA
José
Tomás Bethencourt Benítez *
Si
consultamos el diccionario de la lengua castellana la palabra apostasía
significa renuncia que hace una persona de determinadas creencias religiosas
o políticas y abandono de una religión o partido político, por su parte la
palabra abjuración significa abandono de una doctrina religiosa u
otra creencia de manera solemne y mediante promesa o juramento.
Pues bien,
una vez aclarados esos conceptos, paso a exponer las razones de mi renuncia y
abandono de la iglesia católica española.
1) esa iglesia colaboró en el proceso de
conquista, invasión, colonización y esclavitud de mi pueblo guanche del Archipiélago Canario.
2) esa iglesia apoyó al régimen
dictatorial y fascista del franquismo en
españa.
3) esa iglesia siempre ha permanecido
aliada del poder económico y político capitalista, imperialista y colonialista.
4) esa iglesia actúa de incendiaria y
pirómana en las naciones y pueblos socialistas o comunistas y de bombera en las
capitalistas o fascistas.
5) esa iglesia con su abominable
institución de la “santa inquisición” o “tribunal del santo oficio” ha cometido
los mayores crímenes y asesinatos contra
6) esa iglesia ha perseguido,
reprimido y aniquilado a otras iglesias o credos religiosos y espirituales
llamándoles paganas.
Muchas más son las razones que podría continuar exponiendo
para explicar mi decisión de apostatar o abjurar de esa iglesia, pero por
limitaciones de espacio aquí, el lector podrá encontrar otras en mi artículo de
prensa publicado en www.elguanche.net
titulado “Carta de un
canario a la iglesia Católica española”.
Paso a continuación a explicar uno de los
procedimientos que esa iglesia tiene establecido para dicho proceso de
abjuración el cual yo ya he seguido:
1) Solicitar certificación de partida de bautismo en
la parroquia o templo en la que se haya sido bautizado.
2) Entregar dicha certificación de bautismo en el
obispado.
3) Cumplimentar en el obispado el impreso de
abjuración.
4) Obtener copia del impreso de abjuración.
5) Recibir carta del obispado donde se nos comunica
que han tramitado nuestra solicitud a la parroquia de origen.
Hago esta detallada descripción de dicho proceso de
abjuración o apostasía, por el desconocimiento que de él existe y por animar a
muchas personas que quisieran renegar de esa iglesia católica, pero no saben
cómo hacerlo o no se molestan en llevarlo a cabo, debido a comodidad, gandulismo, cobardía, o ignorancia. Para esas personas les
digo que tengan muy en cuenta, que para esa iglesia católica sólo la pérdida de
clientes o de feligresía junto a la pérdida económica es lo que les duele,
confiemos pues en que una pérdida significativa les obligue a cambiar de rumo o
dirección.
*
Profesor Titular de
Universidad de
Canarias, ÁFRICA