Aprender
del ejemplo de El Hierro
Isidoro Sánchez García *
La isla de El Hierro es un territorio singular dentro
del archipiélago de Canarias. Se lo debe a su situación geográfica, principalmente
a su longitud y a su latitud, a su tamaño y a su altura, a sus pendientes, a su
geología y volcanismo, a su historia y a sus recursos naturales -como el mítico
árbol sagrado Garoé o las sabinas de
Aunque al principio no lo parezca, El Hierro a pesar de las apariencias, es una
isla agraciada por la naturaleza. Basta caminar por la red de senderos y de
caminos tradicionales recuperados por el Cabildo Insular para comprobarlo.
Ofrece todo el encanto para el desarrollo de un turismo rural de primera
categoría, debido a los valores de su paisaje agrario, al color de sus costas,
de sus volcanes, al aroma de sus flores, de sus mieles, a las formas de las
sabinas; por el verde de sus árboles, de sus fayas, de sus brezos, de sus
pinos; por la riqueza de sus mares, por los secretos de sus aguas, por la
pureza de su cielo, por su biodiversidad, por la importancia geográfica de
Orchilla. Por todo un patrimonio cultural en el ámbito natural.
En este sentido, hay que recordar que desde tiempo inmemorial se ha escrito
sobre la isla de El Hierro. Ptolomeo de Alejandría, en el año 150 de esta era
que vivimos, habló del meridiano que fijaba las longitudes terrestres, la
referencia geográfica del finisterre conocido, y lo
situaba en el archipiélago de las Islas Afortunadas, en el jardín de las
Hespérides, donde se ponía el sol. Existía una raya trazada en el globo
terráqueo que marcaba la referencia cero para
A pesar de que los ingleses se llevaron a finales del siglo XIX esta referencia
geográfica de
* Ingeniero de Montes