APUNTES
RELATIVOS A
IGLESIA DEL
PUEBLO
GUANCHE (III)
Guayre
Adarguma Anez’ Ram n Yghasen *
En
la isla Chinech (Tenerife), y según comunicación personal de un grupo de
personas que practican submarinismo, existen ánforas de posible adscripción púnica
en los siguientes lugares del litoral tinerfeño: Icod, proximidades del puerto
de
“Desde
el hallazgo, excavación y publicación de la piedra Zanata, hemos seguido
actuando hacia la búsqueda de los restos de la colonización feno-púnica de
Canarias. En este sentido se siguió la prospección de las proximidades al
yacimiento Zinete, en la intención de documentar y ambientar todo lo posible el
hallazgo, y conocer en profundidad el comportamiento arqueológico de las zonas
altas de la isla. Así fue encontrado el sitio de la Cañada de los Ovejeros,
por Rafael González Antón y Antonio Vela, en Diciembre de 1993. (Rodrigo de
Balbín Berhamann et al. 1995:16)
Este
yacimiento está compuesto de un conjunto de grandes piedras, formando un gran
circulo al pie de la montaña de Tomás Seche, lugar donde abundaban los Cedros
Canarios, y zona de abundante extracción de pez, debido a la abundancia de
pinos canariensis, muchos de ellos centenarios, que cubren no sólo la montaña,
sino todo el entorno, muchos de los cuales aún conservan huellas de las
incisiones que se les hacían para extraerles la savia con la que se elaboraba
la pez producto profusamente empleado entre otras aplicaciones, para calafatear
barcos.
“...Tenemos
un último monumento muy llamativo, que son los enterramientos infantiles en ánfora
de Cendro, Telde, en el NE de Gran Canaria. No existe aún sobre este documento
ningún estudio científico, sino parcas noticias de periódico y referencias
genéricas (Museo Canario. 1984.) Su expectación es tan grande como el deseo
que tenemos de que su excavador
publique al fin la memoria de estas excavaciones que nos pone de nuevo en relación
con el mundo de las ideas feno-púnicas y de los Tophes característicos de esta
cultura. En una zona de ladera se localizaron tres inhumaciones de neonatos
contenidas en recipientes cerámicos y otras trece mezcladas en el sedimento con
diversidad de detritus cerámicos, fauna terrestre y marina, considerándose por
sus excavadores como resultado del vaciamiento de cuevas de habitación.”
(Rodrigo de Balbin Berhmann et al, 1995:18)
El
hallazgo de ánforas o vasijas con esqueletos de niños está también
documentado en la isla de Tenerife, por el Doctor Bethencourt Alfonso, quien nos
dice que en el Charco del Boxo, en Arico, dedicado por nuestros antepasados al
bautizo de los recién nacidos, se encontraron cinco tallas de barro conteniendo
un esqueleto de niño cada una. (Juan Bethencourt Alfonso, 1991:239)
El
punto de partida y núcleo del estudio que se desarrolla en las páginas
siguientes es precisamente la investigación de uno de esos indicios, de una
pista cuyo rastro me ha llevado hasta los fenicios de
Cádiz de la época arcaica y sus empresas marítimas en el Atlántico
africano.
Entre
las noticias geográficas que Plinio el Viejo ofrece sobre la costa atlántica
africana en su enciclopédica obra se encuentra referida a la existencia de unas
insulae Fortunatae. Su información sobre ellas depende, como reconoce
expresamente, de Sebosus y Iuba. Según el texto de Plinio
distinguía dos grupos de islas; en el primero se encontraban Iuniona,
Pluvialia y Capraria, y en el
segundo Invallis y Planasia (nat. VI, 202-203). Juba, por su
parte, y siempre siguiendo el relato pliniano, incluía entre las Fortunatae
las siguientes islas (las cito en el orden en el que se enumeran): Ombrion,
Iunonia, Iunonia (minor), Capraria, Ninguaria y Canaria (nat. VI,
203-205).
...La notable excepción la constituyen “Islas de Juno”, es
decir, las islas que en el pasaje de Plinio reciben el nombre de Iunonia.
Su excepcionalidad proviene del hecho de que se trata de un topónimo teóforo.
Los topónimos de esta índole no son demasiado frecuentes en la geografía
antigua, aunque hay un ámbito en el que aparecen especialmente documentados: en
puntos concretos de las costas e islas. Muchos de estos topónimos se encuentran
en puertos, cabos, golfos, promontorios, montes y otros accidentes geográficos
que jalonaban las costas y las rutas marítimas del Mediterráneo, apareciendo
frecuentemente asociados a aras, altares, templetes o templos.
Santuario
al aire libre dedicado a la Diosa Tanit en Taganana, Chinech
conocido como Piedra de los Escalones, en él, están grabados prácticamente
todos los antiguos símbolos representativos de la Diosa Tinnit-Tanit. Fotografía
del Autor.
Las
características y funciones de los promontorios vinculados a construcciones
sacras fueron exploradas por E. Ch. Semple hace ya más de 70 años, en un artículo
de gran interés (aunque no exhaustivo) y
que todavía hoy es el único que ha tratado monográficamente este tema. Sus
conclusiones proporcionan valiosas pistas para entender la naturaleza de las
“islas de Juno”. Semple constató la existencia de 175 de estos puntos a lo
largo de buena parte de las costas del Mediterráneo, desde
...Queda
ahora por determinar la adscripción de las “Islas de Juno”, en su condición
de “lugares sacros”, a una cultura concreta. Dada la localización atlántica
de esas islas y la muy probable antigüedad de las fuentes últimas del pasaje
pliniano (en todo caso anteriores a Juba, como se verá más adelante) hay que
pensar en el mundo semita. En este punto hay que hacer constar que al igual
griegos y latinos, fenicios y púnicos conocieron la tradición de “lugares
sacros” costeros asociados a la navegación. Que en el texto de Plinio dichos
lugares aparezcan bajo la advocación de Juno, diosa de nombre romano, puede
significar únicamente que la divinidad originaria sufrió una implantación, a
través de lo que se conoce como “interpretatio”, por la que el autor
del texto, un latino, consideraba su equivalente. Quizás ya dicha suplantación
fue promovida por el propio Juba, fuente inmediata de Plinio, que escribió su
obra en griego y pudo haber conocido las islas con el nombre de “islas de Hera”
(cf. Ptol. IV,6,14). En cualquier caso esta práctica está perfectamente
atestiguada en muchos puertos del extremo Occidente, donde la presencia de
dioses griegos o latinos se explica como una adaptación a la religiosidad
grecolatina de divinidades semitas preexistentes.
...En
cualquier caso, el abandono de Mogador en la segunda mitad del siglo VI a.d.n.e.,
que coincide con el fin de un determinado modelo económico (la “segunda
fase” en el esquema de López Pardo), supuso el fin de toda exploración y
reconocimiento de la costa atlántica africana en dichas latitudes extremas. Las
“islas de Tanit”, “islas de Hera-Juno” de los grecos latinos, fueron
olvidadas y su recuerdo reducido a los datos que de ellas quedaron registrados
en la documentación conservada en Gadir (quizás también en Lixus y después
en la Cartago púnica) y tal vez también a algunas vagas referencias en las
tradiciones orales que pudieron circular en el entorno marinero de la ciudad.”
(José Á. Delgado Delgado, 2001: 1 y ss)
Es
evidente que los contactos de pueblos libio-púnicos con las islas contribuyeron
a la expansión del culto a
En este contexto es en el que hay que insertar la noticia trasmitida por
Pseudo Aristóteles (Mir. 84) y Diodoro Sículo (5.19-20) del
descubrimiento accidental de una isla en el Océano por “naves fenicias”
(gadiritas) que merodeaban la costa africana, que entendemos que se debe
identificar con las Canarias. Su descubrimiento dio lugar a un asentamiento,
posiblemente de pobladores gadiritas, que llegó a ser conocido y codiciado por
los etruscos, y que Cártago mandó destruir por temor a que se estableciera una
colonia a sus espaldas.
Aunque
se admite que los textos se escriben en torno al
Es
probable que el culto a
Están
ampliamente documentadas las conexiones entre los pueblos imazighen, de los
cuales forma parte el antiguo pueblo canario, con los egipcios desde tiempos
inmemoriales y de los cuales existen vestigios en las islas. Por tanto, es
normal que estos pueblos compartieran aspectos de
En el Período predinástico tenía forma de escarabajo y
posteriormente, sus atributos fueron el arco y dos flechas cruzadas sobre el
escudo, que constituyen su emblema; también llevaba una lechuza en la mano
derecha y una lanza en la izquierda; de ahí que Herodoto la asimilara a Atenea.
A partir del Reino Antiguo protege a Osiris, a Ra y al faraón y se identificaba
con la abeja, símbolo de la realeza. Sus flechas adormecen a los malos espíritus.
En el ciclo osiríaco se creía que había surgido del contacto de las heridas
de Osiris con el agua cuando Seth lanzó sus pedazos al Nilo. En el Reino Nuevo
es llamada "Diosa-Madre",
"la que dio luz a Ra"
mientras se hallaba en las aguas de Nun, por lo que asumió la posición de
diosa primordial y es "la iniciadora del nacer después que no hubiera el
nacer", por lo que adquirió los atributos de la diosa Nut; sus sacerdotes
eran médicos especialistas en obstetricia. Asumió la posición de una Diosa ni
masculina ni femenina y ambos a la vez, era el principio que crea a los dioses y
hombres.
Otro centro de culto era Esna, donde se la conocía como "La
Terrorífica"; aquí era esposa de Jnum y madre de Apofis. En el
periodo Saíta se convierte en una diosa nacional y se proclamará "Madre
de todos los dioses". Era también una divinidad funeraria, "Dama
de Occidente", protectora de los muertos, vela por el difunto junto
con Isis, Nesftis y Selkis; guardaba el estómago del difunto en el vaso canopo
representado por Duamutef. Neith fue también la diosa inventora del tejido y la
que ofrecía los vendajes para el cuerpo del difunto, por lo que se la hace
patrona de los tejedores de Sais.
Es
la Diosa protectora de Sais, (dinastías
Libias) capital del nomo XX del Bajo Egipto, en el Delta, y gozando de una
situación privilegiada en el ámbito geográfico
que hizo de la ciudad una de las más prósperas de la etapa predinástica
y dinástica antigua y luego sede de la denominada dinastía saíta, que potenció
de nuevo el culto de la Diosa.
Un texto de Plutarco, extraído del templo de Net en Sais dice:
"Soy todo lo que ha sido, lo que es y todo lo que será. Ningún mortal
ha sido capaz de alzar el velo que me cubre", texto que también es aplicado a Isis.” (Rosa Thode, 2007)
En
Cartago, la epigrafía y los templos primitivos documentan el culto Melkar y
Astarté junto con un dios supremo Baal Shamem, pero es posible que, a comienzos
del siglo V a.d.n.e., se produjera allí una cierta reforma religiosa, en la que
obtuvieron la primacía Tanit y Baal Hammón. Ellos son objeto de la mayoría de
las dedicaciones conocidas, tanto en Cartago como en su área de influencia en
el Mediterráneo central. Tanit, identificada a veces con Astarté, es el nombre
de una Diosa fenicia de escaso relieve en su país de origen, al igual que Baal
Hammón, cuyo epíteto documenta cerca de Tiro, quizás como el Baal de una
pequeña ciudad llamada Hammón, o como el señor del altar de los perfumes,
que sería el significado del vocablo Hmn. Ambos adquieren una
gran importancia como objeto de las más famosas actividades del culto cartaginés.
Panteones
similares, y más o menos completos los había en las restantes colonias
occidentales, siendo factible determinar por ellos la importancia de la
presencia cartaginesa y el origen de sus primeros fundadores. (Ramón Corzo,
1994:54)
Otro
de los aspectos culturales guanches, capaces de acercarnos cronológicamente a
la época de los primeros pobladores de las islas, lo son,
sin duda, los petroglifos. Este arte, ampliamente difundido en todo el
orbe desde tiempos inmemoriales, en nuestro caso nos puede servir de guía para
ubicarnos en el tiempo. Estos petroglifos, (grabados que son realizados en la
piedra) una práctica artística
realizada por todas las culturas, posiblemente desde épocas anteriores al neolítico,
en Canarias los encontramos en todas las islas. Su temática es múltiple y
compleja expresando los artistas mediante ellos, diversos aspectos de la religión,
mensajes sobre conocimientos de los astros o señalan lugares sacros.
Generalmente, en Canarias los yacimientos de grabados rupestres suelen estar
asociados a abundantes restos de cerámica. Es de notar que la mayoría de estos
grabados rupestres suelen estar orientados Este a Oeste, especialmente los
cruciformes que frecuentemente van asociados a espirales sencillas o complicadas
y con giros hacia la izquierda o derecha, símbolos éstos que desde la antigüedad
son tenidos como representaciones de la fecundidad, del nacimiento y de
la vida después de la muerte.
En
cuanto a la cronología de los grabados rupestres de Canarias, los científicos
no mantienen una línea de acuerdo, siendo dispares las interpretaciones
conforme a los intereses que defienden cada grupo en función del grado de
compromiso contraído con una u otra postura, es decir, quienes practican la
investigación por la investigación y quienes investigan partiendo de las tesis
emanadas desde la Metrópolis. Vemos algunos planteamientos expuestos desde el
punto de vista de los primeros por el profesor de la Universidad de Alicante D.
Mauro S. Hernández Pérez: “...En este periodo sólo hemos registrado el
hallazgo de los yacimientos de La Erita, Tajodeque y El Calvario, los tres en La
Palma (Jiménez de Cisneros, 1923), y, en el análisis teórico, la reiteración
de las opiniones de R. Veneau (Hooton, 1970,64), que, asimismo, utiliza J. Pérez
Barradas (1939) en su propuesta de cronología y migraciones en la que los
grabados no alfabetiformes corresponderían a los contactos de la primera
población canaria, los protoguanches, con Marruecos y la Península Ibérica
hacia el 2000-
“...La
etapa que se inicia en 1970 coincide con la creación y primeras actuaciones del
Departamento de Arqueología de
“En
el campo de las manifestaciones rupestres se produce una excepcional aportación,
al menos patrimonial. En efecto, el registro de yacimientos aumentó
considerablemente, si bien los dos corpus elaborados en aquellos años
permanecerían inéditos. Uno de ellos sería realizado A. Beltrán y el otro
por nosotros.
Beltrán
realizó en 1971 una monografía sobre el Barranco de Balos al que considera un
santuario, cuyos grabados, que responden a un culto a la fecundidad y a la Sol, tienen
una antigüedad de unos cuatro mil años –desde el Eneolítico o bronce
Medio europeo hasta nuestros días.” (Mauro S. Hernández Pérez, 1996: 35)
En
dicho Barranco de Balos, en Agüímes, isla Tamaránt (Gran Canaria) existe un
yacimiento de grabados rupestres entre cuyos motivos hay uno que consta de tres
caballos con jinetes en un primer plano y unos dibujos en segundo plano que
sugieren árboles más concretamente unos pinos.
El
dibujo, por sí sólo es una pieza extrañísima pues hasta el descubrimiento de
este yacimiento no se tenía noticias de que los antiguos Canarios tuviesen
conocimiento de la existencia de éstos equinos. La curiosidad ante tan insólita
representación me obligó a indagar
en busca de manifestaciones paralelas en nuestro entorno cultural, nuestros
esfuerzos se vieron recompensados por el hallazgo documentado de otro grabado
similar localizado en un yacimiento de la antigua Alta Nuvia egipcia, elaborado
quizás con la misma técnica y que igualmente representa a tres caballos con
jinetes, pero en esta ocasión éstos son guerreros que portan armas y escudos y
además forma parte del conjunto un elefante.
Pero,
siendo extraordinaria la similitud que muestran ambos grabados no es menos
extraordinario el hecho de que este grabado nubio, está datado nada menos que
en el
Creo
que esta datación nos puede aproximar la época en que se produjeron los
primeros poblamiento de las islas, o por lo menos a una
de las primeras arribadas a la isla Tamaránt
(Gran Canaria). (Extraído del libro inédito
---

El grabado de la izquierda corresponde al yacimiento del Caboco,
Fotos:
Archivo del Autor, y “Manifestaciones Rupestres de Las Islas Canarias”.
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Estela
dedicada a
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Grabado
representación de
Todas
estas manifestaciones de arte rupestres en las islas que en un principio fueron
despreciadas por la ciencia oficial inmovilista, en las últimas décadas
algunos profesionales de mente más abierta han decidido "cambiarse el
chip" y han iniciado el estudio de estos vestigios de nuestro pasado
ancestral desde una óptica más amplia, desechando viejos condicionamientos
sostenidos durantes centurias en torno a criterios políticos y no científicos.
Estos estudios científicos, en los que intervienen diferentes disciplinas,
vienen demostrando que tanto la tamusni, como los planteamientos
expuestos por diversos estudiosos europeos y “aficionados” canarios, llevan
razón en cuanto a la existencia de una ancestral cultura guanche, en
contraposición con las tesis largamente sostenidas por el sistema cultural
colonial interesado en hacer creer que los antiguos canarios nos encontrábamos
en un estadio neolítico en el momento de la invasión y conquista de las islas.
En
Lanzarote poseemos una tardía e interesante representación de la Diosa púnica
Tanit, con sus caracteres típicos bien marcados, y la condición de
estar realizada sobre uno de los bloques de piedra asentados en el Pozo de la Cruz, en San
Marcial del Rubicón. Esta representación de la Diosa está asociada a
signos neopúnicos. Es probable que los bloques pétreos empleados en la
construcción del pozo por los invasores normandos, fuesen extraídos de otra
construcción más antigua de origen maho, o bien que dicho pozo fuese de
construcción púnica, en ambos casos queda bien patente la presencia de los símbolos
de Tanit en la isla siglos antes de la llegada a la misma de los invasores
normandos y castellanos. (tomado de: www.elguanche.net)
En
opinión de algunos expertos: "la presencia de esta imagen de Tanit,
en compañía de podomorfos de grafía aborigen, es manifestación a las claras
del arraigo de una figura y un culto de origen púnico en los pobladores de
Lanzarote, hasta el punto de su pervivencia a las puertas de la edad
moderna". (R. González Antón et al. 1995:33)
Es
indudable la ascendencia imazighen-Libia del pueblo guanche. Durante algún
periodo de nuestra Historia Antigua, nuestros ancestros
continentales mantuvieron contactos con la civilización
egipcia conformando una parte importante de la población, llegando
incluso a gobernar Egipto en un periodo de su historia (dinastías líbicas) es
mas que seguro que desde allí se extendieran el culto a
Los
aspectos de
En
las Islas Canarias, se la adora como Chaxiraxi, Tanit, Tara,
"La Señora" Moneiba, Magek Abora, Diosa Celeste, de La Luz,
Tajo etc. A partir de la conquista
española, la Iglesia del Pueblo Guanche fue brutalmente desarraigada y
destruidos o usurpados sus lugares cultuales.
Monasterios
guanches
El
panteón de la Diosa-Madre pasó a ser ocupado por una pléyade de vírgenes y
santos paganos católicos, hasta el extremo de que el 98% de los templos católicos
en las islas, están dedicados a vírgenes, santas y santos del santoral católico,
y sólo un triste 2% a otros dogmas católicos. Además, muchos de los templos
de esta confesión están situados en lugares donde anteriormente estuvieron
ubicados Almogarenes, Efekenes o santuarios guanches.
Marín
de Cubas, refiriéndose a Chinech (Tenerife), nos dice: “Tenían mujeres que
vivían en comunidad y clausura á modo de las Marimaguadas de Canaria.” (Tomás
Marín de Cubas, 1993:221)
Otra de las instituciones de
Además, están una serie de cuevas y lugares
relacionados con la actividad de los Samarines, una de las comunidades
sacerdotales de
Isla
Benahuare (La Palma)
Eran
grandemente idólatras ó devotos; en cada término de los referidos
había gran montón de piedras solas, y en ciertos días diputados de la
luna, venían á él todos los
vecinos de la comarca á bailar y cantar endechas y corridos y á luchar, y comían
allí carnes medios crudas y asadas, y leche y otras cosas de su uso. Entienden
que en lo alto hay un Señor todopoderoso que gobierna todo lo criado, á quien
llaman Abora; los del territorio de Eccero en lugar de montón de piedras tiene
un roque muy alto y delgado de más de cien brazas, muy venerado y de tanta
estimación como ídolo llamado Aidafe; á éste iban á pedir
en sus necesidades les socorriese, y por que siempre estuviese enhiesto y
no cayese le hacían rogativas y ofrecían las asaduras de todos los animales
que mataban en aquella rogativa; todos los vecinos y cofrades llevaban las
asaduras entre dos cantando y respondiendo, muy poco á poco, y el uno decía:
"Iguida iguan Aidafe", que significa "dice Aidafe que se ha de
caer", y respondía el otro: "Quegueire iguantaro", "pues
dale lo que llevas y no caerá", y llegando al pie del risco las arrojaban
y las comían las aves, cuervos, milanos, guirres ó quebrantahuesos. Contaban
los días por lunas y los años por el sol, y tenían á estos planetas grande
veneración. El demonio se les aparecía muchas y frecuentes veces en figura de
perro grande lanudo; llámanle lruene. (Tomás Marín de Cubas, 1993:217)
Isla
Esero (El Hierro):
El
santuario por antonomasia del Hierro lo constituye Los Santillos o Santillos
de los antiguos. Lugar de veneración del pueblo bimbache
dedicado a Eranoranhan y Moneiba... “No les sacrificaban; Más
de rogarle para herbaje de sus ganados. Y a estos sus ídolos o dioses no los
tenían hecho de alguna materia, sino solamente eran intelectuales, fingiendo
que su habitación y lugar para hacerles bien eran dos peñascos largos a manera
de mohones, que están en un término que llaman Bentayca, que hoy llaman
Los Santillos de los Antiguos...Y así, cuando veían tardar las aguas del
invierno, juntábanse en Bentayca, donde fingían estar sus ídolos, y
alrededor de aquellos peñascos estaban sin comer tres días, y con el hambre
lloraban y el ganado balaba, y ellos daban voces a los ídolos que les mandasen
agua...”
En
la toponimia y antroponimia de Tamaránt así como en el resto de las islas
existen ciertas coincidencias con las de otros lugares epónimos, es posible que
estas coincidencias sean debido a la grafía castellana, pero aún así creo que
deberían ser objeto de estudio. Como curiosidad expongo algunos de estos topónimos
y antropónimos los cuales posiblemente tengan conexiones entre si desde la mas
remota antigüedad, especialmente los nombre de Divinidades.
Artemisa
Artemisión Hemoroscopión
(Eubea-Grecia)
Artemisa
Mote Atabyris (Imparta-Turquía, antigua Ifriquiya)
Artemisa
Taurópala
Montes
Tauros (Turquí, antigua Ifriqiya)
Artenara
Monte Artenara (Tamaránt)
Atabeira
Macizos Atlas y Andes
Además:
Temisas, Artemi, Tauro, Taurito…
Según
recoge la antigua tradición griega la Diosa Artemis es hermana gemela de Apolo,
al igual que él portaba siempre un arco y unas flechas y era una excelente
tiradora. Ártemis, quizá porque había sido testigo directo de los
sufrimientos que el amor de Zeus acarreó a su madre, nunca quiso saber nada de
matrimonio ni mantener relación con
varones.
Se
declaró partidaria decidida de la libertad y defendió su radical independencia
de toda pretensión masculina. Su dedicación favorita era correr por los
bosques con un séquito de ninfas, cazando, hasta el punto de que muchos la
identifican como diosa de la caza y de los bosques. Los romanos, por ejemplo, la
llamaron siempre «Diana cazadora».
Continuará…
Abril
de 2008.
* Guadameñe.
28
n Wanmayk n 7º acha n tallit taynay
tagwancet.
iglesiaguanche@terra.es
y benchomo@terra.es
[1]
Doña Concepción Suárez Martín, natural de Puerto Mequinéz (Puerto de