APUNTES RELATIVOS A LA 

IGLESIA DEL PUEBLO GUANCHE (IV)

 

 

Guayre Adarguma Anez’ Ram n Yghasen *

 

LA DIOSA-MADRE

La Diosa, o la Gran Madre, ha existido desde el inicio del tiempo... fue de las profundidades primordiales de su vientre que el Universo y toda vida nació”.

Morwyn, Secrets Of A Witch's Coven.

 

Respecto a la teogonía del antiguo pueblo canario es poco conocida de los canarios actuales, únicamente son conocidas unas cuantas líneas generales, reveladoras de esa eterna dualidad con que la naturaleza se manifiesta en las sociedades. Todos los seres vivientes, particularmente la especie humana así como el resto de la creación, recorremos el camino de la existencia bajo la protección  de sus respectivas divinidades.

 

Los europeos interpretaron la religión de los antiguos canarios en función de la suya, nombrando a un dios superior llamado Acorán en Tamaránt (Gran Canaria), Achamán en Chinech (Tenerife), Abora en Benahuare (La Palma) o Eraoranzan en Esero (El Hierro). El estudio de estos nombres indica que los primeros canarios designaban al Sol como femenino y a la Luna de forma masculina, como en las culturas imazighen continental.

 

La adoración de la Diosa-Madre se está volviendo más predominante en nuestros días. La Diosa es abrazada, los sistemas ensayados hasta el presente, que han venido rigiendo a la humanidad en los aspectos económicos, políticos, filosóficos y religiosos, inspirados por un monoteísmo machista han fracasado o han cubierto techo, la nueva era que está naciendo lo será de acuerdo con el mundo espiritual y amparada por la Diosa-Madre Chaxiraxi.

 

Asimismo, quienes sostenemos este punto de vista creemos que esta era masculina actual ha sido una era de destrucción y de relaciones rotas entre la humanidad. La Nueva Era de la Diosa-Madre, con sus energías femeninas, traerá equilibrio a los aspectos destructivos de la era monoteísta machista. La Diosa no gobierna el mundo; Ella es el mundo.

 

El modelo de la Diosa-Madre Chaxiraxi, es inmanente en la naturaleza, fomenta respeto por la condición sagrada de todas las cosas vivas. En este aspecto, la Iglesia del Pueblo Guanche debe ser vista como una religión de ecología. Su meta es la armonía con la naturaleza, para que la vida no sólo sobreviva sino que prolifere. La Diosa es la naturaleza. Por lo tanto, la Diosa-Madre está en todas las cosas y todas las cosas son parte de la Diosa-Madre. La Diosa-Madre es la dadora de toda vida y se encuentra en toda la creación. Por ello concebimos la Deidad como una Diosa-Madre Universal que se realiza dentro del yo interior de la persona y que es una con la naturaleza.

 

La religión griega tiene sus orígenes en los pueblos libios del norte de África, uno de los detalles mas significativos es la identidad casi total que se encuentra entre los atributos, títulos y características de la Diosa griega Athenea con la mas antigua Diosa cartaginesa Tanit o Tinnit para los pueblos imazighen.

 

Unos ejemplos interesantes que ilustran esta idea del parentesco entre la religión Griega pre-helénica y las religiones africanas del sur del Sahara, es el de los Akanos, pueblo de la actual Ghana, y también la religión de Ifa, de los Yoruba, que es una etnia de la actual Nigeria. Nos centraremos en describir el sistema social de los Akanos, pues el de los Yoruba es muy similar, para ver la similitud con el sistema social imperante en la Grecia pre-helénica y en general en los pueblos mediterráneos antes de las invasiones de los pueblos arios-patriarcales procedentes del centro de Europa.

 

Entre los Akanos hay varios cultos diferentes que son el reflejo de sistemas sociales distintos y que son fruto de la evolución mayor o menor de los diferentes grupos que los componen. En el que parece más antiguo, se adora la Diosa Luna con el nombre de Ngame. Los atributos de esta Diosa en nada se diferencian de la cartaginesa Tanit, o de la Libia Neith , también son iguales a los de la cananea Anatha o a la griega Athenea. La tradición sobre Ngame la hace madre de los cuerpos celestes (estrellas y planetas), de los animales y de la humanidad. La sacerdotisa de Ngame es la Madre de todo su pueblo, tribu o nación, su guía y su juez.

 

La aceptación de las tribus patriarcales se condicionó al sometimiento de estas al poder supremo de la Diosa - Madre Ngame o Diosa Luna y por tanto aceptando el poder supremo de su sacerdotisa. Las nuevas tribus debían proporcionar como tributo a la sacerdotisa un compañero anual como Rey-sagrado, necesario para la ejecución de los ritos de la fertilidad. (Alba de Hermes)

 

Al continuar la asimilación de la Divinidad por las diversas culturas, la Gran Diosa Madre se fragmentó en muchos aspectos o representaciones.

 

Como hemos dicho  la Diosa-Madre es adorada por toda la humanidad, bajo diferentes aspectos y nombres, de los cuales exponemos algunos para mejor comprensión del lector, veamos: entre los chinos  es conocida como “Shingmoo” o “Santa Madre” y se representa con un niño en los brazos y rayos de gloria alrededor de su cabeza, los germanos la llaman la virgen “Hertha” con un niño en los brazos, los escandinavos la llaman “Disa” con un niño en sus brazos, los estrucos la llamaban “Nutria”, en india “ La Indrani ”, y los Celtas adoran como “Virgo Paritura” como la “Madre de Dios”, la Diosa-Madre   fue conocida por los griegos como “Afrodita” o “Ceres”, los sumerios la llamaban “Nana” y los griegos como “Venus” o “Fortuna” su hijo era conocido como “Júpiter”, en la india “Devaki”  y su hijo “Krishna”, también como ”Isi” la gran Diosa y su hijo “Iswara” en la india donde se han erigido grandes templos para su culto, en Asia es conocida como “Cibeles” y su hijo “Deoius”; los  de Israelitas  también participaron de este culto de la Diosa-Madre , como podemos leer en el libro de los Jueces 2:13, “y dejaron a Jehova y adoraron a Baal y Astoreth”, Astoreth era el nombre por el cual la Diosa era conocida por los israelitas. A pesar de los iracundos anatemas lanzados contra los israelitas por el clero del naciente monoteísmo machista, a estos les era difícil renunciar a la adoración de la Diosa , y adoraban a la madre “pagana” (como hoy día se ha mezclado este culto con el cristianismo es exactamente lo que hicieron.) uno de los títulos bajo el cual era esta diosa pagana conocida entre los israelitas era el de “la reina del cielo” como podemos leer en Jeremias 44:15-20,el profeta Jeremías los anatamizó por adorarla, pero ellos se rebelaron a pesar de su amenaza, y fue así como trajeron sobre si mismos una plena destrucción por la mano de los seguidores Jeovah. En efeso la Diosa-Madre era conocida como “Diana” el templo dedicado a ella era una de las siete maravillas del viejo mundo; en Egipto la Diosa-Madre era conocida como “Neith” "Isis" y su hijo “horus” y el dios Baal era “Seb” (nota: esta trinidad egipcia de Isis, Horus y Seb se encuentra inscrita en la hostia católica, la cual representa a este dios egipcio,”ihs” observar las siglas de la hostia.). Fue así que este culto “pagano” se extendió desde Babilonia a varias naciones, con diferentes nombres y formas; finalmente, se estableció en Roma y a través del imperio romano; dice un historiador de esta época: “el culto a la Gran Diosa-Madre eran muy populares en el imperio romano, existen inscripciones que prueban que recibía honores divinos, no solo en Roma sino también en las colonias, en Numidia, Hispania,  Galia, Germania etc. (Panea, 2000)

 

En lugares tan alejados en el espacio como América y Oceanía también es adorada a la Diosa-Madre cuyos nombres y lugares de culto de momento dejamos en el tintero por razones de espacio.  

En las siguientes líneas exponemos algunas de las pruebas documentales y arqueológicas que atestiguan que el primitivo panteón de la Iglesia del Pueblo Guanche no estaba presidido por un Dios masculino tal como han venido sosteniendo algunos historiadores la mayoría de ellos naturalmente miembros del clero católico y por tanto profundamente influenciados por esta confesión, sino por una Diosa. A raíz de la imposición en las Islas Canarias de una cultura etnocentrista basada en valor económico y sustentado por aventureros, estos y el clero que les acompañaban, portadores de un catolicismo fanático y defensores a ultranza de un monoteísmo masculino acérrimo, no concebían la existencia de una Diosa Suprema y dominante. Los primeros cronistas a pesar de su supuesta capacidad intelectual no se sustrajeron a estos planteamientos, y así, los más liberales se atrevieron a indicar de manera velada que el panteón de la iglesia guanche estaba presidido por una "Deidad" o “Ser Superior” sin especificar el género  de dicha Deidad.  

Generalmente los cronistas e historiadores, al hacer referencia a la Diosa , casi siempre la cambiaban de género y hablaban de un “Dios”, expresión más acorde con sus convicciones y con las disposiciones de la "santa inquisición española”. Los dioses masculinos en el panteón guanche cumplen funciones meramente de intermediarios o paredros y que, con la implantación del cristianismo, fueron suplidos por los ídolos de santos paganos católicos, tal como está ampliamente demostrado.  

Existen pruebas fehacientes  que atestiguan la supremacía de la Diosa-Madre en la cosmogonía guanche, a pesar de las reservas de algunos estudiosos del tema, quienes posiblemente están embargados por similares  sentimientos de fuerte arraigo etnocentristas que tuvieron los primeros cronistas, los cuales hicieron todo lo posible por ocultar el género de la Divinidad Suprema que corona el panteón de la iglesia del pueblo guanche.  

Entre otros historiadores Tomás Marín de Cubas (1694) nos trasmite alguna notas relativas a religión de nuestros antepasados, naturalmente desde su concepción de católico, pues para él, como para los cristianos de su tiempo, toda práctica religiosa que no fuese la católica eran consideradas como “sectas”, concepto que aún perdura, sin embargo, pone de manifiesto los orígenes imazighen de nuestra religión al afirmar que:  “Usaron los Canarios de las Sectas gentilicias, y Costumbres persianas” (Tomás Marín de Cubas, 1993:379)

 

 

El mismo autor, refiriéndose al Diosa-Madre Chaxiraxi en su representación cristianizada, afirma: “Adoraban por cosa celestial y suprema deidad á la Virgen de Candelaria y al niño en su mano derecha al que llamaban Chijoraji; hasta el tiempo de la conquista, contaban haber cien años solares que tenían á esta Señora en su tierra, muy pocos más ó menos, y hacía en ellos admirables prodigios en medio de ser paganos é idólatras; hacían largas romerías á visitar los huesos de sus sepulcros en todo semejantes á los canarios y en particular había los más frecuentes en el pico del Teide y también juraban por los huesos de sus antepasados á modo de venganza ó pleito homenaje.” (Tomás Marín de Cubas, 1993:220)

 

Una expedición europea a las islas en el  año 1341 nos afirma el genero de la Divinidad, dos naves, fletadas por el rey de Portugal y con tripulación florentina, genovesa y castellana, arriba a la isla Tamaránt (Gran Canaria) en el mes de julio del citado año, bajo el mando del genovés Niccoloso da Recco y del florentino Angiolino del Teggihia de Corbizzi.

 

Permanecieron en las islas durante cinco meses y, a su regreso a Lisboa (Achbuna), contaron tantas cosas interesantes que nada menos que el propio Boccaccio tomó la pluma para escribir un retrato de nuestros antepasados guanches, basándose en los datos que, por carta, le había dado da Recco. Según recoge Boccaccio, tenían reyes y sacerdotes y adoraban a una Diosa.

 

También el cronista Andrés Bernáldes en su Crónica de los Reyes Católicos nos dice que en Tamarant (Gran Canaria) había una casa de oración llamada Toriña, y que allí: "tenían una imagen de palo tan luenga como media lanza, entallada, con todos sus nervios de mujer desnuda, con sus miembros fuera, y delante de ella una cabra de un madero entallada, con sus figuras de hembra, que quería concebir, y tras ella un cabrón entallado de otro madero, puesto como que quería subir a engendrar sobre la cabra."

 

En relación a este dato aportado por Bernáldez, es cuando menos curioso la similitud toponímica con una zona de Guadamoxete o Guadamojete, Menceyato de Güímar, Chinech (Tenerife) antiguamente conocida como Toriña y actualmente como Barrio Machado, en el actual Municipio del Rosario. En la misma se dan varias singularidades  dignas  de tener en cuenta, la primera, la construcción de una ermita dedicada a San Amaro en un lugar que en la época estaba prácticamente despoblado y por consiguiente desde el punto de vista de veneración a una deidad cristiana no tenía razón de ser. Posteriormente fue dedicada como centro de acogida de los peregrinos que desde Eguerew (La Laguna) y otros puntos del norte de la isla peregrinaban a Candelaria, también fue utilizada como lugar de descanso de la imagen de la Chaxiraxi cuando esta era trasladada a la ciudad de La Laguna en situaciones calamitosas. Como dato interesante anotamos que los sucesivos mayordomos de esta ermita eran descendientes de guanches.

 

También está ubicada en la zona y a pocos metros de la ermita la denominada Casa del Pirata, en la cual aún hoy en día podemos apreciar una Guáchara o plazoleta circular empedrada, de manera que desde un círculo central parten doce radios perfectamente definidos. En la misma hay además un poyo de piedras debajo de un pino canario, que es el único existente en muchos kilómetros a  la redonda, además el muro que delimita un aljibe próximo a esta Guáchara está rematado por lozas de toba volcánica en las cuales están excavadas una serie de cazoletas y canalillos, que como sabemos eran empleadas para las libaciones en honor de las Divinidades. Así mismo, en las paredes de las huertas circundantes abundan los grabados rupestres de diversa temática.  

 

Un poco más al norte existe un barranco en el cual está ubicado un Auchón que ocupa un caboco del mismo, el recinto está constituido por varios habitáculos divididos por gruesas paredes de piedra seca y cuyas puertas están formadas por gruesos bloques de toba roja en las cuales están grabados varios signos. En los alrededores de este Auchón abundan los afloramientos de almagre con gran cantidad de cazoletas y canalillos excavados en los mismos, así como grabados rupestres.

 

En este mismo barranco y en el punto en que es cortado por la carretera antigua del sur, está la Fuente del Bautisterio o Fuente de Heñica, lugar destinado por nuestros ancestros para el rito de purificación o bautismo por nuestro ancestral rito, y según afirma Bethencourt Alfonso.  

Un poco más al norte está la Montaña y Barranco de Jagua. Esta montaña es un cono volcánico de picón rojo, en su parte norte y próximo al borde del barranco existió la tumba de un Kanku, la cual fue profanada por el comisario español de excavaciones arqueológicas en la isla, Luís Diego Cuscoy, y su cadáver (momia)  extraído. Frente a esta cueva sepulcral, en el lado norte del barranco, está otra cueva santuario en la cual existe un afloramiento de Almagre  y en él grabado una estrella de ocho puntas de inequívoca factura guanche, así como la silueta de una imagen de un busto femenino originado de forma natural por la reacción química de la piedra que le sirve de soporte y que la piedad popular ha atribuido a Santa Catalina.

Precisamente, por la falda de la Montaña de Jagua pasa el Barranco de Guadamoxete donde pidió, y parece que fue así, que le sepultaran un sobrino de los Menceyes de Guimar.  Espinosa destaca que fue tumba antigua de los Menceyes de Guimar, también destaca la corpulencia del ancestro tratándolo de gigante. (Abaceloy, 2008) ¿Sería esta la tumba profanada por Luis Diego Cuscoy?

 

Estos aspectos sacros vinculados al lugar nos inducen a pensar que con toda seguridad el lugar de Toriño fue un enclave cultual de nuestros ancestros.

 

En las proximidades del lugar nuestro joven amigo e inquieto investigador, Marcos José Reyes Díaz, descubrió un interesante grabado rupestre, que desde nuestro punto de vista representa  una figura femenina y que hemos dado en denominar como “Diosa de Guadamoxete”.

 

Uno de los aportes de la ciencia moderna, que nos reafirma en nuestro aserto, nos lo proporciona la filología. Son varios los especialistas que nos confirman que el género de la Divinidad principal del panteón guanche es de genero femenino, entre ellos el prestigioso Doctor D. Ignacio Reyes García de quien reproducimos unos párrafos de un excelente estudio en el que nos ofrece una traducción de los nombres de la Divinidad y de algunos de sus paredros:

 

“…Sin embargo, Chaxiraxi (o Ta-ghir_agh, ‘la que carga el firmamento’) y Atmayceguayaxiraxi (At_may-ès wayya_aghir_agh,he aquí la madre del espíritu que sostiene el mundo’) revelan con claridad esa ‘estrella matriz’ que habría generado el universo, la bóveda celeste o su representación divina, Aqqoran (o A-hghur-an, ‘el Celestial’)”. Una noción de maternidad astral que, por cierto, parece haber alcanzado también a los seres humanos. La estrella solar, es decir, Magec (o magheq o magegh, ‘se ilumina, prende, alumbra o aparece’) comparte trama lexemática con los entes espirituales, almas, ‘encantados’, ‘aparecidos’ o maxios y con su manifestación mortal o personal, el mago (‘persona’)…” (Ignacio Reyes, 2007)

 

En la teogonía guanche, como hemos expuesto, el culto universal está dedicado a la Diosa-Madre Chaxiraxi y a sus paredros La Sol, representada en Magek. “Como la más poderosa y benéfica de los dioses, cuyo emblema en la tierra es «el fuego nacido de su seno», tenido por sagrado. Autora de la vida del hombre, tributábanle los epítetos más cariñosos llamándole «madre», siendo para los moribundos  un consuelo supremo exhalar el último suspiro con los ojos fijos en el divino astro. Todas las mañanas, y antes de la amanecida, los kankus  o sacerdotes de la Sol, adornados con guirnaldas de hojas de viñático, dirigiéndose en comunidad, tocando  chácaras, flautas y tambores, a determinados lugares, para impetrar del dios su presencia en la tierra y saludarle con himnos y danzas. Cuando aparece sobre el horizonte, desde el rey al último vasallo postrábanse de rodillas con las manos en alto para venerarla,  otros saltaban, bailaban, silbaban o lanzaban gritos de entusiasmo.” (Juan Bethencourt Alfonso, 1994, t. II: 269)

 

La tamusni nos ha trasmitido la ubicación de varios de los lugares donde los kankus llevaban a efecto estas ceremonias matinales de la bienvenida a la Sol, especialmente en la parte sur de la isla de Chinet (Tenerife,) zona que permaneció durante mucho tiempo alejada de la culturización católica, debido a que los conquistadores no osaron adentrarse masivamente por estas tierras durante los dos primeros siglos inmediatamente posteriores a la invasión y conquista, lo que facilitó que se conservasen las costumbres y tradiciones durante mucho más tiempo. Así tenemos que: “Era sagrado el fuego que procedía de Magek, como el rayo, relámpago, el obtenido por frotamiento de dos maderos, el doméstico y, en una palabra, el que no tuviera su origen en Chinechi o infierno. Y hoy, como antes, sigue siendo sagrado. No hay campesino que se atreva a injuriarlo, ni escupirlo. Aunque hacen hogueras en San Juan, San Pedro y otros días del año, para muchos la fecha y el santo es el pretexto, como en las famosas hogueras de Chirche y Aripe de Guía, por que en el fondo están dedicadas a Magek.” (Juan Bethencourt Alfonso, 1994, t. II: 279)

 

“En todos los reinos tenían señalados estos diferentes lugares para las diferentes épocas del año, que nos hacen pensar se estarían en relación con los  cambios de la Sol. En el reino de Güímar, uno de los puntos era la montaña de Archaco, y para el clero de Arafo unas veces el roque de Chiguergue, otras el de Jóaquina, y al de Iserse o a montaña de “Arguama o Montaña Santa” en Igueste. (Ibíden)

 

En el reino de Abona, hacía Fasnia: a la “Montaña de Santa” o de Fasnia,  y   la “Montaña de la Gloria” en Icor, o al “Llano Santo”, al E. de Chajaña de Arico; y por la parte de Granadilla, a la “Montaña Santa”. (Ibíden)

 

Por el reino de Adeje, al “Roque de Jama” etc. Aún en los pueblos del Sur (isla de Tenerife) se oyen las frases, aunque ya con sentido irónico: “¡vete a buscar el sol”; y todavía es bastante conocida la broma que gastan con los de Arafo llamándolos “cancos” y diciéndoles que vayan a buscar el sol. (Juan Bethencourt Alfonso, 1994, t, II: 279)

 

Todos estos lugares culturales mencionados por Bethencourt Alfonso, así como otros muchos existentes en toda la orografía insular, reafirman su condición de lugares sacros por el hecho de que han sido sincretizados por la iglesia católica. Por ello, vemos en las cimas de las montañas o en los llanos pequeñas ermitas o cruces implantadas con el ánimo de “santificar”, desde el punto de vista del ritual católico, estos lugares sacros de nuestros ancestros.

 

Estos símbolos universales de la Diosa-Madre fueron asumidos por la iglesia católica, tal como hemos expuesto. Teniendo en cuenta que la iglesia católica jamás actúa al azar, y que por el contrario medita y calcula muy bien cualquier acto antes de asumirlo, debemos admitir que el hecho de que ésta asumiera de manera sincretizada todos los atributos de la Diosa-Madre, debe estar basado en un proyecto de dominio del campo religioso universal a largo plazo. Por tanto, no es de extrañar que un sector ilustrado de los practicantes católicos, entre los que se encuentran las órdenes religiosas, las clases dominantes, los personajes ilustrados e incluso maestros de obras y arquitectos, hayan sido partícipes de este designio de la iglesia católica para dominar a la humanidad a través del culto a la Diosa-Madre, canalizado en la figura de la madre de Jesús.

 

La estrella de ocho puntas símbolo universal de la Diosa-Madre Chaxiraxi.-

 

"Quienes tratan de interpretar símbolos en sí mismos miran la fuente de luz y dicen: "no veo nada". Pero la fuente de luz está ahí no para que se la mire a ella, sino para que se mire y vea lo que ella ilumina. E igual pasa con el simbolismo" (Dan Sperber).

 

La Diosa-Madre su representación como estrella de ocho puntas en los Kudurros mesopotámicos.

 

 

El tipo más distintivo de objeto de la Mesopotamia casita es la piedra límite, mojón o kudurru, término nuevo utilizado en tiempos de los casitas que sirve para designar el mojón o piedra en la que se constata un tipo determinado de concesión real, inscrita generalmente en una piedra ovalada o con forma de columna.

Eran cartas oficiales o documento de donación emitida por los reyes, o por funcionarios de alto cargo, con el fin de proclamar públicamente que a determinada persona se le concedía determinada porción de tierra junto con la remisión de ciertos impuestos y la imposición de ciertas obligaciones. Se instalaban en el campo o propiedad que se concedía; en los archivos de los templos depositaban copias de su texto en tablillas de arcilla con el fin de asegurar su conservación oficial.

Característica de estas piedras límite es el tipo de esculturas en relieve en las que varios símbolos divinos, colocados a veces en estrados o asientos y representando a la "deidad entronizada", sirven para proteger el monumento. 

 

En algunas de ellas, las figuras talladas representan al propio rey, solo o con la persona que recibe la concesión. Protección complementaria se obtenía por medio de complicadas maldiciones, execraciones y bendiciones inscritas en la kudurru para impedir mágicamente que se la moviese de lugar o destruyese.

 

Eran una especie de estelas que incluían una descripción de las tierras concedidas, circunstancias que rodearon la concesión, franquicias de que se benefician esas tierras, invocación a los dioses y maldiciones contra los posibles destructores y lista de testigos.

 

Las kudurrus también nos informan de todo el escalafón administrativo casita y también sobre el derecho y demás instituciones y nos muestran que numerosas tierras pertenecían a colectividades.

 

Dentro de las múltiples representaciones de la Gran Diosa-Madre, son innumerables las de la estrella de ocho puntas que en algunos casos, también pueden tener doce o dieciséis. En este apartado también podemos incluir los denominados “Rosetones”, (éstos también sincretizados por la iglesia católica como “Crismones y Estelas discoidales”) representaciones de algunos de sus atributos que, como otros muchos aspectos de la Diosa-Madre, han sido usurpados por la iglesia romana atribuyéndolos a la Virgen María y por extensión al resto de las advocaciones marianas.

 

Geometría del ocho.-

Los templos son concebidos y construidos conforme los principios místicos de las diversas religiones, así, tenemos que buena parte de las iglesias cristianas tienen planta en forma de cruz latina, pero no todas, especialmente cuando éstas han sido construidas sobre otros templos usurpados o requisados a otras confesiones religiosas más antiguas, por medio de guerras de conquistas cruentas o por la penetración sigilosa del cristianismo. En éste último caso se han limitado a transformar las estructuras existentes adaptándolas a las exigencias del vencedor, y destruyendo todo cuanto pueda tener relación con la religión usurpada.

 

En la arquitectura de Vitrubio se habla de las diferencias de estilo que corresponden a los templos, según se dediquen a un dios (Vetruvio, I:18) con relación a lo a lo expuesto, el traductor de la obra, el prebístero Joseph Ortíz y Sanz, dice lo siguiente:

 

“He traducido rito la voz statio, que parece verbal de statucuo; porque los sacerdotes Gentiles tenían establecido qué forma y figura de Templo pertenecía a cada deidad, determinada por algunas congruencias o atributos de cada una...”

 

El grupo simbólico femenino del 8 podemos verlo vivo aún tanto en arquitectura civil como en la religiosa. Muchísimos baptisterios, fuentes, pozos de claustros en templos y monasterios, y también de edificios civiles, han sido construidos en forma de cilindro poligonal de ocho lados. Podemos ver esta geometría repetida una y otra vez en los baños árabes, y también en diversos templos católicos de planta octogonal (la Veracruz segoviana, Eunate y el Santo sepulcro en Navarra, la Capilla Palatina, el Baptisterio de Milán, San Lorenzo Maggiore en Italia etc), así como en múltiples torres mudéjares o de esta influencia. Numerosas pilas bautismales muestran igualmente la geometría de ocho lados. (José L. Pascual, 2001:6)

 

En Canarias existen ejemplos de construcciones donde intervienen las formas geométricas relacionadas con el 8 femenino. Por ejemplo, en el Menceyato de Güímar, en la isla Chinech (Tenerife), aún existe una construcción de origen guanche (aunque ha sido remozada en fechas recientes) denominada Taro. Estas construcciones, que en tiempos pasados eran frecuentes en las proximidades de las costas, tenían la función de atalayas desde donde vigilar la posible llegada de navíos, en ella podemos ver tres formas geométricas que están íntimamente ligadas con la cosmogonía del pueblo guanche. Su base es de forma circular,  su segunda planta es de forma octagonal, estando rematada por un techo de forma piramidal.

 

Según algunos historiadores, fueron varias las construcciones de este tipo que existían en toda la orografía de la isla, pero las roturaciones de los terrenos para cultivos después de la conquista, y otros avatares históricos contribuyeron a su desaparición, aunque en la actualidad perduran algunos en la memoria de nuestros magos o maúros (=campesinos-adoradores de la Sol).

 

MAGEK: LA SOL,  DIVINIDAD DE TODA LA HUMANIDAD.

Los teónimos del Dios Sol, se explican por lo acontecido en el periodo de los carros Libios en Egipto. Estos asumieron de los libios la veneración a la Divinidad que entre los antiguos egipcios se llamó "Amon-Ra", entre los guanches de Chinech (Tenerife) "Achamon" y entre los fenicios "Ba'al Hammon". El Sol es un elemento fundamental en la religión y creencias preislámicas de los Amazigh, (hogueras solsticiales bereberes), aunque también lo fue de otros pueblos del Oriente Medio, debido a lo cual distintas oraciones del Islam coinciden con la salida y la puesta del Sol, precisamente para eclipsar los cultos solares preislámicos. No por casualidad, Alejandro Magno fue al actual Oasis de Siwa (Egipto) para ser investido divinamente en ese oráculo líbico donde estaba la fuente del Sol.

 

 “Dum diligenter”, de 15 de mayo de 1351 del Papa Clemente VI, así como la  Bula del 2 de Septiembre de 1369 de Urbano V, alentando al embarque de religiosos para enseñar la fe de Cristo en las Islas Canarias, donde sus moradores de ambos sexos adoraban al Sol y la Luna.

 

... Nuper dilectis fillis Bertrando de Marmando et Pedro de Strata, civibus Barchinonensibus, nobis referentibus percepimus, quod in Canaria et aliis ei adiacentibus Insulis, quae Insulae Fortunatae nuncupantur, sunt personae utriusque sexus nullam Iegem tenetes, nec aliquam sectam sequentes; sed dumtaxat Solem et Lunam adorantes, quae praedicatione Verbi Dei ad fidem Christi de facili converti possen; ...Datum Viterbi 2 Septembris anno VII. Odorico Reynaldo, ad annum 1369.

 

P. Gómez Escudero, escribe en 1474: “La quenta de el año no era otra cosa que por las lunas”. Y al referirse a los naturales de Lanzarote y Fuerteventura, nos dice: Los días maiores de el año, quando hacian grandes fiestas (...) i veianlos a la madrugada el día de el maior apartamento de el Sol en el signo de Cáncer, que a nosotros corresponde el día de San Juan Bautista.”

” Tenían gran cuenta con los días, por las Lunas, a quien tenían en gran veneración, y con el Sol ...”

... Contaban su año llamado Acano por las lunaciones de veinte y nueve soles desde el día que aparecía nueva, empezaban por el estío cuando el Sol entra en Cáncer, veinte y uno de Junio en adelante la primera conjunción, y por nueve días continuos hacían grandes bailes y convites, y casamientos, habiendo cogido sus sementeras, ...”

“... Parece que adoraban al fuego, al Sol y a la Luna y algunas estrellas...” y en relación con los hawaras (palmeros) nos dice: ... Eran grandemente idólatras y devotos; en cada término de los referidos había gran montón de piedras solas, y en ciertos días diputados de la Luna, venían a  él todos los vecinos de la comarca a bailar y cantar endechas y corridos y luchar, y comían allí carnes medio crudas y asadas, y leche y otras cosas de su uso. ...”

”... Contaban los días por lunas y los años por el Sol, y tenían a estos planetas grande veneración...” (Tomás Marín de Cubas)  

En el siglo XV, el veneciano Alvise da Mosto (1450) describe como los canarios adoraban al Sol, la luna y otros planetas: “non ánno fede: ma adorano, alcuni il sole, altri la luna e altri pianeti: a ánno nuove fantasie di idolatria”.

 


Por su parte, el portugués Diogo Gomes de Sintra (1460) especifica que los indígenas de Tenerife y La Palma adoran al Sol como Dios: “solem adorant pro Deo”.

 


El historiador árabe Ibn Jaldún, hacia 1349/1350, después de conocer en Marruecos a varios esclavos aborígenes canarios, dio a conocer que “adoraban al sol naciente, sin conocer otro culto”.

 

 

Valentín Fernández en 1505, narraba que los nativos canarios adoraban unos al Sol, otros a la Luna y otros a las estrellas.

 


En 1520, Gomes Escudero describe para Fuerteventura algunas fiestas astrales, en concreto el solsticio de verano. En sus textos se puede encontrar la siguiente frase: “la quenta de el año no era otra que por las lunas”.

 

 

Tanto José de Sosa (1678) como Marín de Cubas (1687) defienden el carácter astronómico de los principales cultos y fiestas entre los antiguos canarios.

 

 

La bienvenida al nacimiento diario de la Sol.-  

 

En la teogonía guanche, como es bien sabido, el culto universal después de Chaxiraxi está dedicado a la Sol, representada en la Diosa Magek. “Como la más poderosa y benéfica de las diosas y dioses mediadores, cuyo emblema en la tierra es «el fuego nacido de su seno», tenido por sagrado. Autor de la vida del hombre, tributábanle los epítetos más cariñosos llamándole «madre», siendo para los moribundos  un consuelo supremo exhalar el último suspiro con los ojos fijos en el Divino Astro. Todas las mañanas y antes de la amanecida los kankus  o sacerdotes de la Sol adornados con guirnaldas de hojas de viñático, dirigiéndose en comunidad tocando  chácaras, flautas y tambores a determinados lugares, para impetrar del dios su presencia en la tierra y saludarle con himnos y danzas. Cuando aparecía sobre el horizonte, desde el rey al último vasallo postrábanse de rodillas con las manos en alto para venerarlo,  otros saltaban, bailaban, silbaban o lanzaban gritos de entusiasmo.” (Juan Bethencourt Alfonso, 1994, t. II: 269)

 

La tamusni, nos ha trasmitido la ubicación de varios de los lugares donde los kankus y maguadas llevaban a efecto estas ceremonias matinales de la bienvenida a la Sol, especialmente en la parte sur de la isla de Tenerife, zona que permaneció durante mucho tiempo alejada de culturización católica, debido a que los conquistadores no osaron adentrarse masivamente por estas tierras durante los dos primeros siglos inmediatamente posteriores a la conquista y colonización, lo que facilitó que se conservasen las costumbres y tradiciones durante mucho más tiempo así tenemos que: “Era sagrado el fuego que procedía de Magek, como el rayo, relámpago, el obtenido por frotamiento de dos maderos, el doméstico y en una palabra el que no tuviera su origen en Chinechi o infierno. Y hoy como antes, sigue siendo sagrado. No hay campesino que se atreva a injuriarlo, ni escupirlo. Aunque hacen hogueras en San Juan, San Pedro y otros días del año, para muchos la fecha y el santo es el pretexto, como en las famosas hogueras de Chirche y Aripe de Guía, por que en el fondo dedicadas a Magek.” (Juan Bethencourt Alfonso, 1994, t. II: 279)

 

En todos los menceyatos tenían señalados estos diferentes lugares para las diferentes épocas del año donde, como hemos apuntado en otro lugar, se hacían hogueras que nos hacen pensar se estarían en relación con los  cambios de solsticios.

 

El verdadero origen de determinadas romerías, como por ejemplo la del Socorro en el Menceyato de Güímar, aunque con todas las transformaciones que el sincretismo católico y el transcurso del tiempo han implicado, básicamente es una reminiscencia de la ceremonia ritual de la bienvenida a la Sol, que el clero guanche oficiaban cada mañana.

 

En el Menceyato de Güímar, uno de los puntos destinados a esta ceremonia era la montaña de Archaco, cuyo recuerdo aún perdura entre las gentes del Menceyato de Güímar “Hace unos años la Bajada daba comienzo a una hora más temprana. Muchos de nuestros informantes lo recuerdan y echan de menos el ambiente que se vivía, cuando la Virgen salía, entre las penumbras de la madrugada. “A mí lo que me gustaría es que hicieran la salida de la Virgen a la hora en que salía antes, porque era muy bonito. Cuando llegaba a la Asomada estaba el sol rayando[1], eso era una preciosidad". Así lo recuerda doña Servanda Rosa Reverón.” (Javier E. Campos Torres, 1993)

 

La Montaña Sagrada de Archaco, en Chimisay (El Socorro, Güímar), es un cono volcánico de picón rojo. Para el sacerdocio guanche de Arafo unas veces el roque de Chiguergue, otras el de Jóaquina, y a al de Iserse o la montaña de Arguama o “Montaña Santa” en Igueste. (Ibíden). En el reino de Achbuna (Abona,) hacía Fasnia: a la «Montaña de Santa» o de Fasnia,  y   la “Montaña de la Gloria” en Icor, o al “Llano Santo” al E. de Chajaña de Arico; y  por la parte de Granadilla, a la “Montaña Santa”. (Ibíden)

 

Por el Menceyato de Adeje, al “Roque de Jama” etc. Aún en los pueblos del Sur de Chinech (Tenerife) se oyen las frases, aunque ya con sentido irónico: “¡vete a buscar el Sol”; y todavía es bastante conocida la broma que gastan con los de Arafo llamándolos “cancos” y diciéndoles que vayan a buscar el sol. (Juan Bethencourt Alfonso, 1994, t, II: 279)

 

Todos estos lugares culturales mencionados por Bethencourt Alfonso, así como otros muchos existentes en toda la orografía insular, reafirman su condición de lugares sacros por el hecho de que han sido sincretizados por la iglesia católica, por ello, vemos en las cimas de las montañas o en los llanos pequeñas ermitas o cruces implantadas con el ánimo de “santificar” desde el punto de vista del ritual católico, estos lugares sacros de nuestros ancestros.

 

Es tradición y esta recogida por la tamusni, que cada mañana antes de amanecer, los kankus de Arafo, se desplazaban tocando el Tajaraste hasta el lugar del pino santo, donde al presente se encuentra una pequeña capilla dedicada a un “Cristo del Pino”, para dar la bienvenida a la Sol.

 

Todos estos datos literarios vienen a confirmar lo que el historiador griego Herodoto (V a.C.) nos proporciona al referirse a los ritos y sacrificios que hacían a sus divinidades los libios, destacando que eran la Sol y el Luna a quienes sólo consagran sacrificios.

 

Todos los hechos adquieren sentido si se ubican en el tiempo de sus orígenes y sobre ellos se establece un orden humano. Siendo la Sol la fuente principal de la vida, es natural que haya sido la figura central en casi todas las religiones primarias. Desde el origen de la humanidad, se ha reconocido a la Sol como una fuerza esencial.

 

Continuará:

 

* Guadameñe.

 

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[1] “Rayando” emergiendo, saliendo.