APUNTES
RELATIVOS A LA
IGLESIA DEL PUEBLO GUANCHE (V)
Guayre Adarguma Anez’ Ram n Yghasen *
Usurpación de los atributos
de
En
el transcurso del tiempo, muchas divinidades
se convirtieron en dioses Sol bajo las formas de Amon-Ra y Khnum-Ra,
entre otros; lo cual significaba el reconocimiento, en cada uno de ellos, de la
fuerza creadora de
El
cristianismo retoma la luz como elemento básico (“yo soy la luz del mundo”)
con la metáfora espiritual que ello implica. Pero antes, las culturas pre-cristianas,
desde Egipto hasta Roma y, desde Asia hasta América incorporaron ya sus
creencias religiosas y su poder místico a la simbología solar. Así el
emperador romano Caracalla (211-217 d.n.e.) fomentó el culto al “Sol Invictus”.
Por aquellas fechas se celebraba el 25 de diciembre el “día natalicio de
todas las divinidades orientales”. Según la leyenda el mismo dios cristiano
se manifiesta con forma de Sol: a Moisés, a los apóstoles en
Grabado
tomado de
Todavía
en nuestros días, los indios quechuas del Alto Cuzco peregrinan el día de la
celebración católica del Corpus Christi a la cima del monte Jatunajad para
esperar la salida de la Sol y, cuando se produce, cantan a Jesucristo o “Señor
de Collariti”. En la sierra Madre mexicana los huicoches rezan al “Abuelo
Sol” para que proteja sus plantaciones de maíz.
Posiblemente
para los huicoches una vez que fueron obligados a asumir el cristianismo, la Sol
pasó a tomar el estatus de “Abuelo” ante el nuevo dios. Son estos, algunos ejemplos actuales
del sincretismo entre la ancestral veneración a la Sol y las posteriores
creencias cristianas impuestas.
Según
Sergio Fuster: “El sincretismo es un fenómeno de re-ligación
necesario. La transformación, constitución, relectura y reafirmación de un
conjunto de ideas y cosmovisiones ponen las bases para que las religiones sean y
se desarrollen las tradiciones culturales. Lógicamente, esto se da con una
marcada instancia en las religiones que componen un corpus literario
(como ocurrió en Israel), donde clausuran la doctrina; la fijan.
Ya
durante el periodo neo-hitita la presencia de
Un
texto relativo a una plegaria de la reina Pudu-Hepa (c. 1280) dice:
Tú, Diosa Sol de Arinna,
mi señora,
reina de todo el país,
en el país de Hatti,
tú te llamas Diosa Sol
de Arinna,
pero en el país del que
tú has hecho,
el país de los cedros (Líbano),
tú te llamas Hepet...
(traducción
de F. Cardona, en: Sergio Fuster)
En la religión sumeria también aparece el dios Ud o Utu,
"luz", ocupando un lugar central, como el dispensador de toda
posibilidad de vida. La Sol es también —al igual que en la religión
hitita— un elemento fundamental de la alegría de vivir y de la fuerza vital
de la naturaleza. El hombre busca el amparo de la claridad de la Sol, siempre en
lucha con la oscuridad y los poderes malignos que en ella se ocultan.
Aton,
Apolo y Magek, son entre otras, representaciones de
“Anunciación
del Señor. El Sol se hizo y en él se concibió el Sol de justicia y sufrió su
pasión y resucitó.” (Transliteración
de José Martínez Gázquez, et al, 1981:37)
Desde
luego, la identificación no puede ser más expresiva. Esta idea de Cristo-Sol
perdurará aún durante varios siglos más.
La
encontramos expresada con toda claridad en los escritos de Luís de Adrete y
Soto, regidor perpetuo de Málaga y alguacil mayor del “Santo Tribunal de
Hizo
Dios en el cuarto día al Sol, de las luces el primero, colocándolo en el
firmamento por su Primer Ministro, a quien subdelegó el Gobierno Natural de lo
sublunar...
Por
su parte, el comentador de la obra José Manuel Vallés, en ” papeles sobre el agua de vida y el fin del mundo”,
añade: “En la cosmología de Aldrete – que recoge en el fondo el
sentir de los hombres de su tiempo (siglo XVII)-, el foco, la fuente es Dios;
pero entre Dios y el Mundo no se establece un canal de trasmisión directo, sino
mediato: a través del Sol. De ese modo, el orden teocéntrico se repite en la
imagen heliocéntica...”
En
la obra de Gérard de Champeeaux, Dom
Sébastien sterckx o.s.b. Le monde des Dimbole.
Nos
ofrece un grabado extraído de
Este
símbolo universal debemos interpretarlo por tanto en una clave universal como
es la religión de la Diosa-Madre, y además como astronómica.
Pensemos
que la cruz principal del cristo de la Biblia de Coblence es la de los
cuatro puntos cardinales del Zodiaco (solsticios y equinoccios), y la secundaria
la de los cuatro puntos centrales de la estación.
Su
condición física.-
Con
un diámetro de
En
tanto que satélite de un planeta de mediano tamaño, el Luna es de una categoría
bastante diferente en el esquema astronómico en relación a
El
simbolismo asociado al Luna a través de diferentes culturas y épocas da,
en principio, una impresión de la desconcertante diversidad, y suele ser
complejo cuando se lo compara con
los significados atribuidos a
El
Luna en su aspecto simbólico.-
El
Dios de la Luna del antiguo Egipto, Tot,
al que a veces se representa con cabeza de perro, o como un babuino que lleva
sobre la cabeza el Luna creciente, muestra una antigua interpretación
sacerdotal del hecho de que el Luna y la Sol se relevan entre sí, al salir y
ponerse. Mientras que el dios Sol Ra se abría camino por el inframundo en las
horas de oscuridad, a Tot
se le requería para su lugar en el mundo superior. En algunos relatos, es Ra el
que crea al Luna para que ilumine el cielo nocturno, dejándola a cargo de Tot. Tot
era también el responsable de regular el calendario. Enseñó a la
humanidad las artes y las ciencias, y los griegos lo interpretaron como el dios
Hermes. En época posterior, el Dios Luna Tot
se convirtió en inspiración de la tradición hermética del ocultismo griego,
islámico y europeo.
De hecho, aunque el cristianismo, el
judaísmo y el Islam son conocidas como religiones monoteístas, esto no implica
que los cristianos, los judíos y los musulmanes rezan al mismo dios. Para los
pre-posmodernos que creen que las palabras todavía significan algo, un repaso rápido
a la arqueología, historia y teología - acompañado por una dosis de sentido
común- puede contestar a la cuestión de si el Alá del Islam es realmente el
Dios de
Los
antiguos egipcios y hebreos usaban calendarios diferentes. Los egipcios tenían
uno basado en el movimiento de la Sol, que las culturas romanas y cristianas
tomaron para convertirlo en el modelo del mundo moderno.
Los
judíos tenían un calendario basado en las fases del Luna –como lo tiene el
Islam–, que es el motivo de que el mes de Ramadán se mueva en el calendario y
tenga lugar en distintos momentos cada año.
Las
religiones judeo-cristianas así como
Desde finales del siglo II
La corriente oriental defendía que
Así como para los agricultores el comienzo del año era en otoño,
para los nómadas empezaba en primavera. En todo caso, en Pascua florecían las
primeras espigas, con cuya harina se obtenía los panes ázimos, es decir, los
panes sin la levadura vieja perteneciente a la cosecha anterior. Además,
coincidiendo con el florecimiento del desierto, las ovejas tienen sus crías.
La
noche pascual tuvo su origen en la luna llena de primavera, momento en que los
pastores se despedían con una comida (cordero, hierbas amargas, pan ázimo),
dispuestos a cambiar de lugar de pastos (vestido ceñido, sandalias y bastón).
(Diego de
El
término Pascua proviene de la transcripción griega y latina pasja, de una
palabra de origen hebreo y arameo, pesah, cuya raíz significa pasar, altar. La
Pascua tiene su origen en la fiesta de primavera celebrada por los pastores nómadas
cananeos, quienes, antes de partir para los pastos al terminar el invierno, en
el primer mes de primavera -nisán-, intentaban propiciar a las divinidades
protectoras sacrificándoles un cordero con la prohibición de romper ninguno de
sus huesos.
Hacia
finales del siglo I o principios del II, San Ignacio de Antioquia proclamó: «Los
cristianos que celebran la Pascua el mismo día que los judíos o comparten sus
símbolos se hacen cómplices de la muerte de Cristo». Poco después, a finales
del siglo II, Víctor, obispo de Roma, amenazó con excluir de la comunidad
eclesial a la Iglesia de Asia por celebrar la Pascua de forma diferente a la
dictada por Roma.
La
Pascua es la victoria de la luz nueva, simbolizada en el cirio pascual, sobre el
mundo antiguo y viejo. En la hoguera de la Vigilia pascual se quemaban los
algodones que el sacerdote había utilizado para bautizar, los pedazos de ataúdes
que nadaban sobre el cementerio, cruces viejas y troncos traídos para alimentar
este fuego santo.
Según
algunos historiadores de las religiones,
La
fertilidad, el nacimiento, la muerte, el renacimiento son manifestaciones de la
esencia de la vida. (Manuel Mandianes, 2008)
La variación en la fecha de
Semana Santa católica responde a que el Año Litúrgico católico que por
tradición la fija, no se ciñe al año solar, sino al ciclo lunar, que
antiguamente dominaba los calendarios. En cambio,
Pero para
Puesto que Jesús era judío, no cabe duda que su Ultima Cena con
sus 12 discípulos para celebrar la Pascua, fue un jueves de plenilunio y en
memoria de esto los cristianos hacen coincidir la suya con el Luna Llena.
Los primeros cristianos celebraban la cena de Pascua observando que
el Jueves Santo fuese alumbrado por el Luna Llena inmediata posterior al
equinoccio de marzo, fase que debía producirse antes de la puesta de Sol en
Jerusalén.
Pero
en el año 325, el primer Concilio Ecuménico en Nicea decretó que nadie debía
observar la Cena del Señor (jueves) usando el 14 de Nissan según la manera de
los judíos para su Pascua. De tal manera, la Cena de Resurrección (ya no el
Jueves Santo) debía celebrarse el primer domingo tras la primera Luna Llena
después del equinoccio de Primavera y en caso de coincidir con la Pascua Judía,
postergarse para el domingo siguiente. (Ana María Bertolini, de Télam,
2008)
El
teólogo Felipe Neal refiriéndose a la unión de la Pascua de la
Biblia con celebraciones paganas de la primavera, Hislop escribe: “Para
apaciguar a los paganos al Cristianismo nominal, Roma persiguiendo su política
normal [la de sincretismo], tomó medidas para unir los festivales
Cristianos y paganos, y con una manera complicada y un sutil ajuste del
calendario, se halló que no fue un asunto difícil, por general, para que el
paganismo y el Cristianismo-ahora en las profundidades de idolatría-en esto y
muchas otras cosas, se dieran la mano.
¿Qué dice la arqueología acerca
de Alá?
Los musulmanes afirman que en épocas
pre-Islámicas, “Alá” era el dios bíblico de los patriarcas, de los
profetas y de los apóstoles. De hecho, la credibilidad del Islam como religión
está basada en su afirmación de la continuidad histórica que tiene con el
judaísmo y el cristianismo. No sorprende, entonces, que muchos musulmanes se
pongan nerviosos cuando las afirmaciones del Islam se someten a la ciencia dura
de la arqueología.
Porque la arqueología proporciona
evidencia irrefutable de que Alá, lejos de ser el Dios bíblico de Abraham,
Isaac y Jacob, era realmente el Dios Luna de tiempos pre Islámicos. Sin
embargo, es un hecho histórico y arqueológico comprobado que la adoración del
Dios-Luna era la religión principal del antiguo Medio Oriente.
¿Pero cómo fue en
Durante los dos últimos siglos, arqueólogos
prominentes han descubierto millares de inscripciones que prueban más allá de
cualquier duda que la religión dominante de Arabia durante los tiempos de
Mohammed era el culto al Dios-Luna.
De hecho, durante muchas generaciones
antes de que Mohammed naciera, los árabes adoraban a unos 360 dioses
contenidos en un templo de piedra en
¿Qué dice la historia acerca de
Alá?
Los historiadores dicen que los árabes
pre-Islámicos adoraban al Dios-Luna postrándose hacia
Estos mismos ritos forman la base del
Islam hoy: Los musulmanes se postran hacia
Por otra parte, el símbolo antiguo del
Dios-Luna, el Luna creciente, es el símbolo oficial del Islam; aparece en las
banderas de países musulmanes, así como encima de las mezquitas en todo el
mundo. (Juanjo Romero)
Según recoge el Dr. Juan Bethencourt
Alfonso en su obra Historia del Pueblo
Guanche, la teogonía de nuestros ancestros, además de la Diosa-Madre
Chaxiraxi giraba en torno a: Magek Diosa Sol y ”Achuguayo, Dios Luna (Nombres
guanches del Luna: Yyur Ayur, Agur).
Personificación
del Bien, lucha por los sanos principios de la moral. Reina Achuguayo en los
cielos impulsando hacia el bien los destinos del mundo con la cooperación de
diferentes deidades más o menos poderosas, como La Sol, las estrellas, el mar,
el agua dulce, las nubes, el arco iris y el Fuego Sagrado hijo de Magek;
de la Diosa Tajo. Abona, Abora, Moneyba, aspectos visibles de la Diosa-Madre
Universal Chaxiraxi, y de los penates o paredros Chayuga, Saguañic,
Achaman, Acoran etc.
Cuanto a la veneración rendida a los astros
como aspectos visibles de la Diosa-Madre, tiene especial atención el Dios Luna
como Padre de los tiempos (metereológicos) es el encargado de regularlos;
siendo sus fases, así como la marcha de la estrella vaquera, motivo de
observaciones para Guadameñes, Kankus, Maguadas y Samarines, que además de
astrólogos barruntaban los cambios meteorológicos o sea las cabañuelas con
aplicación a la agricultura y al pastoreo. Arreglado a las revoluciones sinódicas
del Dios Luna.
Sin embargo que los plenilunios del Dios lo celebraban danzando en las guáiras
o guacharas (plazas terrizas), en algunos casos le atribuían cierta influencia
maléfica como veremos oportunamente (Estas
danzas rituales la cultura invasora las demonizó convirtiéndolas en aquelarres
de brujas y adoraciones al demonio-el cristiano naturalmente).
Fuego
Sagrado.-
El círculo es un símbolo de lo
sagrado, porque representaba para la Antigüedad -y continúa representado en la
actualidad- la forma perfecta de la Diosa-Madre Chaxiraxi en su aspecto como
La Diosa Magek ciertamente,
"cuyo centro se encuentra en todas partes y cuya circunferencia se
encuentra en ninguna". Así como el triángulo representa también la
forma perfecta de la Diosa-Madre Chaxiraxi.
Así
El
círculo de fuego es una manifestación de Magek, en el Efeken sagrado. El círculo
de fuego representa también la protección de los espíritus de los
ancestros...,
El
Fuego y su calor y poderlo reproducir, es para el fiel de la Iglesia del Pueblo
Guanche como entrar en contacto con la energía del Universo, y ser parte de la
Diosa-Madre Chaxiraxi, por ello gracias al Fuego Sagrado se eleva por encima de
todos los demás seres vivientes, aproximándose a lo trascendente.
En
el Archipiélago canario, hoy día se encuentran huellas de las grandes
ceremonias populares, miles de personas participaban en marchas y ritos,
llevando cirios. Las procesiones que se mantienen aún en las costumbres
populares, reproducen, aunque sea en una ínfima parte y de manera sincretizada,
la relación religiosa y misteriosa entre el hombre y la mujer canarios y el
fuego.
El profesor y arqueólogo
de
En
estos tiempos modernos, nos hemos alejado un poco de esas manifestaciones y
ritos aparentemente carentes de utilidad verdadera, pero en lo más íntimo de
nuestro ser, continuamos sintiendo la necesidad de rendir culto a uno de los
elementos más sagrados, aspecto tangible de la Diosa Magek.
En
la Iglesia del Pueblo Guanche, los rituales del Fuego Sagrado conservan su
valor, los cuales siguen utilizándose en función de los ritos propiciatorios,
para favorecer la concentración y permitirle al hombre y mujer magos entrar en
sintonía con las energías que deberán ser canalizadas por su poder, hacia la
Diosa-Madre Chaxiraxi.
Por
ello, las Velas, de color verde deben confeccionarse con cera pura de abeja
-cuando es posible- y predisponerlas con aromatizaciones naturales, mediante
esta ofrenda el fiel dirige sus súplicas a
En
la vida, a menudo somos impacientes, malhumorados e inadaptados. Nos cuesta
tratar a nuestros allegados con el amor que realmente sentimos por ellos; a
pesar de esto, seguimos juntos debido a una relación familiar que nos incluye y
que se mantiene a pesar de las disputas. Esto es un compromiso que asumimos
mediante el fuego que emana de los tres tenikes.
Sabemos
que los espíritus de nuestros antepasados se manifiesta a través de todos
nosotros; cuando tratamos unos con otros, estamos tratando no solamente con
nuestra personalidades humanas sino también con el acervo invisible pero
siempre presente de nuestros ancestros quienes nos trasmiten ideas, que moran en
el templo de la conciencia y esperan su momento para nacer al mundo.
Por
todas estas razones, él circulo de fuego es sagrado debe existir en todo lugar
de oración; Éste anillo protector, esta frontera para los espíritus de
nuestros ancestros nos vivifica en el nivel mas alto. Al trazar este circulo y
reconocerlo, aceptamos que los principios están por encima de las
personalidades.
Convocamos
a los espíritus de servicio, a los del aire, del agua, de la luz, de la tierra,
al bien más alto la fe en el cumplimiento de nuestro propio bien, en el de
nuestros parientes, nuestros amigos, y en el de nuestros semejantes.
La
envidia, la critica y los chismes no tienen lugar entre nosotros, como tampoco
el mal humor, la hostilidad, el sarcasmo o la competencia. Estas actitudes
pueden ser comunes en el mundo, pero no pertenecen a nuestro ámbito como Magos
hijos de Magek, aspecto visible de Nuestra Señora Chaxiraxi y miembros de la
Iglesia del Pueblo Guanche.
Al
trazar un círculo de Fuego Sagrado creamos un espacio de seguridad y un centro
de atracción para nuestro bienestar. Cumpliendo con esta forma de manera fiel
atraemos lo mejor hacia nosotros; atraemos a los hermanos y hermanas que
necesitamos atraemos a los mejores dones.
Recordemos
que en la naturaleza del mundo toda perdida tiene un significado, lo mismo vale
para nosotros; bien usado, un fracaso puede ser el abono que nutra el éxito de
la siguiente estación espiritual. Debemos recordar que la maduración y la
cosecha son procesos a largo plazo y no la materialización rápida de un deseo.
El
Fuego Sagrado constituye uno de los ritos básicos de la religión del Pueblo
Guanche y está presente en la mayoría de sus celebraciones.
Es
el del Fuego Sagrado, un rito que no es potestativo solamente de nuestra
Congregación, otras antiquísimas confesiones comparten con nosotros este
ancestral ritual.
La concepción de un Fuego trascendente y universal, del que nuestros fuegos son
solo pálidos reflejos, sobrevive en las palabras "empíreo" y "éter";
esta última palabra deriva de, "encender" (sánscrito indh) e,
incidentalmente, no carece de interés que "el tigrincandescente" de
Blake recuerda el de los griegos, que se referían así al caballo, al león y
al águila; el ôg Veda (II.34.5) habla de "vacas flamígeras (indhanvan)".
Para Esquilo, (Fr. 65A; cf. Virgilio, Gergicas II.325); en el Antiguo Testamento
(Deuteronomio 4:24) y para Pablo
(Hebreos 12:29), Noster Deus ignis consumens est; y la epifanía del Espíritu
es como "lenguas de fuego" (Hechos 2:3, 4). Agni (ignis, Fuego) es uno
de los principales y quizás el primero de los nombres de la Deidad en el ôg
Veda. Indra es "metafísicamente Indha", un "Encendedor",
pues "enciende" (inddha) los Soplos o Spiraciones (prÎöÎú, êatapatha
BrÎhmaöa VI.1.1.2). El Cisne solar (haµsa), "viendo al cual uno ve el
Todo", es un "Fuego deslumbrante" (tejas-endham, Maitri Upaniáad
VI.35), y de él se habla como "flamígero" (lelÎyati, B¬hadÎraöyaka
Upaniáad IV.3.7), igual que las lenguas de Agni (lalÎyamÎnÎú en Muöaka
Upaniáad I.2.4). El Buddha, que puede considerarse como un tipo humanizado de
Agni o Indrígn«7, es "un maestro consumado del elemento de fuego"
(tejo-dhÎtum-kusalo,Vinaya-PiÊaka I.25) que puede asumir a voluntad, y es
representado iconográficamente no solo como un Árbol sino también como un
Pilar de Fuego. El Maestro Eckhart puede hablar también del "cielo
inmutable, llamado fuego o el empíreo" y decir que el néctar (die zúezekeit
= ambrosía, am¬ta, "miel", "agua de la vida") está negado
a todos aquellos que no alcanzan "esa ígnea inteligencia celestial".
Consideremos ahora la doctrina india de las "Medidas del Fuego". Uso
mayúsculas aquí y en los muchos contextos donde es
En ôg Veda Sa×hitÎ VI.3.5, se dice de Agni que afila sus tejas como una punta
de hierro. El adjetivo correspondiente tigma comúnmente califica a ¤ocis,
"llama", y Agnimismo es tigma-¤ocis, "de llama aguda". Sin
embargo, la palabra tejas se traduce usual y acertadamente por "fuego o
"energía ígnea", donde la cualidad esencial corresponde a la esencia
y el acto característico al agente; de la misma manera que la Ráfaga (víyu)
del Espíritu (Îtman) no es nada sino el Espíritu mismo en los términos de su
actividad característica. Al mismo tiempo debe comprenderse que ni agni ni
tejas implican un calor que haya de distinguirse de una luz; tejas, por ejemplo,
no es meramente una "agudeza" sino también una "brillantez"
como de relámpago, de aquí la correlación "Fuego y lo que puede ser
iluminado" (teja¤ ca vidyotayitavyaµ ca, Pra¤na Upaniáad IV.8). En el
Fr. 77 Heráclito mismo substituye por el del Fr. 20, permaneciendo los verbos
sin cambiar. Puesto que hemos hecho de él nuestro punto de partida, y puesto
que sería engorroso repetir la "agudeza de la llamarada del fuego" de
Boehme, nos adheriremos a la traducción acostumbrada de tejas por
"fuego" o "Fuego".
Ahora, "Del Fuego (tejas) que está oculto dentro del Cielo, es solo una
pequeña medida (aµ¤a-mÎtram) lo que (luce) en medio de la Sol, en el ojo y
en el fuego. Ese (Fuego) es Brahma, Inmortal. Es solo una pequeña medida (aµ¤a-mÎtram)
de ese Fuego lo que es la ambrosía (am¬tam) en medio de la Sol, cuyos brotes
pujantes (ÎpayaökurÎú) son Soma y los Soplos" (prÎöÎú, Maitri Upaniáad
VI.35). Y así, ciertamente, "como las chispas se dispersan en todas las
direcciones desde un fuego resplandeciente, así desde este Espíritu Presciente
(prajÐÎtman, el Sí mismo solar y último) los Soplos y otras substancias se
dispersan a sus estaciones" (B¬hadÎraöyaka Upaniáad II.1.3, Kauáitak«
Upaniáad III.3, IV.20, Muö¦aka Upaniáad II.1.1, Maitri Upaniáad VI.26, 31,
con pequeñas variantes), y es desde este punto de vista como Brahma se compara
a una "rueda ígnea centelleante" (Maitri Upaniáad VI.24).
"Estos poderes funcionales (indriyÎöi = prÎöÎú) son del Espíritu (ÎtmakÎni
), es el Espíritu (Îtman) el que procede (en ellos) y el que los
controla" (Maitri Upaniáad VI.31); ellos son los rayos o riendas (ra¤mayaú)
solares por los que el Único Veedor y Pensador ve, oye, piensa y come dentro de
nosotros (Maitri Upaniáad II.6, VI.31, B¬hadÎraöyaka Upaniáad III.7.23,
Jaimin«ya Upaniáad BrÎhmaöa I.29, 30, etc.), siendo él, por consiguiente,
el "Único Transmigrante" (SaµsÎrin) (Brahma Sètra BhÎáya I.1.5).
Así
estos poderes activos del habla, visión, pensamiento, etc. "son solamente
los nombres de Sus actos", los nombres de las fuerzas que Ella extiende y
después absorbe (B¬hadÎraöyaka Upaniáad I.4.7, I.5.21, I.6.3, etc.). En su
operación en nosotros mismos todos estos Soplos o Vidas actúan juntos, de modo
que nosotros somos capaces de concebir, ver, oír y pensar uno y el mismo objeto
simultáneamente (Kauáitak« Upaniáad III.2; cf. I Corintios 12:14 sigs.). (Ananda
Coomawama)
El
término Teja con sus diminutivos y variantes castellanizadas son frecuentes en
la toponimia de las islas, por ejemplo: Tajao, nombre de lugar en la costa sur
de la isla de Tenerife y nombre de un aspecto de
Otra
de las tradiciones “paganas” usurpada por el catolicismo es el Fuego Sagrado
sincretizado en la hoguera de vigilia pascual, al concluir la ceremonia cada niño
llevaba a su casa un tizón encendido que depositaba sobre el hogar, limpio como
una patena para recibir el fuego nuevo, que, al menos teóricamente, duraba todo
el año. Si en algún hogar se apagaba, una mujer de la casa iba a buscarlo a
otra para asegurar su continuidad.
El
Fuego Sagrado para esta confesión es Cristo, simbolizado en el cirio pascual y
en los cirios que se encienden sobre el altar cada vez que se celebra la misa.
Así como en la hoguera de la Vigilia pascual se queman las cosas viejas -símbolo
del hombre viejo-, la quema de Judas, que se hace en muchos lugares, expresa el
deseo de quemar y destruir el mal, encarnado en el personaje que entregó a Jesús
a quienes lo iban a matar.
Además
del tizón, cada casa llevaba una botella de agua de la que había sido
bendecida durante la vigilia para bautizar a los catecúmenos. Se bendecían los
campos de sembrados desde las cuatro esquinas para alejar las tormentas y las
puertas de la casa para espantar las pestes de las personas y de los animales.
Mayo
de 2008.
Continuará:
*
Guadameñe.
28
n Wanmayk n 7º acha n tallit taynay
tagwancet.
iglesiaguanche@terra.es y benchomo@terra.es
Para saber más: