APUNTES RELATIVOS A LA 

IGLESIA DEL PUEBLO GUANCHE (VI)

 

 

Guayre Adarguma Anez’ Ram n Yghasen *

 

 

LOS ESÍRITUS DE LOS ANCESTROS

Al nacer el ser humano está dotado de  dos espíritus; un Espíritu Libre y un Espíritu Vital.

Con la muerte del cuerpo físico,  consideramos que la parte espiritual libre va directamente al Seno de Magek, y el Espíritu Vital queda en esta realidad durante un tiempo indeterminado cuidando de sus seres queridos y del entorno donde desarrolló sus actividades durante su vida física.

Según recoge para Chinech el caballero inglés Sir Edmond Scory, en la obra de  Samuel Purchas en la cuarta edición de su libro , “Purchas his Pilgrimage or Relations of the World and the Religions Observed in All Ages and Places Discovered, from the Creation unto this Present, en la que se incluye “un resumen de las anotaciones escritas por Sir Edmund Scory sobre la isla de Tenerife, bajo el título de Extracts taken out of the Observations of the Right Worshipful Sir Edmund Scory, Knight of the Pike of Tenariffe, and other rarities which he observed there”, L, “Purchas his Pilgrimage or Relations of the World and the Religions Observed in All Ages and Places Discovered, from the Creation unto this Present, en la que se incluye “un resumen de las anotaciones escritas por Sir Edmund Scory sobre la isla de Tenerife, bajo el título de Extracts taken out of the Observations of the Right Worshipful Sir Edmund Scory, Knight of the Pike of Tenariffe, and other rarities which he observed there”, Londres 1626, refiriéndose a la cultura de Chinech (Tenerife):

 

“Los hombres que fueron buenos y valientes iban a un valle hermoso” que correspondería físicamente a la ubicación actual de la ciudad de Eguerew ( La Laguna ). Aún así, el destino final del Espíritu Libre es acabar morando en la Sol , que es la representación visible de la Diosa-Madre Chaxiraxi. Tras la unión con los espíritus de los antepasados en el seno de Magek durante un periodo de tiempo indefinido, salen todas las mañanas junto a Ella por el este, y realizan a diario su recorrido hasta la puesta por el oeste.

El hombre vive entre dos mundos al morir el cuerpo físico el Espíritu Libre inicia su viaje cuyo fin último es regresar a la esencia, a Magek, la Diosa Sol , a través de actos como la honradez, honestidad, el respeto a los mayores, el trabajo, el respeto a la palabra dada, el amor y respeto a la naturaleza y la valentía entre otros. No todos los espíritus lo consiguen y entonces se quedan en esta realidad, bien como xaxos arrimados, o como espíritus malos o tibisena.

Como antes hice mención, Sir Edmond Scory explicaba en sus escritos el destino que le esperaba a los espíritus de todas aquellas personas que no obraron bien en su vida. Éstos iban a parar a una especie de infierno, aunque a diferencia de lo que ocurre con el concepto cristiano, ese averno tenía una localización física que correspondería a Chinechi localizado en el fondo del volcán Teida (Teide,) que era el lugar donde también residían los espíritus malignos, los seres demoníacos, y en definitiva, todas las fuerzas del mal.

Edmon Scory en su calidad de médico prestó ayuda una inestimable a los pobladores de Güímar durante una epidemia desatada en la comarca, esta ayuda fue de tal magnitud que recibió la gratitud y reconocimiento de población guanche además de ganarse su confianza, quienes se la mostraron  con el mayor honor y homenaje que podían rendirle haciéndole participe de uno de los secretos mejor guardado, el panteón de los Menceyes. Es bien sabido que nuestros antepasados tenían como gran afrenta el que personas extrañas a los fundamentos guanches osaran visitar las tumbas de los ancestros, por consiguiente, si se lo permitieron a Scory es indudable que le harían participes de otros aspectos de la vida espiritual relacionados con los xaxos. Tengamos en cuenta que nuestros ancestros eran muy reservados a los invasores en cuanto a sus creencias y tradiciones, tal como recogió Alonso de Espinosa; Esto es lo que de las costumbres de los naturales he podido, con mucha dificultad y trabajo, acaudalar y entender, porque son tan cortos y encogidos los guanches viejos que, si las saben, no las quieren decir, pensando que divulgarlas es menoscabo de su nación.”  (Espinosa, 1980:45)

Está claro que para nuestros ancestro el hablar de las cuestiones religiosas del pueblo guanche con extranjeros-y es evidente que espinosa y el resto de los colonos lo eran- iba en menoscabo de nuestra nación, por consiguiente, el alto honor concedido al inglés Scory es el único que hasta el momento tenemos recogido para un europeo.

La veneración de los espíritus es una de las fases más extendidas de la religión de la humanidad, siendo en muy escaso número los pueblos que no la tienen. En muchos de éstos se cree que los espíritus de los antepasados, pueden emitir oráculos para sus descendientes, los cuales les consultan en casos de apuro o de peligro. En algunos sitios obsérvanse aun hay aberturas en el suelo, por las cuales creían los primitivos que los espíritus salían de su morada subterránea y daban respuestas a los vivos, tal como recoge para Chinech el Dr. Bethencourt Alfonso y otros hiestoriadores.

En esta era en  la que los viajes por el espacio e incluso la invasión y masacre de unas culturas poderosas a otras más débiles ya no son lo más importante en las noticias de la prensa radios y televisiones (lamentablemente imperan los “programas basura”) y, donde Internet hace posible la comunicación con personas al otro lado de la Tierra , una vez al año, los magos preparamos altares familiares,  y realizamos ofrendas para dar la bienvenida a casa a los espíritus de los antepasados. Asimismo, en los próximos años, como los espíritus de nuestros ancestros son una parte inamovible de la vida, la gratitud a los antepasados será transmitida a las generaciones venideras, tal como nosotros la hemos recibido de nuestros antecesores.

La presencia operativa del Espíritu y el diálogo interreligioso según el catolicismo.-

La iglesia católica después de siglos de perseguir demonizar y enviar a la hoguera a cientos de miles de seres humanos por el simple hecho de creer en la existencia de los espíritus y que estos se manifiestan de diversa manera en todos los aspectos de la creación, por fin asume la existencias de estos pero sin admitir ni expiar sus errores, y como es habitual “arrimando la braza a su sardina” pretendiendo que su espíritu santo dogma rechazado y combatido por los primeros obispos cristianos sea el punto en torno al que gire otras confesiones religiosas, sí tenemos que: “El concilio Vaticano II y el magisterio pontificio subsiguiente afirman con fuerza la presencia operante del espíritu Santo en todo tiempo y lugar. “El espíritu se manifiesta de modo particular en la Iglesia y en sus miembros; sin embargo su presencia y acción son universales, sin limite alguno ni de espacio ni de tiempo”. Ya en Redemptoris Hominis: el Papa veía  en la creencia de los no-cristianos “un efecto del espíritu de verdad” que es común a todas las religiones: el reconocimiento de la necesidad de la oración dirigida al Absoluto, así como los valores humanos, la virtud y la sabiduría son obra del Espíritu. El Concilio Vaticano II recuerda la acción del Espíritu en el corazón del hombre, mediante las “semillas de la Palabra ”, incluso en las iniciativas religiosas, en los esfuerzos de la actividad humana encaminados a la verdad, al bien y a Dios. (Ad gentes, 3.11.15; Gaudium et spes 10.11.22.26.38.41.92-93). Redeptoris Missio especifica que “La presencia y la actividad del Espíritu no afectan únicamente a los individuos, sino también a la sociedad, a la historia, a los pueblos a las culturas y a las religiones”. Ya el Vaticano II había afirmado que es el espíritu quien esparce las <<semillas de la Palabra >> presentes en los ritos y culturas y los prepara para su madurez en Cristo (Lumen gentium 17; Ad gentes 3. 15); Espíritu que sopla donde quiere y obraba ya en el mundo antes de que Cristo fuera glorificado (Ad gentes 4).

Ese mismo espíritu “ofrece a todos la posibilidad de que en forma sólo de Dios conocida, se asocien a ese misterio pascual”>> (II Gaudium et Spes, 22). 

El Espíritu está presente en todo el mundo tanto en las religiones como en empresas seculares, tanto en las personas como en la sociedad: cultura y religión. Por eso el diálogo con religiones y culturas es parte integral de la evangelización. Partiendo de los textos antes citados no es concluyente que el magisterio de la Iglesia acepte el valor salvífico de otras religiones. Con todo, esta visión afecta profundamente la visión de la misión como encuentro y diálogo. La acción del Espíritu es el fundamento último del diálogo interreligioso que se integra en la misión de la Iglesia (Redemptoris missio 55). “El diálogo interreligioso forma parte de la misión evangelizadora de la Iglesia... es un camino para el Reino (RM 56.57). El diálogo no nace de una táctica o de un interés, sino que es una actividad, con motivaciones exigencias y dignidad propias: es exigido por el profundo respeto hacia todo lo que en el hombre ha obrado el Espíritu que “sopla donde quiere” (RM 56) De aquí deriva el espíritu que debe animar este diálogo en el ámbito de la Misión.El interlocutor debe ser coherente con las propias tradiciones y convicciones religiosas y abierto para comprender las del otro, sin disimular o cerrarse, sino con una actitud de verdad, humildad y lealtad, sabiendo que el diálogo puede enriquecer a cada uno” (RM 56). (Bartolomé Burgos, 2001)

 

ACHUGUAYU: DIOS DE LA NATURALEZA Y PROTECTOR DE LAS COSECHAS

Los seres humanos siempre hemos sido atraídos por la belleza y la majestad de la naturaleza, pero ésta nos invita a mirar más profundamente. Es como si la Diosa-Madre Chaxiraxi estuviera escondida detrás de cada árbol, bajo cada roca, sobre cada colina, a través de cada pradera, en el fondo de cada barranco, a través de cada nube, en las alas de cada pájaro, en los ojos de cada animal,  no solamente todos los seres humanos —ya sabemos de antemano que todos los seres humanos somos uno. Pero cuando nos paramos a contemplar la naturaleza nos damos cuenta de una unidad con el resto de la creación. Las criaturas que caminan por sobre la faz de la tierra y las cosas que crecen de ella. El aire, el agua, la tierra misma. Y, lo más maravilloso de todo, una unidad con aquello que infunde todo, une todo y da vida a todo.

La sed de tierras de cultivo para desarrollar una agricultura extensiva para la exportación en los primeros tiempos coloniales y la necesidad de grandes extensiones para urbanizaciones al servicio del turismo en tiempo posteriores ha motivado que los poderes dominantes hayan promocionado de manera sutil el desamor del canario por su tierra, instándoles a abandonar los cultivos tradicionales en aras de un dinero aparentemente fácil, consiguiendo así un desenrraizamiento del individuo el cual renuncia a los sagrados sentimientos que proporciona la posesión de la tierra, adormecido por los cantos de sirena emanados de un supuesto desarrollo que en la práctica sólo conduce a una mayor dependencia del exterior, al abandonar o mal vender la tierra. En el primer tercio del siglo pasado  algunos canarios comenzaron a tomar conciencia del terrible mal que estaba ocasionando a la tierra el no cuidarla con el amor que lo habían hecho nuestros ancestros, entre ellos Santiago Pérez quien lanzó el siguiente mensaje de desesperanza:  “Todo el que por primera vez penetra en un monte cubierto de arbolado, se ve agradablemente sorprendido ante la grandiosidad y la belleza que encierra. Todo respira allí encanto y poesía; el arroyo murmurador, el canto de las aves, el susurro de las hojas, los árboles secu­lares, son elementos de esa majestuosa belleza, tan ale­gre y tan variable, que solamente puede compararse con la del mar. Es el monte manantial fecundo de inspira­ción para músicos, poetas y pintores; lugar de satisfacción moral para todo el que a él acude; fuente de salud para el que allí va en busca de descanso y reposo a la agitada vida de las grandes urbes. ¿Por qué, pues, el hombre está destruyendo los montes y haciendo desapa­recer a su principal adorno, que son los árboles? ¿Por qué el agricultor tiene declarada la guerra a muerte al árbol? ¿Es que no ha penetrado aún en su alma el sentimiento de lo bello?

 El agricultor sabe que la sequía es el enemigo de todo cultivo pero no ha aprendido aún que la causa de la sequía es precisamente la falta de arbolado; no sabe, no, que el agua es el árbol; y que el árbol es el agua; desco­noce esa ley de la Naturaleza, que dispone que lo que siempre corre, lo que está en movimiento constante, el agua, está unida, por indisoluble pacto a lo eternamente inmóvil, a lo que no avanza jamás, al árbol. En cuanto lo sepa, tan pronto como quede convencido de que no hay agricultura posible sin montes ni agua sin árboles, se tornará amigo y defensor de los árboles y de los montes; amará al árbol, como se ama a todo lo bueno, a cuan­to nos proporciona bienestar, y lo respetará al igual que se respeta al amigo, al aliado, al protector. (Santiago Pérez Argemí)

 

En la antigua sociedad canaria las tareas de la siembra ha estado dividida entre hombre y mujeres, los hombres roturaban el terreno con grandes estacas puntiagudas, para lo cual se reunían y ayudaban mutuamente (costumbre que aún perdura en nuestros pueblos) las mujeres esparcían las semillas, estas prácticas eran habituales en nuestros campos hasta la mecanización de las tareas agrícolas, de hecho en algunos pueblos de nuestras islas aún continúan vigentes allí donde los reducido o agreste del terreno no permite la utilización de medios mecánicos. Se apunta Scory para Chinech: “de estos rituales concernientes a la  siembra,  las mujeres, al introducir las nuevas semillas en la tierra decían ...ciertas palabras… (Scory, en F. Castillo, 1992-93:107).

 

La fase final del proceso agrícola culmina con la recogida de la simiente, aunque en la época de maduración del grano, hacia fines de Abril y comienzos de Mayo (mes de Tanit en el calendario litúrgico guanche), se celebraban en Chinech (Tenerife) como en el resto de las islas fiestas y regocijos para solicitar al Dios de la Naturaleza y protector de las cosechas Chayuga el beneficio de una buena cosecha. 

 

La redistribución de los bienes de producción –los cereales y ganados- se hacía mediante un complejo sistema de interrelaciones sobre el que se fundamentaba la estructura socio económica de los primeros canarios, especialmente mediante la celebración de banquetes sagrados dedicados a la Divinidad y a los espíritus de los ancestros. El Mencey, el jefe de cada uno de los Menceyatos de Chinech (Tenerife,) como representante de la colectividad, asignaba a cada grupo familiar los terrenos para la siembra y las correspondientes cabezas de ganado y con posterioridad, los productos que aportaba cada uno, cereales y ganados, quedaban bajo su vigilancia preservados en cuevas o corrales. El reparto de estos bienes se hacía cada año acompañado de manifestaciones lúdicas, donde cada uno “... mostraba...su valor, haciendo alarde de sus gracias en saltar, correr, bailar aquel son que llaman canario, con mucha ligereza y mudanza, luchas, y en las demás cosas que alcanzaron” (A. Espinosa, [1980]:38).

 

El invasor y cronista Antonio Cedeño recogió para Tamaránt (Gran Canaria): “Los bienes y haciendas eran comunes, repartíanse cada año por cabildos; los ganados andaban juntos, menos las cabras mansas que las cuidaban sus dueños.” (A. Cedeño, 1993:20)

 

“Pero guardauan por costumbre antigua
Por dias festiuales de cada año
Delmes de Abril, los nueue postrimeros,
Porque les diesse Dios cosecha prospera,
De frutos, y ganados, y aunque vuiesse
Guerras entre ellos, auia entoces treguas,
Con paz tranquila, en tanto que durauan
las fiestas, regozijos, y placeres.”

(Antonio de Viana)

Chayuga, Deidad de la vegetación y la fertilidad, protector de las cosechas,   así como de los  rebaños y de los animales domésticos y libres. Chayuga está asociado a Achuguayu  (Dios  Luna) ante quien interfiere para que  no produzca tormentas que puedan dañar las cosechas y los pastos.

 

Se le representaba como un joven y fogoso varón con una corona de flores en la cabeza, portando en la mano derecha un cabrito y en la izquierda un haz de trigo o cebada, trae la fertilidad y la abundancia a la tierra, asegurando una gran cosecha. Asimismo la multiplicación de los rebaños y de los bienes materiales.

Amanece el día 21 de Marzo, a veces el 20, sencillamente porque debe coincidir con unos datos astronómicos, y eso da lugar al inicio de la primavera.

Este acontecimiento marca el final del invierno y la tierra se prepara a recibir las semillas que fructificaran en verano. El día y la noche están en perfecto equilibrio. El Dios de la Naturaleza está presente en total plenitud. Es el equinoccio de primavera.

Es el tiempo de gran fertilidad, donde todo es vitalidad. Etapa de crecimiento para animales recién paridos, para semillas recién sembradas, para la vida que se inicia en este ciclo.

Las semillas una vez transcurrido el tiempo salen de su letargo, como resucitando al calor de la luz de Magek. Las horas de luz y oscuridad están equiparadas, hay un equilibrio entre el interior y el exterior como todo cuando comienza, hay orden.

Suele ser buen momento para recorrer la naturaleza y, sobre todo, para dejar atrás todas aquellas cosas que nos molestan en nuestro progreso espiritual, humano y profesional.

Esta celebración estás dirigida por maguadas y kankus seguidos por los magos (fieles de la Iglesia del Pueblo Guanche,) que participan en procesiones en honor de Achuguayu,  bailando, cantando himnos de carácter religioso y canciones festivas, Acompañados de instrumentos musicales, tambores, chácaras, y flautas interpretando el Tajaraste.

Nosotros al igual que la Madre-Tierra festejamos la vida y la fecundidad, los magos celebramos los ritos cultuales dedicados a Chayuga el 21 de marzo, pero la fecha para la celebración de los actos lúdicos puede variar en función del calendario laboral, adaptándolos con anterioridad o posterioridad al día 21.

Respeto o veneración a los árboles.-

Los pueblos han venerado siempre los árboles. La primitiva veneración de árboles en las religiones premonoteístas está registrada en numerosos clásicos griegos y sumerios. Los antiguos griegos consideraban los árboles como los primeros templos de los dioses, y los bosques sagrados como sus primeros lugares de culto, donde las poderosas fuerzas de la naturaleza inspiraban la imaginería humana (Baumann, 1993). Las espesuras forestales, a menudo oscuras y misteriosas, se veían como habitadas por espíritus. El uso pagano de los árboles y los bosques para la adoración se menciona en la Biblia judeo-cristiana:

«… todos los lugares donde los pueblos ... han dado culto a sus dioses, en las altas montañas, en las colinas y bajo todo árbol frondoso.» Deuteronomio, 12:2

 

«El rey Ajaz] … ofrecía sacrificios y quemaba incienso ... bajo todo árbol frondoso.»

II Crónicas, 28:4

 

«¿No ves que Dios compara una buena palabra a un buen árbol? Su raíz es firme y sus ramas se elevan al cielo; da fruto en todas las estaciones por la gracia de Dios. Dios habla en parábolas a los hombres para que ellos atiendan. Pero una palabra mala es como un árbol malo, arrancado de la tierra y despojado de todas sus raíces.» Sura 14:24-25. (J.L.Musselman)

 

Para el pueblo canario los árboles sagrados son el Pino, el Drago, la Palmera uno de los símbolos de Tinnit, Pero el  Viñatigo es uno de los árboles más importantes, sus hojas  se usan como coronas, tanto por los kankus como por las maguadas, también para adornar los altares y en las romerías. El Viñatigo después del tilo es el árbol de mayor talla de la laurisilva canaria, pudiendo alcanzar los 30m de altura.  Una de las especies más características de las especies arbóreas es el viñatigo. Endémica de la Región Macaronésica (Azores, Madeira y Canarias). En Canarias faltan en Lanzarote y Fuerteventura. Ha sido elegida como símbolo vegetal de la isla de La Gomera.

 

Florece entre marzo y agosto. Elemento propio del bosque de laurisilva, es exigente en cuanto a humedad por lo que generalmente habita en los lugares más umbríos y de mayor humedad (fondos de barrancos, vaguadas y hoyas).


Hasta hace tres décadas era costumbre que para los ritos en Chimisay los romeros portaran ramas  verdes de pinos palma viñatigo y de otros árboles además de la albahaca, esta última tenía además por objeto el mitigar los olores producidos por la multitud en los refugios y ermita donde pernoctaban, esta costumbre de portar ramas fue prohibida por las autoridades con el ingenuo pretexto de que se quería evitar la deforestación.

 

Según recoge María Jesús Riquelme para la Romería de Chivisay (El Socorro):  “ Se ha perdido  la costumbre de que los romeros vayan cargando con arbustos y hojas de  palmas hecho que presentaba cierta similitud con la fiesta de la Rama en Gáldar, Gran Canaria, ha la que se han querido encontrar a su vez, reminiscencias con las procesiones aborígenes en las que las maguadas o harimaguadas bajaban hasta la orilla del mar para azotar las aguas con varas o ramas e impetrar las deseadas lluvias(Francisco Pérez Saavedra en: María Jesús Riquelme Pérez:78)

 

Como otras tantas deidades del Panteón  la ancestral religión del antiguo pueblo canario, la Deidad Chayuga fue usurpada y sus atributos conferidos a San Antonio Abad, el cual a decir de un investigador cristiano es: "Deliberadamente difícil de desentrañar por todos los contextos simbólicos que acumula en su propia persona, San Antonio Abad, constituye casi un paradigma de cierta santidad particularísima, en la que los atributos -muchos de ellos misteriosos, proclamando a la chita callando su vertiente ocultista- cuentan más que una vida indudablemente también cargada de mensajes subliminales. La prueba más palpable de esta multitud variadísima de claves acumuladas en su  persona la tenemos en su imagen variopinta, en las facetas de un culto que, a menudo, hace que su persona surja como varias distintas que ni el mismo feligrés llega a identificar. Así nos surge unas veces como el acosado por excelencia de los demonios, el tentado por todos los horrores infernales; otras como el patrono popular de los animales domésticos; otras como el oscuro fundador de una orden monástica de la que todos evitan hablar mientras les sea posible, otras como el anacoreta longevo. Sin embargo, es precisamente el conjunto de todas estas facetas lo que puede ir dándonos la clave de una personalidad convertida en significado, las sinrazones de una vida -cierta o sutilmente fabulada- transformada en símbolo, en arcano tarótico, en cifra kabalística". (Valdivielso Arce, Jaime L. 1993)

 

Con la introducción por parte de los colonos invasores de la agricultura extensiva, esta rompió el equilibrio existente hasta aquel momento entre las prácticas de la agricultura y la ganadería, ello suscitó enfrentamientos entre los pastores canarios y los colonos usurpadores de las tierras los cuales dedicaron grandes extensiones de terrenos al cultivo de la caña de azúcar al principio y al cultivo de viñas posteriormente, situación que además de ocupar grandes extensiones de la tierra consumía grandes cantidades de agua, privando a los pastores de los isleños de los bebederos tradicionales viéndose estos obligados a buscar fuentes de agua en los lugares más recónditos de nuestra orografía.

 

Como consecuencia de estos enfrentamientos, la confesión católica que siempre ha estado al lado de los poderosos decidió dividir los atributos usurpados al Dios Chayuga, atribuyéndoles los aspectos de protector de los animales a su deidad Antonio Abad como hemos visto, y los de protector de las cosechas a  Benito Abad, y en alguna localidad a Isidro Labrador o a Marcos, si bien con el transcurso del tiempo les han ido aplicando también el aspecto de protector de los ganados especialmente del vacuno y caballar, animales estos introducidos por los colonos europeos.

 

En 1532 después de un año agrícola desastroso los colonos labradores auspiciados por el clero católico se reúnen en Eguerew ( La Laguna ) para nombrar mediante sorteo un santo protector y abogado de las cosechas en los campos de la comarca, en el sorteo salió favorecido Benito Abad, monje fundador de la secta de los Benedictinos, de quien más abajo daremos una breve reseña biográfica. Este mismo año se comenzó la construcción de la ermita que lleva su nombre y en la cual según la leyenda bastó un solo pino gigante para cubrir las necesidades de madera de toda la construcción, techo, puerta ventanas etc.

En las tradiciones “paganas” durante las celebraciones del equinoccio de primavera se acostumbraba a ofrendar a la divinidad espigas de trigo, cebada o pan y repartir panecillos entre los romeros.

La imagen católica de este lar que esta en la ermita de  esta advocación en Eguerew ( La Laguna ) porta en su ropaje dos espigas de oro símbolo “pagano” de la deidad protectora de las cosechas, así mismo, frente de la imagen, a la izquierda y a sus pies, se posa, sobre un pequeño tronco de madera, un cuervo que porta un pan en su pico. En la función de vísperas, se bendicen unos panecillos que, según la tradición, en caso de tormenta que haga peligrar las sementeras u otro fenómeno natural que perjudique a los labradores y ganaderos, deben ser arrojados sobre el tejado de quién los recogió en la víspera o durante el domingo de romería. Son pequeños panes redondeados, de apenas 5 cm de diámetro, con la inscripción “ S.B.” en su anverso. ¿No es esta una práctica “pagana”.

 

Este ente al ser nombrado protector del sector más pudiente del campesinado ha venido disfrutando de mejores y más ricos templos.

 

Biografía-leyenda de Benito:

“Benito nació y creció en la noble familia Anicia, en el antiguo pueblo de Sabino en Nurcia, en la Umbría en el año 480. De su hermana gemela, Escolástica se cree que desde su infancia se había consagrado a su Dios, pero no volvemos a saber nada de ella hasta el final de la vida de su hermano.

El monje que había vaticinado tantas cosas a otros, fue advertido con anterioridad acerca de su próxima muerte.  Lo notificó a sus discípulos y, seis días antes del fin, les pidió que cavaran su tumba.  Tan pronto como estuvo hecha fue atacado por la fiebre. 

El 21 de marzo del año 543 durante las ceremonias del Jueves Santo, recibió la Eucaristía.  Después, junto a sus monjes, murmuró unas pocas palabras de oración y murió de pie en la capilla, con las manos levantadas al cielo. Sus últimas palabras fueron: "Hay que tener un deseo inmenso de ir al cielo".  Fue enterrado junto a Escolástica, su hermana, en el sitio donde antes se levantaba el altar de Apolo, que él había destruido.  

Dos de sus monjes estaban lejos de allí rezando, y de pronto vieron una luz esplendorosa que subía hacia los cielos y exclamaron: "Seguramente es nuestro Padre Benito, que ha volado a la eternidad". 

 

El lector se preguntará el porque de tantas referencias a la religión católica, la repuesta es simple, porque fue esta confesión religiosa – y no otra- la que truncó de manera cruenta el desarrollo de la primitiva Iglesia del Pueblo guanche, promoviendo directamente –aunque valiéndose del brazo secular-las masacres llevadas a cabo por los colonos invasores contra nuestro pueblo y alentando la esclavitud del mismo participando abiertamente en la compra venta de nuestros ancestros, y todo ello en nombre de su dios. Muchos templos cristianos iniciaron su construcción con el producto de la venta de seres humanos. Está documentado que algunos obispos católicos durante la conquista de las islas cortaron más cabezas de los antiguos canarios que los propios mercenarios.

 

Esto que afirmamos quizás pueda resultarle hiriente o increíble  a algún lector pero lamentablemente, la documentación histórica existente en los archivos oficiales así lo certifica y puede ser consultada por cualquier persona que tenga interés en el tema. A pesar de esta lacerante realidad, como hemos apuntado más arriba, no nos anima ningún sentimiento de revancha, pero consideramos que es necesario conocer la realidad histórica para poder interpretar sus consecuencias en la actual.

 

Para el antiguo pueblo canario que practicó la ecología antes de que esta palabra fuese inventada, su forma de vida plenamente integrada con la Naturaleza les indujo a considerar de carácter sagrado a varios árboles entre los cuales está ampliamente documentado el pino como Árbol Santo por autonomacia, seguido del drago por sus propiedades medicinales y del aceviño por sus características propias para los ritos.

 

El «Drago-Santo», de cuyas maravillosas curaciones bajo su sombra hablaremos en otra parte, ha muerto en la tradición vulgar con los últimos viejos del siglo pasado (S. XIX) Hallábase situado en la Fuente del valle de Chacacharte, después del Ahijadero y en la actualidad de San Lorenzo, en Arona.

 

La misma fama del árbol la utilizaron como punto de referencia para el reparto de tierras por aquellas regiones, como en las donadas a Pedro Cornado y Juan de Junquera, de unos trozos «de tierra de sequero que son en el reino de Adeje al Ahijadero en Arona al draga santo...» Datas, Lib. 5.0 y 3.0 por testimonio. (B. Alfonso, 1991:235)

 

El Drago milenario de los jardines de Franchy en La Orotva (Chinech.) Se trataba de un "gigante" de 25 metros de altura y 23 metros de perímetro. 

Este grabado fue publicado en un libro del propio Friedrich Heinrich Alexander von Humboldt en el año 1852. Humboldt visitó Tenerife en el año 1799 y a través de este dibujo recogió el estado en el que quedó el Drago de La Orotava tras un temporal anterior al que terminó por tumbarlo para siempre. Junto con el grabado, Humboldt comenta:

"Esta "Dracanea draco" fue objeto de veneración por parte de los guanches, como lo han sido otros árboles como el olivo de Atenas o el plátano de Lidia. El perímetro de este ejemplar medido a unos pies por encima de la raíz es de 45 pies . Distintas variedades del mismo género se encuentran en el Cabo de Buena Esperanza, China y Nueva Zelanda. Se compara el drago con otros árboles que alcanzan edades muy avanzadas como el Baobab o distintas especies de eucaliptos. Este tipo de árboles, que pertenecen a grupos diferentes, adquieren diámetros de 20 pies ". (V.J.G.T. 2007)

Se han hecho muchas especulaciones acerca de la edad que estos árboles pueden alcanzar. Por ejemplo AlexanderHumboldt, uno de los primeros exploradores de las Islas Canarias, narra que el ejemplar tenerifeño del valle de la Orotava en Icod de los Vinos (destruido por un huracán en 1867) tenía 15 metros de circunferencia y más de 6.000 años de existencia, lo cual lo ubicaría como un verdadero fósil viviente. Dicho ejemplar fue objeto de veneración por los primitivos guanches de la región, quienes a su pié administraban justicia.

 

Hoy en día se encuentra en esta misma región otro ejemplar milenario que es resguardado de los temporales habiéndose cementado su base, constituyendo una verdadera atracción turística en esta famosa región vitivinícola.

 

Drago de Pino Santo existente en el municipio de Santa Brígida, en Tamaránt. Este notable ejemplar habita en un risco de unos 15 metros del margen derecho del cauce del barranco de Alonso, formado por lavas "intracanyon" basaníticas del Ciclo Post Roque Nublo.

 

A partir de la comparación in situ y desde el mismo ángulo de varias ramas que resultan perfectamente reconocibles en una foto del año 1925, se comprobó que éstas han florecido en 5-6 ocasiones en los últimos 77 años, de lo que se deduce un intervalo medio de 14 años para cada periodo floral, lo cual coincide bastante con otras estimaciones hechas con anterioridad en dragos cultivados, y permite fijar su edad en unos 210 años desde la primera floración. Si se admite que ésta pudo ocurrir cuando el drago tenía 20 años (un tiempo razonable si se tiene en cuenta su largo tronco), su edad sería de 230 años. Por su porte y su singular ubicación se trata sin duda de uno de los dragos más bellos de cuantos crecen en el archipiélago, sin olvidarnos de otro ejemplar que tiene el municipio, el llamado Drago de Las Meleguinas, integrado en los jardines del restaurante "Las Grutas de Artiles" y considerado por algunos técnicos el más viejo de todos los Dracaena. 

(tomado de: http://www.canarias7.es/articulo.cfm?id=64477)

 

Los Drago centenarios localizados entre los profundos tajos tallados en los terrenos de piroclastos discurre la carretera entre Los llanos y Puntagorda, en Benahuare encajada y sinuosa nos conduce al pueblo de las rojas arcillas. En el barrio de El Roque, junto a la vía, se divisan los dragos de la localidad, desde este enclave hay excelentes vistas sobre las inclinadas laderas y paisajes nítidos llenos de luz. Estáticos y legendarios, los dragos son los gigantes entre las especies vegetales que habitan el Archipiélago Canario.

 

 

PINOS

 

Chinech.-

 

Veamos algunos ejemplares de estos árboles que de manera consiente o inconsciente forman parte de nuestras vidas.

Pino de Las Pernadas y Pino Gordo de Vilaflor, Cedro canario de Arico, Madroño del Barranco de Ruiz, Pino de Buen Paso,  Pino Derrengado, Pino de Arafo, Pino de la Victoria , Pino de Granadilla, Pino de Toriño, Pino del “Dornajito”, del que pendían, a modo de cabellera, grandes festones de plantas parásitas, el “Pino de las Meriendas” y el de “ La Carabela ”, en lo alto de la escarpada colina de su nombre, Pino de la Madre del Agua, de 65 metros de altura y 7’75 de circunferencia, que compite en altivez y belleza con su congénere del Monte de Agua Agria. Pino de Tágara, en Guía de Isora, de bravío e imponente aspecto, entre otros. En Añazu n Chinech (Santa Cruz de Tenerife) Tubo que existir un gran pino por lo que hoy se llama Vuelta de los Pajaros por debajo junto al barranco Ganigue (del hierro) por un lado estaba Pino de oro (uru) y por el otro lado Tío Pino lo que dice del pino que debió haber en la zona y que como otros muchos grandes pinos cayeron bajo el hacha para las construcciones coloniales.  Esta zona se llamaba antes de la invasión Adauro por lo que Pino de oro y Pino de Adauro podría ser el mismo ejemplar.

Es fama que con la madera de un solo pino se cubrió la primitiva iglesia de Los Remedios, la actual catedral de La Laguna, de 20 m de largo por 12 m de ancho, y con la de otro se fabricó toda la celda provincial del convento de San Francisco, en La Orotava.

 
Capilla del “Señor del Pino” en Arafo. Probablemente desde el siglo XVIII existía a los pies del antiquísimo pino, que data de antes de la Conquista , tres cruces que daban nombre al lugar, conocido como "El Calvario". El origen de la Capilla , data de la segunda mitad del siglo XIX, cuando un vecino del pueblo depositó a los pies del centenario árbol una imagen del Crucificado que había traído “casualmente.” Este pino es un antiguo santuario donde las maguadas y kankus de Arafo asistían todas las mañanas a dar la bienvenida a la Diosa Magek-La Diosa-Sol.

Pino Santo de Granadilla. En 1725 se fundó la ermita del Pino por parte de un criollo, el alférez D. Pedro González del Castillo para albergar en ella a la pequeña virgen que él mismo había depositado en el hueco de un pino del lugar. Actualmente sigue en pie (en el barrio de Charco del Pino), y pertenece a unos particulares, aunque éstos la ceden a los vecinos para la celebración de las fiestas en honor a la virgen de Las Nieves.

Pino Santo de la Victoria. Se cuenta que cuando los conquistadores festejaban el triunfo con gritos de "¡Victoria! ¡Victoria!", el Adelantado Fernández de Lugo, presa de la excitación por la alegría, prometió elevar en el lugar una ermita en honor de la Virgen de Los Ángeles bajo el título de Nuestra Señora de la Victoria.

Existen pruebas de la construcción de la ermita pero debido a la poca fortaleza de sus paredes, careció de espadaña, por esto tuvieron que colgar la campana de un pino, que aún existe, y es símbolo y orgullo del pueblo. Como en otros tantos casos se construye un templo cristiano junto a un Pino Santo.

En La Orotava existe un núcleo poblacional que toma su nombre de un pino, Pino Leris o lo que es igual “Pino del Eres”, el Eres es un cuenco natural o depósito de agua cubierto por arena que impide la evaporación, el agua se extrae escarbando la arena. En Icod son varios los pinos destacados entre ellos un pino antiguo denominado Boloy.

Desde los primeros momentos de la invasión y conquista de las islas los colonos hicieron caer bajo el hacha los árboles santos más significados de las islas, especialmente en las de Tamaránt, Benahuare y Chinech, por ser estos los más longevos y robustos. Las fuentes documentales nos cuentan que en Chinech un solo ejemplar de algunos de estos árboles fue suficiente para cubrir edificios como la parroquia de Los Remedios o la Ermita de San Benito, además la madera de muchos de estos árboles fue exportada a España donde aún se conservan algunos edificios que fueron enmaderados con pinos y cedros canarios.

La veneración que los canarios hemos venido mostrando hacia determinados árboles queda manifiesta por la cantidad de los mismos que actualmente gozan de especial respeto por parte de un sector de la sociedad, muchos de los cuales están considerados como singulares aún por quienes desarrollan su vida inmersos en un mundo materialista.

Tal como apuntaba el Ilustre periodista tinerfeño Leoncio Rodríguez:

“¡Pino Canario...! Árbol isleño por excelencia, único de su especie en el mundo; el más útil, el más sobrio y resistente de nuestra flora. Árbol de los mitos indígenas, de las tradiciones religiosas, de las ofrendas votivas. Árbol con justo título llamado canariensis, de nombre tan socorrido entre las mujeres isleñas, tan bello y sonoro: ¡Pino...! Su historia está llena de vicisitudes y heroísmos. Porque ninguno de nuestros árboles fue tan codiciado y perseguido, ni supo resistir como él, tan obstinadamente, la saña enemiga.

 Todavía en los albores de la Conquista , apenas profanada la virginidad de nuestras selvas, ya comenzaban su acoso y su exterminio. Una guerra implacable, sin tregua ni cuartel, que les obligó a buscar cobijo en las quebradas y las cimas de las montañas, en las márgenes de los barrancos o entre las escorias volcánicas, procurándose un asidero y un refugio contra la cruzada tenaz de sus insaciables enemigos.

Las dilatadas áreas que abarcaban los pinares de la isla, y que en algunas zonas extendíanse hasta las costas, quedaron bien pronto reducidas a núcleos aislados en los filos y vertientes de las cordilleras centrales. Y aun en ellas sufrieron el asedio de los que se disputaban el botín ubérrimo de sus resinas y maderas. Maderas veneradas, “del árbol inmortal”, para los indígenas, “que no se pudrían jamás ni encima ni debajo de la tierra ni dentro del agua”. Maderas sagradas, que sirvieron de sarcófagos para sus reyes y de escudos y lanzas para sus guerreros. Maderas que fueron después techo, lumbre y ornato de los hogares canarios; balcón, postigo y celosía de nuestras mujeres; vigas para nuestros lagares y molinos; aperos para nuestra labranza; canalones para nuestras albercas y antorchas para nuestros pescadores ... ¡Maderas privilegiadas, de acres aromas, nudosas y fuertes, resistentes y duras como las rocas isleñas!

De la exuberancia de nuestros pinares hiciéronse lenguas todos los historiadores. Viejos cronistas refieren que, a principios del siglo XV, sólo en la isla de El Hierro existían más de cien mil pinos, muchos de ellos tan gruesos que dos hombres no podían abarcarlos. En Tenerife abundaban los ejemplares corpulentos en Los Realejos, donde las continuas talas y un voraz incendio, ocurrido en 1731 y que duró varios días, destruyeron totalmente sus bosques.” (Leoncio Rodríguez, 1940)

Continuará:

Mayo de 2008.

* Guadameñe.

 

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