Información para los colectivos de Asamblea por Tenerife

 

Información general para todos los colectivos y personas interesadas en formar parte de la nueva organización que se va a poner en marcha de Asamblea por Tenerife. Así que transmitan esta información a todos aquellos colectivos, asociaciones, partidos, grupos de personas afines, etc. que conozcan, pues cuanto mayor sea la diversidad y composición de esta red social, mayor será siempre nuestro éxito conjunto (siempre bajo el paraguas de un mismo Manifiesto).

 

El 19 de enero (sábado) se celebrará un Plenario de Asamblea por Tenerife para poner en marcha el nuevo modelo organizativo (aprobado en el plenario del 14 de julio y avalado por una coordinadora ampliada el 17 de diciembre que estableció una comisión de personas para ir preparando el trabajo de la nueva organización, de cara al próximo plenario).

 

Es por ello que este SÁBADO, 12 DE ENERO, CONVOCAMOS a todos los colectivos y grupos activos de ApT a una reunión aclaratoria, para explicar el sencillo, pero diferente, funcionamiento de la Asamblea a partir de ahora. Se celebrará en el Centro de la Cultura Popular Canaria a las 5 de la tarde.

 

Asimismo se les pide que no dejen de asistir al plenario del 19 de enero, en el Colegio Mayor San Fernando a las 4 de la tarde, en que se les pedirá a los grupos que confirmen su presencia en AxT para tenerles en cuenta, a partir de ese momento, siempre  que la Asamblea vaya a tomar una decisión.

 

También en ese Plenario se deben presentar todas aquellas personas que quieran formar parte de la Comisión Técnica de trabajo, y ser el Plenario (con votación secreta) quien decida sobre su composición. Animo a que la gente se presente para participar en esa Comisión.

 

Se les adjunta el documento organizativo aprobado y la Memoria explicativa de ese nuevo modelo organizativo.

 

Les resalto que la gran diferencia de funcionamiento de la Asamblea con respecto a los últimos tiempos, es que las decisiones ya no serán tomadas tan rápidamente en reuniones espontáneas, sino que deben ser tomadas muy consensuadas, dando la oportunidad de opinión a todos los grupos y por ello, su actividad pública será en menos temas, pero que nos unirán a todos y por tanto serán masivos.

 

También recordarles, por su trascendencia, que todos los colectivos, asociaciones, grupos en general que se apunten al listado de la Asamblea, pueden seguir ejerciendo su actividad de forma independiente y autónoma de AxT. POR SUPUESTO que pueden seguir llevando a cabo sus propias acciones, comunicados, reuniones y campañas con quien quieran y donde quieran. Sólo que, en su forma de funcionamiento habitual no podrían utilizar el nombre de Asamblea por Tenerife.

 

La dinámica nueva de la Asamblea sería asegurando siempre que en la Coordinadora que toma decisiones en nombre de AxT (llamada Comité) estén presentes todos los grupos del listado. Así se asegura que las decisiones en nombre de toda la Red social tengan el consenso y el éxito exigido.

 

Como me comentó un compañero de la Asamblea (en plan de coña): Se trataría de que, igual que los curas en su época dijeron “No utilizar el nombre de Dios en vano”, ahora no permitamos el uso del nombre de AxT para fines particulares o no consensuados por todos (si no, de qué democracia estamos hablando…).

 

O como me gusta decir a mí: No tiene el mismo alcance, ni la misma capacidad de maniobra, una avioneta que un Jumbo. La avioneta es el grupo o colectivo particular, no llega tan lejos pero tiene una gran capacidad para maniobrar y actuar inmediatamente. El Jumbo es la Asamblea por Tenerife, puede llegar muy lejos pero no puede maniobrar rápidamente. No le pidan a la Asamblea respuestas y reacciones inmediatas a todas las situaciones graves y diarias que están ocurriendo en las islas, porque no tiene capacidad para reunir a todos los grupos con esa frecuencia. Cada aparato (avioneta o jumbo) debe usarse para lo que es y para lo que puede hacer bien.

 

Hagamos este esfuerzo por conseguir una buena articulación social, que nos respetemos todos y que vayamos creciendo con una base común.

 

A veces, también hace falta recordar que, ni las buenísimas ideas ni la mejor de las ideologías, se puede llevar a cabo sin contar con toda la gente, y sin estar dispuestos a escuchar otros puntos de vista y a modificar nuestras propias opiniones. Esa es la verdadera revolución, empezar por nosotros mismos.

 

 

ORGANIZACIÓN DE ASAMBLEA POR TENERIFE

Aprobado en Plenario el 14 de Julio de 2007

 

1. MIEMBROS DE ASAMBLEA POR TENERIFE.

 

Todos aquellos grupos de personas (pertenecientes a colectivos, asociaciones, comisiones, plataformas, partidos, sindicatos, agrupaciones, etc.), o individuos a título personal, que decidan ser miembros de Asamblea por Tenerife, deberán aceptar un compromiso de adhesión y de cumplimiento al Manifiesto de la Asamblea y a este Decálogo organizativo.

 

Se hará un listado de los grupos así integrados en la Asamblea, anotando también el número de miembros activos que compone cada uno, y que se comprometen a trabajar en la expansión y consolidación de este movimiento social. Se les dará la posibilidad a todos sus integrantes de presentarse en un Plenario y que comenten sus objetivos.

A todos aquellos colectivos o personas que vayan por primera vez a un Plenario de la Asamblea, se les invitará a aceptar el Manifiesto y el documento organizativo, y a participar trabajando de forma colectiva y solidaria. Todas las reivindicaciones justas y dignas tienen un denominador común, y es objetivo de la Asamblea que todos los grupos se sientan identificados, no sólo con su lucha en particular, sino con el conjunto de ellas. La Asamblea ha de ser una constante dialéctica y enseñanza mutua entre personas y grupos.

Aquellos grupos de la Asamblea que no asistan a tres plenarios seguidos, dejan de ser contabilizados en el listado actualizado de grupos, únicamente a efectos prácticos para definir el quórum en los Plenarios. Estos grupos en cualquier momento pueden volver al listado activo de la Asamblea, cuando decidan trabajar y participar activamente en los plenarios y entre plenarios.

2. DINÁMICA DE LOS GRUPOS Y COMISIONES DE TRABAJO.

Los grupos tendrán doble posibilidad de funcionamiento: a) podrán actuar libremente en función de sus propias decisiones y de su total autonomía, pero no podrán ejercerla, ni  en nombre, ni con el nombre, de “Asamblea por Tenerife”; y b) podrán actuar como miembros, utilizando el nombre de Asamblea por Tenerife, cuando estén autorizados para ello en temas concretos a través de un Plenario.

No habrá diferencias entre aquellos grupos que vienen ya formados desde fuera de la Asamblea (integrantes de organizaciones más complejas y grandes), y aquellos que se formen al calor de ésta, siempre y cuando éstos últimos se constituyan por propia decisión de sus integrantes y sus objetivos concretos sean los definidos por ellos mismos.

Las “Comisiones de trabajo” serán las que estén vinculadas directamente, y con una relación de dependencia, a los plenarios. Las Comisiones serán creadas por los Plenarios, con las personas, fines y temporalidad marcada por éstos, para temas o trabajos concretos. Todos los derechos y deberes asignados a los grupos en el punto 10 de este Decálogo se entienden también atribuidos a las comisiones de trabajo.

Aparte de las que se constituyan a través de los Plenarios, desde este documento organizativo se constituye la “Comisión Técnica”, que es una comisión logística para el buen funcionamiento de la Asamblea y se comentará en el punto 4.

3. COORDINACIÓN ENTRE GRUPOS: COORDINADORAS Y COMITÉ. DECISIONES URGENTES.

“Coordinadora” es cualquier reunión entre grupos y/o comisiones de la Asamblea, para ponerse de acuerdo en luchas, objetivos, convocatorias, comunicados, documentos de trabajo, etc. Se pueden constituir tantas coordinadoras como deseen los propios grupos y comisiones. Puede haber coordinadoras por comarcas, por afinidades, por intereses comunes, por luchas, etc. Cuantas más coordinadoras haya entre plenarios, más dinámica y fluida será la Asamblea por Tenerife y más consenso se llevará a los plenarios.

La única coordinadora constituida formalmente desde esta organización es la coordinadora que incluye a todos los grupos y comisiones, que para diferenciarla de las demás coordinadoras de grupos, se llama “Comité”.

El Comité es un órgano ejecutivo de la Asamblea que actuará tomando decisiones entre Plenarios. Incluye a una persona de cada grupo y comisión, que tendrá voz y voto. Su cometido es acordar el Orden del Día de los Plenarios y tomar decisiones urgentes entre plenarios. De sus decisiones darán cuenta en el siguiente Plenario.

Cuando haya que preparar el Plenario siguiente, la Comisión Técnica convocará una reunión del Comité para que decidan el Orden del Día. Deben estar reunidos al menos la mitad más uno de los grupos, y conseguir el consenso, como mínimo con el voto favorable de ¾ de los grupos asistentes.

 Cuando surja un tema importante y urgente, a solicitud de 1/3 de sus grupos, la Comisión Técnica convocará con carácter inmediato a todos los grupos para un Comité (llamado en estos casos de urgencia “Comité de Crisis”), informando del punto que se va a tratar (con 3 días de antelación como mínimo). Las decisiones que se tomen, en nombre de Asamblea por Tenerife, han de ser con 2/3 de sus grupos como mínimo, y por amplio consenso (más de ¾ de sus votos favorables).

Un Comité de Crisis podrá actuar cuando no haya tiempo para convocar un Plenario, para decidir comunicados, ruedas de prensa o participación en programas de comunicación en nombre de Asamblea por Tenerife, o ante un hecho grave en la sociedad que requiera una respuesta contundente e inmediata para convocar de forma urgente un acto, concentración, manifestación, etc.

De no conseguirse la representatividad o la mayoría necesaria en un Comité de Crisis,  siempre pueden ser realizados esos actos en nombre de los grupos presentes, sin utilizar el de la Asamblea por Tenerife.

4. COMISIÓN TÉCNICA.

La Comisión Técnica es la única Comisión de trabajo que actúa permanentemente y cuyos componentes son elegidos por el Plenario. Tiene carácter abierto y su papel es el de servir de nexo y estar al servicio de todos los miembros. No tendrá capacidad decisoria.

Aquellas personas que quieran estar al servicio de esta Red Social y formar parte de esta Comisión Técnica, han de presentarse en el Plenario y recibir el apoyo por consenso (más de ¾ de los votos favorables), tanto de las personas allí presentes, como de los grupos asistentes.

 

Los miembros de la Asamblea también pueden cuestionar el papel que están ejerciendo esas personas, y proponer en los Plenarios que dejen de formar parte de la Comisión y proponer a otras personas, siendo este punto incluido previamente en el Orden del Día.

Las funciones de la Comisión Técnica serán las siguientes:

ü     Crear y mantener una eficaz red informática y una buena comunicación interna.

 

Preparación de distintos foros de debate, con diferentes listas de usuarios (unas más abiertas que otras).

Anuncios en la Red (convocatorias).

Conexión a todas las páginas Web de los colectivos de la Asamblea.

Comunicados, actas y decisiones adoptadas en los plenarios.

Mantener actualizado el listado de grupos y sus integrantes, sus luchas, tareas y contactos. 

 

ü     Impulsar y mantener viva la comunicación entre los miembros para mejorar su coordinación en luchas, convocatorias, información, comunicados, etc. Facilitar todas las reuniones de coordinación entre grupos que sean necesarias.

 

ü     Convocar los plenarios (antes de 15 ó 20 días de su celebración) y preparar el Orden del Día convocando un Comité con tiempo suficiente de antelación. Contactar con todos los grupos para ello y asegurar la asistencia de la gran mayoría, tanto en el Comité como en el Plenario. Moderar en las reuniones y tomar acta de sus acuerdos.

 

ü     Convocar un Comité de Crisis, cuando 1/3 de los grupos así lo soliciten para tomar medidas urgentes entre Plenarios.

 

ü     Llevar el peso de la logística de la Asamblea: preparar propaganda anunciando las convocatorias de las reuniones, pegar carteles, convocar a los medios de comunicación, contactar con todos los colectivos, preparar escritos o documentos, editar material, etc.

 

ü     Llevar el control del dinero de Asamblea por Tenerife.

 

5. VALIDEZ Y CONVOCATORIA DE LOS PLENARIOS.

 

Los plenarios son el máximo órgano de Asamblea por Tenerife y el principal poder en la toma de decisiones.  Ha de asegurarse la presencia de, al menos, la mitad más uno de sus grupos para que tengan validez las decisiones de un Plenario, si se quiere usar el nombre de la Asamblea por Tenerife en el apoyo de las cuestiones aprobadas.

 

Ha de enviarse, por internet o vía SMS (según lo elegido por cada miembro), la convocatoria de cada Plenario con un mínimo de 15 días de antelación. El Orden del Día y la información que se va a tratar en un Plenario han de estar también con el mismo tiempo de antelación, a disposición de todos los miembros (grupos, comisiones o individuos), a través de internet, o en papel depositado en algún lugar accesible para todos.

 

Asimismo, la Comisión Técnica se encargará de difundir, lo más posible, la convocatoria del Plenario para que nuevas personas o grupos se puedan enterar y asistir por primera vez.

 

La fecha para un Plenario puede decidirse de diversas formas: 1) A través de los propios Plenarios se puede establecer la fecha del siguiente; 2) Cuando lo solicite al menos 1/3 de sus grupos; y 3) Si no se convoca por una de las dos vías anteriores, la Comisión Técnica se encargará de convocar un Plenario, como máximo tres meses después del último.

 

El Plenario también puede decidir el Orden del Día del siguiente Plenario, o los puntos que quiera incluir. El resto de las decisiones sobre el Orden del Día de un Plenario las tomará el Comité. La Comisión Técnica convocará al Comité para que entre todos los grupos y comisiones acuerden los puntos a tratar, y sobre todo, primando la eficacia y el tiempo disponible de reunión en el Plenario. Los debates deben ir a los Plenarios lo más consensuados posibles, por lo que en esos 15 días previos al Plenario deben coordinarse reuniones entre grupos o personas con puntos de vista diferentes para acercar posturas.

 

No se puede incluir ningún punto en el orden del día, que conlleve una votación y decisión de la Asamblea, en el momento de la celebración del Plenario, a no ser que haya amplio consenso (más de ¾ de los presentes y de los grupos asistentes).

 

6. TOMA DE DECISIONES EN LOS PLENARIOS.

 

Los moderadores de los plenarios intentarán siempre que las decisiones sean tomadas de forma consensuada y aceptada por todos o por la gran mayoría. Esa debe ser la regla general que marque la dirección de la Asamblea.

 

Si se percibe una fuerte tensión y división en el Plenario sobre un punto en particular, lo recomendable es posponer su debate para otro plenario e ir acercando posiciones en ese periodo de tiempo, o bien si fuera posible, que los grupos con posiciones diferenciadas mantengan una reunión anexa al plenario, con la finalidad de llegar a un consenso y, que la decisión no se posponga.

 

En el caso de no ser posible su aplazamiento por tener carácter urgente, ni hayan llegado a un consenso en la misma reunión,  la votación ha de producirse en líneas generales, por mayoría favorable de 2/3 en sus dos vertientes: la de las personas allí presentes, y la de los colectivos asistentes. Para tomar un acuerdo, debe darse simultáneamente esa mayoría en los dos casos.

En determinados temas, la decisión ha de tomarse con un consenso aún mayor: más de ¾ de los votos favorables, en las dos vertientes. Esos temas son los siguientes: 1) Llevar a cabo actos multitudinarios de Asamblea por Tenerife; 2) Retirarle voz y voto a un grupo o persona; 3) Modificar el Orden del Día de un plenario al inicio del mismo; 4) El apoyo a todas aquellas personas que constituyan la Comisión Técnica; 5) Cualquier otro tema que el propio Plenario decida con ese mismo grado de consenso (más de ¾).

Cuando sea solicitado por alguien (grupo o persona a título particular) que la votación sea secreta para cualquier punto, el Plenario por mayoría simple lo podrá aprobar.

Si hiciera falta, la persona que modera puede solicitar a los grupos que comuniquen el número de personas que han tomado parte de esa decisión colectiva. El número de sus miembros participantes servirá para valorar las fuerzas existentes ante una propuesta a la Asamblea.

7. AUTO-REGULACIÓN PARA EL BUEN FUNCIONAMIENTO DE LA ASAMBLEA.

Un movimiento asambleario exige responsabilidad personal en cada uno de sus miembros para el buen funcionamiento de la Asamblea. La participación democrática no es sólo exigir los derechos propios, sino participar activamente también asumiendo las tareas. De las personas asamblearias se espera coherencia, respeto, solidaridad, comprensión y  buena convivencia.

Por una simple medida de respeto y para no interferir generando nuevos conflictos, las cuestiones internas de la Asamblea no deben ser aireadas en otros entornos ni en medios de comunicación.

Cuando un grupo de Asamblea por Tenerife actúe de forma flagrante contra el Manifiesto o el Decálogo, el Plenario por amplio consenso (más de ¾ de los votos favorables, tanto de sus colectivos asistentes como de las personas presentes), pueden darlo de baja. Esta votación será secreta.

De la misma forma, cuando una persona tenga un comportamiento no ético ni respetuoso con los demás, y que además esté generando graves conflictos internos, el Plenario, con el mismo procedimiento anterior, puede retirarle voz y voto.

Para llevar a cabo este procedimiento, se debe asegurar que ese grupo o persona a la que se propone retirar voz y voto, haya sido avisado para que asista al Plenario donde se va a tratar el tema, de forma que tenga derecho a ser escuchado. Si no asiste es porque renuncia a su autodefensa y el resultado del Plenario se le comunicará seguidamente.

El procedimiento para volver a ser miembros de la Asamblea, con derecho a voz y voto en ambos casos, ha de producirse con el mismo procedimiento anterior: cuando un Plenario por amplio consenso lo decida.

En las intervenciones de los Plenarios no se permitirá ninguna alusión despectiva, ni destructiva, hacia ningún grupo o persona que sea miembro de Asamblea por Tenerife. La persona que ejerza de moderadora en el Plenario, le podrá retirar la palabra para el resto de esa reunión, y no consentirá tampoco la réplica ni la contestación alusiva de nadie.

8. AUTOFINANCIACIÓN.

 

Cada grupo debe autofinanciarse para desarrollar sus objetivos. Sin embargo, cada persona debe aportar 1 euro mínimo al mes para el mantenimiento de Asamblea por Tenerife, que irán al Fondo de Reserva.

Además, cuando se apruebe realizar algún acto multitudinario, en que el protagonista principal convocante sea Asamblea por Tenerife,  todos los grupos deben colaborar, tanto económicamente como en recursos humanos. En esos casos, desde los Plenarios han de configurarse comisiones de trabajo temporales y específicas para su organización y financiación, que incluya personas provenientes de los distintos grupos.

En el resto de los casos, cuando un grupo solicita en el Plenario respaldo a un acto convocado por ellos, la Asamblea sólo lo apoya, no lo organiza ni lo financia, a no ser que el Plenario decida aportar ayuda para su financiación. De forma solidaria, los demás grupos, miembros de la Asamblea, en la medida de sus posibilidades le ayudarán a su realización.

El uso del Fondo de Reserva de Asamblea por Tenerife debe ser decidido por el Plenario, o en casos de urgencia por un Comité de Crisis, dando cuentas en el siguiente Plenario de su gasto y justificación.

9. LA VOZ DE ASAMBLEA POR TENERIFE.

Los comunicados, ruedas de prensa, artículos, participación en programas o portavocías de Asamblea por Tenerife, serán únicamente los aprobados en Plenario, y con las personas encargadas por el Plenario.

En situaciones de urgencia, entre Plenario y Plenario, puede decidirlos un Comité de Crisis, convocada por la Comisión Técnica de la forma comentada en el punto tres.

Aquellos colectivos en lucha que hayan recibido el apoyo del Plenario, pueden solicitar también el uso del nombre de Asamblea por Tenerife para todos los actos y convocatorias que realicen a partir de ese momento. Esta aprobación ha de ser explícita desde el Plenario.

10. DERECHOS Y DEBERES DE LOS MIEMBROS.

 

    Derechos de los grupos:

 

a)     A ser convocados a los Plenarios y recibir toda la información que se va a tratar con 15 días de antelación.

b)    A ser convocados al Comité para preparar el Orden del Día de los Plenarios.

c)     A ser convocados a un Comité de Crisis ante situaciones de urgencia.

d)    A ir a los plenarios con derecho a voz y voto.

e)     A solicitar el apoyo de toda la Asamblea ante un acto o comunicado que quieran realizar.

f)      A ser respetados por los demás miembros de la Asamblea.

g)     A tomar parte en cuantas actividades o actos organice Asamblea por Tenerife, y a participar en la redacción de los comunicados públicos de la Asamblea.

h)     A recibir información sobre los acuerdos tomados en los Plenarios y en los Comités de Crisis.

i)       A separarse libremente de Asamblea por Tenerife.

 

    Derechos de las personas a título particular:

 

a)     A ir a los plenarios con derecho a voz y voto.

b)    A ser respetados por los demás miembros de la Asamblea.

c)     A tomar parte en cuantas actividades o actos organice Asamblea por Tenerife.

d)    A recibir información sobre los acuerdos tomados en los Plenarios y en los Comités de Crisis.

e)     A hacer sugerencias y propuestas a la Comisión Técnica, a los grupos y/o comisiones de trabajo.

f)      A separarse libremente de Asamblea por Tenerife.

 

    Deberes de los grupos y de las personas a título particular:

 

a)     A cumplir con el Manifiesto de Asamblea por Tenerife y con esta organización.

b)    A respetar a los demás miembros de la Asamblea.

c)     A asistir a los Plenarios y a trabajar entre Plenarios en las causas comunes de la Asamblea.

d)    A realizar lo encomendado por Asamblea por Tenerife y aceptado voluntariamente.

e)     A ayudar en todo lo posible a los demás miembros cuando soliciten el apoyo a la Asamblea.

f)      A mantener una comunicación fluida entre los distintos miembros que componen la Asamblea, para mejorar la coordinación y el buen entendimiento.

g)     A difundir la finalidad de Asamblea por Tenerife e invitar a formar parte de la misma a otras personas o grupos.

h)     A apoyar económicamente el mantenimiento de Asamblea por Tenerife.

 

Texto aprobado en el Plenario del 14 de Julio de 2007

 

MEMORIA JUSTIFICATIVA DE LA PROPUESTA DE ORGANIZACIÓN DE ASAMBLEA POR TENERIFE.

 

 

Asamblea por Tenerife es un movimiento social que aglutina a todas las luchas sociales de la isla que estén encaminadas a la regeneración de la sociedad, impulsando un modelo de desarrollo justo, solidario y respetuoso con el medio ambiente. Un modelo que fomente la cultura, el bienestar social, los derechos de la ciudadanía, y la protección de los bienes comunes de la sociedad.

La Asamblea por Tenerife es un espacio de encuentro neutral donde personas y colectivos diferentes (tanto a nivel ideológico y político, como a nivel social, cultural y personal) se pueden poner de acuerdo para cuestiones estratégicas que interesan a todos. También es el ámbito en el que se ha de avanzar en el entendimiento mutuo de todas aquellas personas que se cuestionan el sistema establecido, que quieren mantener un juicio crítico, libre y no alienado por los poderes establecidos.

Asamblea por Tenerife no es un colectivo más, ni tampoco la suprema expresión jerárquica de pequeños grupos. No pretende suplantar el trabajo y la expresión libre e independiente de cada colectivo, sólo servir de amplificador de luchas y de voces, de conexión entre diferentes grupos para el apoyo mutuo en objetivos comunes, y para la escucha activa entre todos. Es la Red de redes, la Red Social. Es el verdadero Parlamento del pueblo.

Los objetivos instrumentales de la Asamblea por Tenerife son dos: 1) Mejorar la verdadera participación democrática de todos los ciudadanos y ciudadanas en la vida política, y para ello se da prioridad absoluta en su funcionamiento a la implicación directa (y no delegada) de todas las personas; y 2) Ir aumentando el proceso de concienciación y de juicio crítico por parte de toda la ciudadanía, informando de todo lo que ocurre.

Es importante recalcar que el verdadero propósito de la Asamblea debe ser el crecimiento de grupos en su seno, aumentar la capacidad crítica de la sociedad en general y mejorar la articulación social. Por tanto, una Asamblea verdaderamente democrática evoluciona ideológicamente sin que nadie pueda, ni deba, controlar su dirección. La Asamblea ha de —crear“ su propio camino, la aportación de todos los grupos por igual será la que determine su evolución, y algo nuevo seremos capaces de inventar, si nos preparamos para no cerrarnos a nuestras propias convicciones y nos disponemos verdaderamente a integrar las creencias de los demás.

FUNDAMENTOS DE ESTA PROPUESTA ORGANIZATIVA.

1) Desarrollo de la democracia participativa. Fomento del método asambleario.

Con respecto al primer objetivo metodológico, fomentar la democracia directa, la mejor forma de promover la participación de cada persona es a través de los pequeños grupos. Mostramos diferentes sensibilidades, distintas capacidades y muy diversas formas de contribución; por tanto, cada individuo debe sentirse a gusto con quienes comparte lugar de reunión y forma de trabajo. Cada ser humano debe sentir que su esfuerzo se reconoce, que es importante y que aporta algo al resultado final. Los pequeños grupos son los que posibilitan la verdadera intervención de todos, mientras que las grandes congregaciones favorecen a los individuos más combativos, ofensivos y provocadores. Sin embargo, no por fomentar la existencia de pequeñas agrupaciones donde todos podamos sentirnos plenamente identificados, vamos a renunciar a una organización más amplia, que nos englobe a todos, y que consiga unos objetivos más ambiciosos.

La teoría de la organización es clara al respecto, asegurando que los grupos pequeños trabajan juntos de forma eficaz y son capaces de coordinarse con otros conjuntos parecidos, mientras que las colectividades informes y a gran escala son fácilmente manipulables. Esta forma de organización (empezando por pequeños equipos y creciendo a través de la coordinación de éstos) tiene las ventajas de conseguir una mayor flexibilidad y de poder alcanzar una actividad a gran escala, sin abandonar la libertad de trabajo en la línea que cada individuo elija. 

A veces se habla de la democracia participativa sólo en un sentido, en el de los derechos de las personas a ser escuchados en todo momento. Pero querer una democracia participativa requiere también un esfuerzo personal considerable, pues la construcción del movimiento social es co-responsabilidad de todos. Sin embargo muchas veces preferimos hacer una delegación de nuestro voto y no nos molestamos en ir a las reuniones, o hablamos pero no participamos luego en el esfuerzo de llevarlo a cabo. Ser una persona asamblearia requiere un alto grado de madurez personal, consideración hacia los demás, coherencia y participación colectiva.

Para llevar a cabo una auténtica participación democrática, lo aconsejable es que las reuniones de los grupos que formen parte de la Asamblea, y que van con propuestas y opiniones al Plenario, tengan el tamaño adecuado para aplicar el método asambleario (sólo a título ilustrativo, un número ideal de personas en un grupo estaría entre 10 y 20). Los grupos muy pequeños son demasiado individualistas y los grupos muy grandes generan una delegación de voto, y mayor participación de unos en detrimento de otros.

El que se recomiende un tamaño para la unidad grupal, no impide que entre estas unidades puedan organizarse estructuras superiores, conformando subredes muy interesantes también dentro de la Asamblea (sindicatos, partidos, federaciones, organizaciones, comarcas, sectores, comités, secciones, etc.).

Un ejemplo fue la Coordinadora de Pueblos y Barrios que constituyó una red de asociaciones de vecinos, las cuales podían a su vez considerarse grupos autónomos de la Asamblea. 

Lo mismo podría ocurrir con las iniciativas territoriales o comarcales, como las recientemente comentadas Asambleas del Norte y del Sur; pueden constituir subredes muy importantes donde confluyen grupos de la lista de Asamblea por Tenerife. En cualquiera de los casos, estas subredes posibles siguen manteniendo su autonomía para decidir lo que quieran, siempre y cuando no usen el nombre de Asamblea por Tenerife, pues el único órgano decisorio de este movimiento social es el Plenario.

También puede ocurrir que grandes organizaciones, complejas y jerarquizadas (Sindicatos, Partidos, Federaciones de colectivos ya organizados, etc.), quieran ser miembros de la Asamblea. Tienen dos opciones; apuntarse en la lista de miembros como un solo grupo (con lo cual sería una sola voz en el Plenario), o apuntar a tantos grupos de miembros activos como estén dispuestos a trabajar para los fines de la Asamblea, con grupos de personas recomendados entre 10 y 20. 

El tamaño de los grupos comentado es solamente una sugerencia para fomentar el espíritu asambleario y participativo, pero en ningún caso se obliga a ello; puede ser miembro de la Asamblea cualquier organización jerarquizada. Sin embargo, a los efectos de la dinámica de trabajo de este movimiento social, vale lo mismo la opinión presentada por una organización de cientos de socios en un Plenario, que la presentada por un grupo de 10 personas. Es por ello que, si dentro de esa organización se forman grupos de trabajo, además de haber conseguido el objetivo de hacer la participación más directa de sus socios, poseen más voces en el Plenario.  

Que los grupos sean más o menos homogéneos en su tamaño, también ayuda a reflejar mejor en los Plenarios las fuerzas incluidas en cada propuesta.

2) Aumento de la conciencia crítica de toda la sociedad. Menor uso de la imagen exterior de la Asamblea y mayor uso del protagonismo en público de los grupos.

Ya hemos dicho que la Asamblea es una mezcla de sensibilidades ideológicas y vitales que conviven juntas, pero no fusionadas. Por ello, su imagen exterior en cualquier nivel (comunicados, artículos, programas, ruedas de prensa, etc.), debe ser usada lo menos posible, para no dejar fuera a grupos de la Asamblea que no se sientan identificados, ni con el contenido ni con el estilo de las declaraciones públicas en nombre de una Red tan biodiversa como es la Asamblea por Tenerife. Sólo se harán los comunicados públicos o las declaraciones aprobadas por aclamación en un Plenario, o en casos de urgencia mayor, a través del consentimiento de todos los grupos que componen la Asamblea (por ello es también muy útil que haya un listado de sus miembros).

 

Sin embargo, todos los colectivos pueden, y deben, hacer sus propias declaraciones cada vez que lo decidan en su propio nombre. Cuantos más colectivos participen en desarrollar la conciencia crítica, social y ambiental de toda la sociedad, mayor será el éxito global de la Asamblea por Tenerife. Debemos evitar la tendencia natural que tenemos todos a hacer uso del nombre de la Asamblea para hacer pública una opinión, en el fondo y en la forma, que realmente sólo es de unos cuantos.

No se debe olvidar que una tarea importante de la Asamblea es que crezca, no que aparezca en los medios de comunicación, pues en muchos casos esas declaraciones en vez de sumar, restan. Empecinarse en sacar muchos comunicados públicos, debería hacer reflexionar sobre cuáles son las verdaderas intenciones que cada uno tiene en esta Red Social, pues probablemente no estaría en primer lugar la participación de todo el mundo, sino en creernos que todo el mundo participa de nuestra opinión. Repito que, el ritmo en el que la Asamblea se defina cada vez más ideológicamente, y que se ha de reflejar en su Manifiesto, sólo lo marca la propia Asamblea, el tiempo que se tarde en generar la unidad en la conciencia colectiva. Dejémonos ya de profecías de adelantados.

No es lo mismo la capacidad de maniobra rápida que tiene una avioneta, que la que tiene un Jumbo; sin embargo un Jumbo llega más lejos que una avioneta. Dejemos a cada aparato que funcione para lo que sirve.

Guerra sin cuartel a cualquier intento de manipulación.

Con el método organizativo presentado se ha puesto exquisito cuidado en evitar las manipulaciones y la entrada de oportunistas. Aplicando este modelo de organización, es absolutamente imposible que nadie se haga con el poder de la Asamblea, y es totalmente impracticable que nadie pueda dirigirla hacia sus propios intereses o gustos. 

Ni siquiera personas que puedan acercarse a reventarla pueden conseguirlo, pues si es en un Plenario, la mesa que modera puede retirarles la palabra y el voto si son insultantes o despectivos. Si son miembros de Asamblea por Tenerife, el propio Plenario puede retirarles voz y voto cuando actúen de forma flagrante contra el Manifiesto o el Decálogo, o cuando tengan un comportamiento no ético ni respetuoso con los demás, y que además estén generando graves conflictos internos.

Para evitar otro tipo de manipulaciones, el orden del día de los plenarios (que es donde únicamente se toman decisiones de la Asamblea) está previamente establecido con suficiente tiempo de antelación para que las personas y grupos puedan debatir en pequeños foros sus opiniones, además de darles la oportunidad a todos los grupos de decidir el orden del día, por lo cual se sienten igualmente escuchados y reconocidos como miembros de pleno derecho en la Asamblea. No se puede aprovechar el momento de inicio de un Plenario para colar temas que no han podido ser debatidos en los grupos, ni reflexionados con la información necesaria, ni conocidos por todos sus miembros previamente al Plenario. Solamente en caso de ser temas urgentes surgidos en los últimos días, se acepta su inclusión si hay unanimidad por todos los miembros asistentes.

El requerirse la asistencia de, al menos, la mitad de sus grupos es otra forma de evitar que la Asamblea tome decisiones que no sean absolutamente consensuadas o aceptadas por la gran mayoría. Hay que tener realmente claro que la dirección que tome la Asamblea ha de ser siempre una decisión unánime o muy consensuada por la gran mayoría. Todas las demás decisiones sólo sirven para romper y desintegrar.

Bases del trabajo de la Asamblea: Respeto, Consenso y Colaboración.

Todos los miembros de Asamblea por Tenerife han de ser extremadamente cuidadosos y respetuosos con la opinión, las luchas, los objetivos y las decisiones que cada persona, grupo o colectivo decida tomar. La Red Social que conforma la Asamblea sólo ha de fomentar el espíritu crítico, individual y colectivo; pero cada persona o grupo ha de pensar libremente en las maneras en que quiere afrontar los problemas, siendo todas ellas igualmente legítimas y valiosas.

El hecho de que las decisiones de Asamblea por Tenerife tengan que ser aprobadas, tanto por los presentes a nivel individual en los Plenarios, como de los grupos que están dentro de la Asamblea, es una novedad interesante que añade más consenso y consideración a  todas las personas que trabajan para este movimiento social. 

Las propuestas para el orden del día de un Plenario sólo pueden venir de los grupos, no de personas a título individual. De esta forma se fomenta el esfuerzo regular y el asociacionismo entre Plenarios, la cooperación y la participación colectiva. Así también se evitan los protagonismos excesivos y la falta de cooperación en equipo. Sin embargo, no se resta importancia a la participación individual en los Plenarios, donde cada persona tiene voz y voto, y por tanto también se promueve la asistencia a éstos.

Lo ideal es participar de las dos formas: entre Plenarios formando parte de un grupo, y en los plenarios hablando de manera personal. En cualquier caso, no es más miembro de Asamblea por Tenerife aquella persona que va a los Plenarios pero no participa en un grupo el resto del tiempo, que la persona que participa en un grupo de Asamblea por Tenerife pero no asiste a los Plenarios. Muchas personas llevan a cabo su participación directa en la Asamblea desde un grupo, y por tanto son también miembros de pleno derecho de la Asamblea por Tenerife.

Conocer los miembros activos de Asamblea por Tenerife, tener un listado de ellos y un compromiso de adhesión a su Manifiesto y a su Decálogo de Organización, es respetar el trabajo y el esfuerzo de sus componentes. Pues ello obliga a la Comisión Técnica a convocarles a los Plenarios, a ser convocados a la Comisión de Crisis, a preguntarles si quieren tratar algún punto, a tener voz y voto, y a ser considerados constantemente en el crecimiento, comunicación y dirección de la Asamblea. No se ha de ver como una forma de control o de burocratización.

Ello no significa que, además, los plenarios estén abiertos a todos los grupos y personas nuevas que quieran asistir, opinar y votar. A todos esos nuevos participantes se les invitará a formar parte de la Red, y así seguirán siendo convocados en próximas fechas. Pero también es importante que esas nuevas voces en los Plenarios sepan los compromisos que adquieren con el Manifiesto y el Decálogo; por lo que cualquier grupo o persona que no los cumplan, se les podrá retirar la voz y el voto en los plenarios.

En esta propuesta de Organización se diferencia entre grupos (que son siempre autónomos) y comisiones (que son dependientes del Plenario). Pueden surgir grupos tanto de organizaciones ya preexistentes, como también de entre las personas que asisten a los Plenarios, por propia decisión y con los fines que decidan. Sin embargo, las comisiones son nombradas para tareas específicas y propias de Asamblea por Tenerife, por lo que no tienen la misma libertad de expresión hacia fuera de la Asamblea.

Los plenarios pueden disminuir de frecuencia, y asumir más el protagonismo entre Plenarios los propios grupos. Además, sobre todo lo que debe existir son muchas reuniones de coordinación entre grupos, para ponerse de acuerdo en temas, actos, comunicados, etc. Por eso, sólo se establecen dos plenarios al año, y algunos más (en función de la demanda).

Herramientas fundamentales para el mantenimiento de la Asamblea.

La espontaneidad con la que ha ido funcionando la Coordinadora hasta ahora, ha sido también otro motivo de conflicto, y de posible fuente de manipulación o de —descoordinación“, al ir unas personas diferentes en cada momento. El hecho de que se establezca en este Decálogo una Comisión Técnica, no decisoria, que esté al servicio de la Red de grupos y de personas, que sean siempre las mismas, y que además estén apoyadas por todos sus miembros a través de los Plenarios, asegura que sea un grupo dispuesto a trabajar por igual para todos.

La celebración de los Plenarios ha de prepararse muy bien, con bastante tiempo de antelación, poniendo a disposición de todos los miembros la información necesaria para el debate, asegurando que tengan tiempo para reunirse los grupos y hablarlo entre ellos, y confirmando la presencia de la mayoría de sus colectivos al Plenario. Todo ello requiere un gran esfuerzo de la Comisión Técnica.

La comunicación interna de la Asamblea también es fundamental y requiere crear y potenciar diversos métodos: una fuerte página Web, preparada para colgar información oficial de la Asamblea (Manifiesto, Organización, Actas, Comunicados, Convocatorias, Listado de miembros), dispuesta para los foros que vayan siendo requeridos, listados de correos, información de todos los grupos, conexión a todas las páginas Web de los miembros, etc.

También hace falta conocer los contactos de todos los miembros. Han de comunicar cómo quieren ser convocados: o través de correo electrónico o a través de SMS de teléfonos móviles. Lo mismo con la información; o bien a través de internet (página Web o correo electrónico), o bien la pueden tener disponible en papel en los lugares que se establezcan para ello.

Todo este trabajo de la comunicación interna es una tarea ingente a desarrollar por la Comisión Técnica.

La Comisión de Crisis (o Gabinete de Crisis) es otra novedad de este Decálogo; es la forma de solventar las urgencias, a todos los niveles, que pueden darse entre Plenario y Plenario. Esta comisión de Crisis está formada por un representante de cada grupo del listado de miembros de la Asamblea. También pueden asistir las personas a título individual de la Asamblea, pero la decisión debe salir por unanimidad, y han de estar presente 2/3 de los grupos. De sus decisiones darán cuenta en el siguiente Plenario.

De no conseguir una reunión con 2/3 de los grupos de la Asamblea, las decisiones que tomen serán a título únicamente de los grupos asistentes, aunque pueden hacer uso de la Comisión Técnica para el apoyo de la convocatoria.

Autofinanciación.

Al convertirse la Asamblea por Tenerife en una auténtica Red Social, de interrelación entre colectivos, deja de tener físicamente tanto protagonismo, y lo adquiere de manera más conceptual y virtual. Cada grupo debe autofinanciarse para desarrollar sus objetivos y no se hace necesario una financiación específica para la Asamblea. Ónicamente cuando se apruebe realizar algún acto masivo, en que el protagonista principal convocante sea Asamblea por Tenerife, todos los grupos y personas deben hacer un esfuerzo en colaborar económicamente. 

Sencillez y fácil aplicabilidad  de este modelo organizativo.

El modelo organizativo que se propone no es nada complicado. Sólo requiere mantener un listado de miembros (grupos y personas) actualizado, hacer buenas convocatorias de los plenarios (asegurando la presencia de la gran mayoría de sus miembros), consensuar entre todos previamente el orden del día de los plenarios y poner la información necesaria a disposición de todos para su debate en grupos. 

La Comisión Técnica será la que se encargue de que todo esto se lleve a cabo con las garantías exigidas.

Ante situaciones de emergencia, actúa la Comisión de Crisis, siendo la Comisión Técnica la encargada de convocar urgentemente a representantes de todos los grupos.

El resto del tiempo, el protagonismo recae en los grupos; usar menos el nombre de Asamblea por Tenerife y ayudar a que se potencie una buena articulación social y mayor asociacionismo en la ciudadanía.

Resumen

El Decálogo de Organización que se presenta no comenta nada sobre la idea de Asamblea por Tenerife, ni de cuáles son sus principios de actuación, objetivos o fines, porque todo ello debe recogerse en el Manifiesto y debe consensuarse tanto como el documento organizativo. Si el Manifiesto actual no es suficiente, y se considera que hay que modificarlo, lo oportuno sería llevar a cabo su revisión justo después de aprobar el documento organizativo.

La base de este documento organizativo es desarrollar un método descentralizado, basado en grupos federados entre sí, con un alto nivel de autonomía y mayor oportunidad de auto-desarrollo. 

La coordinación de todos esos grupos se mantendrá a través de una Comisión (técnica), y cada cierto tiempo se reunirán (plenarios) para decidir las cuestiones estratégicas que los unen a todos. Para temas urgentes, se convocará a la Comisión de Crisis.

Asun Delgado

(borrador de 22 de Junio)