Se
cumple el 30 aniversario del asesinato
del
estudiante Javier Fernández Quesada
Intersindical
Canaria exige que el caso sea incluido en
la Ley
de Memoria Histórica
El miércoles, 12 de diciembre, se cumple el 30 aniversario de la muerte
del estudiante de 22 años, Javier Fernández Quesada, tras recibir un disparo
de
la Guardia Civil
durante la huelga general convocada en Tenerife en el año 1977 por los
trabajadores de los sectores de guaguas, el tabaco y frío industrial, quienes
desde meses atrás mantenían conflictos con sus empresas en petición de
mejoras laborales. Los sindicatos nacionalistas convocantes del aquél paro,
luego formarían Intersindical Canaria. El desgraciado suceso, tuvo lugar en la
entrada de la universidad lagunera cuando, tras una carga policial para disolver
una manifestación estudiantil en solidaridad con los obreros en huelga, varios
universitarios huyeron y corrieron a refugiarse en el interior del edificio
docente. Entre ellos se encontraba Javier Fernández quien en ese momento recibió
un tiro por la espalda que le atravesó el esternón y acabó en el acto con su
vida.
Los días posteriores al asesinato se sucedieron repetidas
manifestaciones y actos de protesta que acabaron incluso con el traslado a
Canarias de refuerzos policiales que intentaron con dureza sofocar los repetidos
incidentes y manifestaciones populares.
Aunque la muerte del estudiante motivó una investigación judicial y la
elección de una comisión parlamentaria de las Cortes españolas que pudiesen
determinar responsabilidades, el caso finalmente fue cerrado sin ningún
procesamiento ni depuración de responsabilidad política alguna.
TARDIO E INSUFICIENTE RECONOCIMIENTO
Coincidiendo con cada primero de Mayo, y desde su muerte, el estudiante
grancanario viene siendo objeto de
un homenaje por parte de Intersindical Canaria
en el hall del histórico edificio Universitario en el que se colocó una
placa en su memoria. Hasta hace apenas un año, ninguna institución oficial o
grupo político parlamentario se habían ocupado de Javier, a pesar de ser el indiscutible
símbolo de
la Isla
y del Archipiélago de la lucha por las libertades en la época de la transición
política y la defensa de la emancipación nacional de Canarias. Tras 27 años
de olvidos, a propuesta de este sindicato y a través del PSOE, el pleno del
Ayuntamiento de
La Laguna
aprobó en diciembre del pasado año, una moción para que una calle o plaza de
fuese denominada “Estudiante Javier Fernández Quesada”, aunque hoy, un año
después, la moción aún continúa sin ejecutarse.
Se da la circunstancia que por solo dos meses, el caso de Javier Fernández
Quesada, no se acoge a las reparaciones previstas en
la Ley
de Memoria Histórica recientemente aprobada por las Cortes españolas. Las
solicitudes en tal sentido para que la fecha del 6 de octubre que establece la
ley, fuese ampliada al 29 de diciembre y el estudiante poder ser reconocido como
víctima del franquismo, han sido ignoradas por la totalidad de diputados y
senadores canarios. Queda ahora una remota posibilidad para que en el trámite
de discusión de
la Ley
de que en esta misma semana se desarrolla en el Senado, alguna enmienda o
proposición haga justicia incluyendo al estudiante canario en la relación de
personas muertas en defensa y reivindicación de las libertades y derechos
democráticos.
Tenerife,
10 de diciembre de 2007