Aspectos sociales del anteproyecto de Constitución

Juan Padrón Rodríguez

Desde el punto de vista de la política pública nueva que lleva a cabo el periódico EL DÍA y El Guanche desde el pasado septiembre, dando a la luz el articulado del Anteproyecto de la Constitución Republicana Federal Canaria, es importante señalar el gran incremento del número de ciudadanos ordinarios que se interesan por el mismo y comienzan a participar en la discusión pública al anteproyecto presentado por el Congreso Nacional de Canarias (CNC). Los canarios están cansados de esa especie de parlamento mal llamado canario, donde se pasan el día peleándose un partido canario sin ideología nacional y dos partidos extranjeros o de la metrópoli. Debido a que ese periódico digital El Guanche y el periódico El Día  -el más importante de Canarias y de más difusión-, el impacto político en nuestro pueblo tiene repercusiones nacionales y también entre nuestros compatriotas emigrantes.

Como militante del CNC desde su fundación, sindicalista, militante de la Intersindical Canaria, el mayor sindicato mayoritario canario de transportes en Tenerife y emigrante en Venezuela por algunos años, he participado en algunos aspectos, al igual que otros compañeros, en la redacción de ciertos detalles que se han introducido en este anteproyecto, como resulta de la lectura del artículo 11), donde se especifica la composición de la Asamblea Nacional Legislativa. En efecto, de los 100 parlamentarios de la misma, habrá cinco fijos por cada isla, elegidos en votación insular, es decir 35; después 60 elegidos en toda la República a nivel nacional, lo que totalizan 95, y después quedan cinco para completar la centena, uno elegido directamente por los sindicatos obreros, otro por los sindicatos de los trabajadores del campo, uno elegido por los grupos ecologistas y otro designado por las asociaciones de inválidos y discapacitados, lo que representa un aspecto nuevo e innovador dentro de una Constitución.

Aunque los trabajadores estaremos siempre representados debido a este reparto de parlamentarios, esto no quita para presentarnos también en un partido político a las elecciones de los 60, a nivel nacional. Se sobreentiende que la representación intersindical estará formada por militantes sindicalistas de los sindicatos canarios, no de sucursales de sindicatos de la metrópoli, que son causantes de la división del sindicalismo canario, donde lo que une a los trabajadores en Canarias es la bandera nacional de las siete estrellas verdes y la esperanza de futuro soberano.