¿PRIMER
BEÑESMER-BOTELLÓN?
Eduardo
P. García Rodríguez *
Me he visto sorprendido por un artículo publicado en
el periódico El Día de fecha miércoles 7 de mayo de presente año[1]. Según
dicho artículo los “sesudos” munícipes del Ayuntamiento de San Juan de
beñesmer. (De wanna-asmer) m. Tf.
ant. Estación o período del año de
mayor insolación. Expr. t. begnesmet,
bellasmer, benesmen, benez-men, benismen,
benismer, befiasmer, befiesmen, venesmer. (Dr. Ignacio
Reyes, 2007:30)
La celebración del Beñesmer
es una Achu o fiesta Nacional Canaria que se viene
celebrando popularmente (no dirigida desde el poder) desde hace muchas
centurias,[2] es una
celebración dedicada a
Tradicionalmente la fiesta del Beñemer
se celebra en el mes de agosto, nunca durante el de mayo. En el mes de junio
tiene lugar el Achu n Magek[3]
es decir, el año nuevo guanche, fiesta de
Tal como recoge el citado rotativo isleño: “San Juan de
Quiero aclararle a los
organizadores que no se trata de una
costumbre lo que el pueblo canario celebra, como he dicho, es la fiesta
Nacional Canaria, que tradicionalmente
se viene celebrando el 15 wanmendi (equivalente al 15
de agosto del calendario occidental). Estas achu
podrían estar enmarcadas en la recogida por Espinosa en los siguientes términos: “Hacían entre año (el cual contaban ellos
por las lunaciones) muchas juntas generales; y el rey que a la sazón era y
reinaba les hacía el plato y gasto de las reses, gofio, leche y manteca, que
era todo lo que darse podía; y aqui mostraba cada
cual su valor, haciendo alarde de sus gracias en saltar, correr bailar aquel
son que llaman canario, con mucha ligereza y mudanzas, luchar, y en las demás
cosas que alcanzaban; y no es poco de maravillar, que con manjares tan toscos y
gruesos se criasen hombres tan valientes de tanta fuerza y ligereza y de tan
delicados ingenios como dellos han salido.” (Fr.
Alonso de Espinosa, 1980: 38)
Con el Beñesmer comenzaba el
año económico guanche, se planificaba el aprovechamiento del territorio y
hacían la previsiones anuales, costumbre que perduró durante algunos siglos
después de la invasión y conquista aunque ya sincretizada.
Tal como recoge Espinosa: “El Rey, cuya era la tierra, daba y repartía a cada cual según su
calidad o servicios, y en este término que a cada cual señalaba, hacia el tal
su habitación (porque congregación del pueblo no la tenían), y su morada era
comúnmente en cuevas que naturaleza crió, o en otras hechas a mano en piedra
tosca, con muy buena orden labradas, y donde no habían cuevas hacían casas de
piedra seca y paja encima, y en este término de su habitación y morada tenían
sus ganados, sin que paciesen otros términos ajenos: y para que no les faltase
el pasto, tenían gran vigilancia en no dejar nacer yerba
que no fuese provechosa para el ganado; y así siempre lo traían grueso, porque
lo criaban a ojo.
En esta misma
tierra de su término, con unos cuernos de cabra o unas como palas de tea,
porque hierro ni metal de ninguna suerte lo tenían, cavaban o, por mejor decir,
escarbaban la tierra, y sembraban su cebada. Esto hacia el varón, porque todo
lo demás, hasta encerrarlo en los graneles o cuevas,
era oficio de las mujeres.” (Fr. Alonso de Espinosa, 1980: 39)
Por su parte el historiador Marín de Cubas
refiriéndose a los guanches de Chinech apunta: “Hacían sus fiestas como lo canarios al fin
de la era o año empezando en la luna de Agosto llamado Bellesmer.”
(Marín de Cubas, [1694]1993:222)
Como vemos son diferentes las celebraciones del Achu n Magek y el Beñesmer, pues aunque
ambas ceremonias están dotadas de similares componentes rituales y festivos su
dedicación e intención son diferentes.
Sobre este particular también anota Espinosa: “Cuando hacían su agosto y recogían los
panes, hacían juntas y fiestas en cada reino, como en agradecimiento del bien
recibido, y eran estas fiestas tan privilegiadas, que aunque hubiese guerra se
podía pasar de un reino a otro seguramente a ellas.” (Fr. Alonso de
Espinosa, 1980: 39)
La fiesta Nacional del Beñesmer
se viene celebrando desde épocas precoloniales en las
diferentes islas del Archipiélago, y en distintas localidades, siempre en torno
al 15 de agosto en honor de Nuestra Diosa-Madre Chaxiraxi. Antiguamente estas
celebraciones duraban nueve días durante los cuales se hacían romerías a los
diferentes santuarios de
Según los organizadores de este Beñesmer
ramblero: “El beñesmen era un encuentro comunal aborigen en el que se
reunía un tagoror especial para repartir bienes y tareas, se realizaban
demostraciones culturales y deportivas, y se rendía culto a las divinidades con
el ritual de la ruptura del gánigo lleno de leche y
miel.”
No se si los promotores tienen idea clara de lo que significa
el acto ritual de la rotura del gánigo, vemos, romper
significa: separar con violencia las partes (de un todo real o impuesto)
desapareciendo la unión, quebrar hacer pedazos una cosa o situación, la
cuestión es, mediante este rito ¿Conque desean romper dicho organizadores? ¿Con
la dependencia política de la metrópoli? ¿Con las imposiciones culturales
foráneas? ¿Con los siglos de patanería sufridos por este pueblo? ¿Con el ignorantamiento? ¿Con el habitual escamoteo y ocultación de
la verdadera identidad de este pueblo? En fin, hay tantas cosas con las que
romper… Pero presumo que no son estas las intenciones de los susodichos
organizadores, pero por si Chaxiraxi se digna obrar un milagro en ellos
induciéndoles a valorar algunos aspectos de las verdaderas raíces culturales de
la sociedad canaria precolonial, me permito
indicarles algunos aspectos del rito de la rotura o quiebra del gánigo. Para los canarios la leche, la miel y el gofio son
alimentos con la consideración de sagrados, los cuales se emplean en los
rituales como ofrenda a las Divinidades ¡nunca en un acto de denuncia o
aborrecimiento! Que es lo que realmente representa la quiebra del gánigo.
Quienes participan del rito de la rotura del gánigo, significan la separación inmediata efectiva y drástica
de una situación pactada o impuesta, por ejemplo: veamos la quiebra del gánigo de Guahedum en 1487 con
motivo de la rotura del pacto de colatación por parte
del invasor y colono Fernán Peraza cuando este quebró el pacto al violar a la
sacerdotisa Yballa. La tiránica e inhumana actitud de
Fernán Peraza, terminó por colmar la paciencia del pacífico pueblo gomero,
alcanzando su máxima tensión cuando Peraza rompió el dicho pacto de colatación produciéndose un alzamiento generalizado en toda
la isla y ajusticiando al inmoral colono.
La nefasta Beatriz de Bobadilla, no teniendo en la
isla quien la defendiese, se hacía custodiar por una guardia de criollos lanzaroteños que estaban a su servicio, se encerraron en la
torre o fortaleza que habían construido en la llanura de Hipalán
(San Sebastián), y allí se defendieron algunos días de los ataques de los
gomeros, que los tenían sitiados, con deseo de hacer justicia de los agravios de que eran victimas.
Dicho pacto de colatación
impone entre otras cuestiones el no casarse o mantener relaciones sexuales
entre quienes están acogidos al mismo, pues el vínculo contraído es superior
incluso a los lazos de sangre.
También nos anuncian que en dicho evento se
desarrollarán actuaciones musicales y deportivas, pero tengo la impresión de
que en las mismas no van a estar representadas, o por lo menos así no figuran
recogidas en el mencionado artículo, los deportes autóctonos tales como: lucha
canaria, juego del palo, del garrote, del tolete, salto del pastor etc., y danzas
y cantos auténticamente canarios como el Tajaraste entre otros, aspectos
culturales estos últimamente bastante denostados y ninguneados
por los detentadores de la cultura oficial impuesta en nuestra Matria. Me
refiero a los auténticamente canarios, no a los coloniales. En cuanto a las
danzas o bailes canarios me permito transcribir algunos párrafos tomados del
Ilustre amusnau tinerfeño, don Juan Bethencourt,
sobre el baile de las cintas, por si pueden servir de orientación para este
“primer” Beñesmer”:
“Fguran entre ellos las danzas cívica-religiosas que si bien
bailaban delante del rey, en las grandes solemnidades, como constitución del Beñesmer y otros actos civiles, estaban principalmente destinadas
a las ceremonias religiosas. Esta circunstancia de particular parte de la
liturgia guanche nos explica por qué perduran en nuestro culto, como en las
procesiones de
Para la danza
de las cintas, ahora como en tiempos guanches, formaban la cuadrilla 14
individuos: 12 danzantes, 1 tamborilero, el cual toca a la vez la flauta y con
un solo palillo el tamboril, que lleva colgado del dedo meñique izquierdo, y el
conductor del palo, que viste al igual que los danzantes y es elegido el de
mayor estatura. El palo es una pértiga de
Las referencias que en torno al Beñesmer
fueron recogidas por los cronistas e historiadores son ciertamente abundantes.
Supongo a los promotores animados de buena voluntad, por lo que me permito recomendar
a los dichos organizadores los consulten pues si tal como amenazan piensan
continuar realizando el evento en años sucesivos, por lo menos que lo hagan lo
más ajustado posible a la realidad histórica y etnográfica, y sobre todo, no
vincular la ancestral celebración del Beñesmer con el
moderno Botellón.
Concluyo trasmitiendo mis simpatías y comprensión a
los jóvenes canarios, pues a ellos -como a nosotros- sólo nos queda como
alternativa tomar o rechazar lo que “nos echan” estos “animadores culturales”,
en la mayoría de los casos bajo el disfraz de cultura canaria.
Mayo de 2008.
* Miembro de
PD. En lugar del termino pelota de gofio, podrían
emplear el de Gaite= cantidad de gofio amasado que
cabe en una mano.
Fuentes
consultadas:
Tomás Marín de Cubas
Historia de las Siete Islas de Canaria
Globo ediciones.
Fr. Alonso de Espinosa
Historia de
Goya Ediciones, 1980.
Dr. Ignacio Reyes García
Diccionario Básico de Insulismos
Amazighes
Foro de Investigaciones Sociales
Canarias, 2007
Juan Bethencoourt Alfonso
Historia del Pueblo Guanche T. I.
Francisco Lemus, Editor
[1] http://elguanche.net/Ficheros2/benesmensanjuanrambla.htm
[2]
http://elguanche.net/Ficheros/benesmer2007.htm
[3]
http://www.canariastelecom.com/personales/benchomo/achunmagekguimar2006.htm