Fallece un cardenal africano, Bernardin Gantin

 

Antonio Cubillo Ferreira *

 

El pasado 13 de mayo falleció en un hospital de París el cardenal africano Barnardin Gantin [1] [2], a los 86 años, preclaro hijo de nuestro continente africano. Fue el primer obispo africano que asumió un cargo de responsabilidad en la Curia romana, el de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, en la Congregación para los Obispos y en varios Consejos Pontificios. Fue también decano del Colegio Cardenalicio. Nació en 1922 en Toffo, República de Benín; ordenado sacerdote en 1951 y en 1953 es enviado a Roma. En 1957 fue nombrado obispo auxiliar de Cotonú (Benín) y arzobispo tres años después, cuando se declaró la independencia de esta colonia africana. El Papa Pablo VI, que seguía muy de cerca la lucha de las colonias africanas contra sus metrópolis, lo nombra, en 1971, secretario adjunto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, del que será nombrado secretario en 1973.

Fue uno de los obispos africanos que convenció al Papa Pablo VI de enviar una delegación del Vaticano a todas las reuniones de la OUA (Organización de la Unidad Africana ) y entrar en contacto con los movimientos de liberación africanos. En ellas participábamos, en tanto que representado del MPAIAC, por lo que puedo hablar de ello con conocimiento de causa. Fue también uno de los obispos africanos, junto con el también cardenal Albano, italiano, y mi gran amigo el cardenal francés Duval, cardenal de Argelia, que influenciaron para que el Papa, en 1970, recibiera en el Vaticano a los tres líderes de los movimientos de liberación de las colonias portuguesas de Guinea Bissau y Cabo Verde, es decir, Amílcar Cabral; de Angola, el Dr. Agostinho Neto; y de Mozambique, Marcelino Dos Santos, ante la indignación del gobierno de Portugal, que los trataba de terroristas, cuando los terroristas eran los del gobierno fascista portugués de Salazar, gran amigo de Franco.

En tiempos ya de Juan XXIII, el Vaticano comenzó a apoyar a los pueblos en lucha por su independencia. El problema colonial portugués dividió profundamente a los católicos portugueses que se oponían al régimen de Salazar y después de Caetano. La elección del Papa Pablo VI fue muy mal recibida por el régimen de Lisboa que ya había mostrado su desagrado con la publicación de la encíclica "Pacem in terris", del Papa Juan XXIII. Después del último Concilio de este Papa se vio ya que el Vaticano apoyaba las luchas de liberación africanas, debido a la influencia del nuevo clero africano; a partir de este momento, las Iglesias de Mozambique y Angola formaron sus propias Conferencias Episcopales, autónomas de la metrópoli, lo que sentó como un tiro al régimen colonial portugués.

Todo esto, pues, influenció en el Papa Pablo VI y su resultado fue que el Papado miraba hacia el futuro y hacia los pueblos africanos en lucha y empezaba a condenar a las metrópolis coloniales, y por ello había recibido en 1970 a los líderes de las luchas contra el colonialismo portugués. Recuerdo todo esto porque me hallaba en Roma en esos momentos preparando la publicación de dos libros en italiano sobre el colonialismo español, titulado uno "Il colonialiso dimenticato", con la ayuda de un sobrino de un cardenal africanista italiano y amigo mío, Mario Albano, y otro, "Dossier sul colonialismo spagnolo in Africa", en Edizione Sapere, que me lo publicó esta editorial de Milán en 1972, con la ayuda del periodista italiano Attilio Gaudio, y que servía para informar al Vaticano y a la opinión pública italiana, que en aquella época se interesaba por las colonias europeas en África.

El mismo Papa, pues, lo nombra cardenal en 1977, y en 1984 es nombrado prefecto de la Congregación para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina. El 30 de noviembre de 2002, el Papa Juan Pablo II, tras 30 años de servicio, aceptó su solicitud de retiro por su avanzada edad y su solicitud de regresar a tierras africanas de Benín, donde estuvo hasta su traslado a un hospital de París, donde acaba de fallecer.

A lo largo de su brillante carrera se consideró como un misionero del continente africano, de la Iglesia africana en el Vaticano. Tuvo que resolver graves problemas durante su cargo, como la excomunicación del obispo de ultraderecha monseñor Marcel Lefebre, jefe de los curas tradicionalistas, lo que le costó muchos insultos racistas, al igual que cuando denunció a muchos obispos que se mostraban más unidos a sus cargos y prebendas económicas que a los valores de la Iglesia. Nuestro cardenal africano simbolizó siempre los valores de la Iglesia africana, que desde los primeros Concilios de Cartago y cuando San Agustín de Tegueste (Argelia), obispo de Hipona, el santo africano y berber, en el siglo V, salvaron la cristiandad de las invasiones bárbaras germanas; además, nuestro continente dio el primer Papa africano en los tiempos de crisis, como fue San Gelasio I (492-496), que aunque fue nacido ciudadano romano, era de origen africano, africano por nacimiento (natione Afer , como él mismo dijo en su carta al emperador Anastasio (Ep. XII, n.1).

Este fue el Papa africano que defendió y argumentó, por encima de todo, la primacía del papado en Roma, oponiéndose a Bizancio. Fue llamado el Padre de los Pobres y, a pesar de su corto tiempo en el papado, dejó una herencia enorme de trabajos, de cartas y tratados, así como la introducción del canto "Kyrie Eleison", y que, como el cardenal Gantin murió pobre y no riquísimo, como el nefasto papa español Alejando VI, de la familia española de los Borgía, que regaló el falso título de Reyes Católicos a los reyes de Castilla y Aragón a finales del S. XV y les autorizó a instalar por los reinos de España y colonias la terrible Inquisición española o Santo Oficio, que tanto mal hizo al prestigio de la Iglesia.

En la actualidad, después del fallecimiento de este gran cardenal africano quedan otros cardenales africanos: Anthony Olubunmi Okogie (Nigeria), Gabriel Zubeir Wako (Sudan) y Meter Kodwo Appiahurkson (Ghana), y el otro cardenal africano, Francis Arinze, de Nigeria. Esperamos, en tanto que perteneciente al continente africano, que el Vaticano apoye también las justas reivindicaciones de pueblo canario por alcanzar sus justos y legítimos derechos nacionales y en el futuro, cómo no, Canarias tendrá también un cardenal.

Si se cumplen las predicciones del astrólogo francés Nostraadamus (1503-1566) y del obispo irlandés San Malaquías (1094-1148), el próximo Papa será africano y volverán los nuevos tiempos de renovación y de paz para la Iglesia , aportados por un Papa de nuestro continente africano como Gelasio I, que apoyará la lucha de liberación de la última colonia de España en África y la pacificación de las luchas interafricanas, porque esta debe ser la nueva misión de la Iglesia en África.  

* Presidente del CNC, brazo político del MPAIAC  

[1]Bernardin Gantin

[2]Biografía Cardenal Benardin Gantin

 

Publicado en El Día, 28-05-2008