La
vicepresidenta del Parlamento de Canarias
se
reunió con el activista saharaui de DDHH Brahim Noumria
Cristina Tavío, que también es presidenta del PP
tinerfeño, expresó el interés de
la Cámara
por participar en una solución “justa y definitiva” al conflicto del
Sahara.
La vicepresidenta primera del
Parlamento de Canarias, Cristina Tavío, se reunió esta mañana con el
activista saharaui de Derechos Humanos, Brahim Noumria, que realiza una gira por
el Archipiélago desde el pasado 26 de febrero para dar a conocer la situación
de los Derechos Humanos en el Sahara Occidental ocupado por Marruecos.
El histórico luchador por los
Derechos Humanos en el Sahara Occidental desde los años 80, que fue fundador y
miembro del Foro para
la Verdad
y
la Justicia
–Sección Sahara hasta su disolución, relató a Tavío los acontecimientos
vividos en la ex colonia española en los últimos tiempos, especialmente tras
la ola de represión desatada por las fuerzas de seguridad marroquí contra los
activistas saharauis pacíficos y la población originaria del territorio desde
mayo de 2005, fecha de inicio de la denominada Intifada Saharaui.
Tavío, que también es presidenta
del Partido Popular en Tenerife, expresó el interés de
la Cámara
y todos los grupos políticos que la componen por participar activamente en la
búsqueda de una solución “justa y definitiva”, al conflicto del Sahara
Occidental, que permanece sin solución desde hace ya 32 años y genera
inestabilidad en toda la región vecina a Canarias.
También participaron en el encuentro
la presidenta de
la Asociación Canaria
de Amistad con el Pueblo Saharaui (ACAPS), Conchi Reyes, y el delegado saharaui
en la provincia, Hamdi Mansur.
El Parlamento de Canarias aprobó por
unanimidad el pasado 19 de diciembre una moción “su
disposición abierta a colaborar con las partes -Marruecos y el Frente Polisario-,
los organismos internacionales, el Gobierno español,
la Unión Europea
y otros países interesados en la solución del conflicto y ofrece el
territorio del Archipiélago para acoger los encuentros necesarios para seguir
negociando en la búsqueda de una solución definitiva, justa y urgente a un
conflicto que dura ya más de 32 años, que respete el derecho del pueblo
saharaui a decidir su futuro libremente a través de un referéndum democrático
y que recoja todas las opciones, tal y como recogen las diferentes resoluciones
de
la ONU
al respecto y los sucesivos planes de paz firmados por ambas partes bajo su
auspicios”.
El
texto de la iniciativa de
la Cámara
canaria, que compartía también “el contenido de
la Resolución
1754 de 2007 del Consejo de Seguridad de
la ONU
, que insta a las partes a negociar”, condenaba “toda violación y menoscabo
de los derechos fundamentales de las personas en el territorio del Sahara
Occidental” e instaba “al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a tener en
cuenta el informe elaborado en 2006 por el Alto Comisionado de Derechos Humanos
al respecto y a hacerlo público en su integridad”. En este sentido, hacía un
llamamiento “a
la ONU
a articular las medidas necesarias para que prevalezca el respeto a los
derechos de reunión, asociación, educación, expresión y manifestación,
entre otros, de los civiles saharauis” y le urgía “para que los efectivos
de
la Misión
de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental (MINURSO)
establecidos sobre el terreno se encarguen de velar por su vigencia y garantizar
su respeto”.
Brahim
Noumria
Este histórico activista de los
Derechos Humanos en el Sahara Occidental, Brahim Noumria, nacido en El Aaiún,
inició su actividad en los 80 con la creación del Foro para
la Verdad
y
la Justicia
–Sección Sahara. Fue detenido en 1987 y estuvo recluido sin cargos ni juicio
en centros secretos de detención hasta ser liberado en 1991. Las autoridades
marroquíes no han dado ninguna razón formal para su detención y “desaparición”,
pero se cree que fue debida a las actividades de Brahim Noumria para pedir pacíficamente
el derecho de libre determinación del pueblo del Sahara Occidental, indica un
comunicado hecho público por Amnistía Internacional en 2005.
Nacido en 1965, Brahim Noumria, que
vive habitualmente en El Aaiún, fue detenido de nuevo el 20 julio de 2005 en
casa de Fatma Ayach junto a los también activistas de Derechos Humanos Husein
Lidri y Laarbi Mesaud. Fue trasladado a una comisaría de El Aaiún, donde, según
los informes, lo interrogaron en relación con las recientes protestas y con su
opinión sobre la disputa del Sahara Occidental.
Ese mismo día, tras los
interrogatorios, Brahim Noumria fue trasladado junto con Houssein Lidri, según
indican los informes, a un centro secreto de detención de El Aaiún, donde al
parecer fue torturado y sometido a nuevos interrogatorios por agentes de
seguridad Según su declaración, lo mantuvieron colgado en posturas
contorsionadas con las manos atadas y los ojos vendados, le golpearon en las
manos y el rostro, lo rociaron con una sustancia química, lo quemaron con
llamas y le escupieron. Según dice, al golpearle las manos se las envolvieron
en trapos para reducir las señales de violencia. También afirma que ya
anteriormente había sido recluido y torturado en ese mismo centro secreto de
detención, cuando estuvo “desaparecido” en la década de 1980.
Brahim Noumria asegura que el 22 de
julio de 2005 lo llevaron de vuelta a la comisaría de El Aaiún, y ese mismo día
lo hicieron comparecer ante las autoridades judiciales de El Aaiún, a las que
dijo que había sido torturado.
Según una declaración del
Procurador General de
la Corona
de El Aaiún, fechada el 3 de agosto de 2005, Brahim Noumria fue sometido a un
examen médico tras denunciar que había sido torturado, y –siempre según
dicha declaración– el examen no reveló señales de violencia; sin embargo,
sobre la base de sus denuncias, se abrió una investigación, que continúa en
curso.
El 23 de julio de 2005, Brahim
Noumria fue acusado por el Procurador General de
la Corona
de El Aaiún de diversos cargos relacionados con la participación en
actividades violentas de protesta y la incitación a ellas, y con la pertenencia
a una asociación no autorizada. Quedó bajo custodia en
la Prisión Civil
de El Aaiún en espera de juicio. Más tarde fue trasladado a
la Prisión
de Okacha, en Casablanca, donde permaneció unos dos meses. Según los
informes, junto con otros activistas de derechos humanos y manifestantes
saharauis detenidos entre los que estaban Aminetu Haidar, Ali Salem Tamek,
Mohamed Moutaouakil, Houssein Lidri, Larbi Mesoud, Hmad Hamad, Chiteioui Mahyub,
Bail-La Sidi Mohamed y Amidan El Wali llevó a cabo una huelga de hambre entre
el 8 de agosto y el 29 de septiembre de 2005 para pedir, entre otras cosas,
mejores condiciones de reclusión, investigaciones sobre las denuncias de
tortura contra él mismo y Houssein Lidri, su propio regreso a
la Prisión Civil
de El Aaiún y su propia liberación.
Posteriormente fue trasladado de
vuelta a
la Prisión Civil
de El Aaiún, donde permaneció recluido hasta marzo de 2006, cuando fue
liberado gracias a la intensa presión internacional. Según los informes hechos
públicos por Amnistía Internacional, estuvo en huelga de hambre por segunda
vez desde el 20 de octubre hasta el 3 de noviembre de 2005 para protestar por
las malas condiciones de reclusión.
SCSC
Santa
Cruz de Tenerife, 4-04-2008.-