“Canarias no está bajo la ocupación ilegal
de ninguna
potencia extranjera” (¿)
Estimado Bujari Ahmed:
Siento un gran aprecio por la digna lucha del pueblo
saharaui por su independencia. Siento un gran aprecio también por la capacidad de
resistencia, el valor y el coraje, de los hermanos saharauis, que durante
muchos años no solo han sido capaces de reconocer el miedo, sino de enfrentarse
a él.
Pero de igual manera, es justo reconocerte la profunda
decepción que uno se va llevando a lo largo de los años, cuando escucha
repetidamente a “altos representantes” del Frente Polisario hablar de Canarias.
No voy a comparar Canarias con el Sáhara, porque soy
consciente que pese a que sólo nos separan uno pocos kilómetros, la vida es
distinta en una orografía montañosa que en el desierto, en unas islas que en el
continente, e incluso bajo la bota española que la marroquí. Pero si me voy a
permitir el lujo de recordarte algunos aspectos que quizás no has tenido en
cuenta -o no has querido tomar en consideración- a la hora de soltar tan contundente
afirmación: “Canarias no está bajo la ocupación ilegal de ninguna potencia
extranjera” [1].
No hace falta estudiar historia para comprender que
Canarias no está en Europa, a simple vista sobre un
mapa, o en un día claro, se ve. Pero si se tiene interés por conocer algo del
“hermano pueblo canario”, descubriremos que tenemos un pasado común, pasado no
marcado sólo por la llegada de los primeros pobladores a nuestro territorio,
sino por el proceso de invasión y colonización posterior.
En un ejercicio de memoria histórica se pueden
recordar los inicios del Frente Polisario, y la ayuda que recibió de las
organizaciones independentistas canarias. O la solidaridad directa, y no
interesada, que siempre ha mostrado el Pueblo Canario, solidaridad que no es ni
tan siquiera comparable con los nulos esfuerzos que hacen España, Europa o la
mismísima ONU, para con el Pueblo Saharaui.
Desconozco que es lo que puede esperar el
Frente Polisario de España, pero habremos de recordar que al debatirse en
Supongo que no hará falta recordar el
desinterés de España, unos años después, por formalizar la independencia del
Sáhara y el descontado interés por entregar en un acuerdo tripartito a
Marruecos y Mauritania lo que durante años formó parte de sus “colonias”.
Curiosamente un poco antes de que en Canarias se nos presentara esa palabra que
como vocablo será muy bonito, pero en su aplicación está completamente falto de
contenido: “autonomía”. Qué te voy a contar…
Supongo también que al indicar que en Canarias no hay
ocupación ilegal, es porque se considera legal, tan legal como una “colonia de
ultramar” o una “región ultraperiférica”, o esa “autonomía” que a ustedes
también les quieren imponer. Querido amigo, la legalidad no la pueden otorgar
los gobiernos que controlan los destinos de nuestros países. Se podrán gastar
esfuerzos en pedir justicia a España, Marruecos, Estados Unidos o Europa, pero
los intereses de estas potencias no pueden dictaminar lo que es legal para
ellos, pero ilegal para los propios interesados.
Soy consciente de que al pueblo canario nos interesa
más –y así queremos– una relación más directa y cordial con nuestros vecinos
más cercanos (Sáhara y Marruecos), relación que la situación de dependencia
política, debido a procesos de colonización y neocolonización, impide que haya
-descontando intereses económicos de las burguesías- entre estos pueblos
hermanos, emparentados no solo por la situación geográfica, sino por una
historia común.
Hagamos esta relación más directa, respetando los
intereses de nuestros pueblos. Se pueden reivindicar perfectamente los derechos
nacionales sin zancadillear a los demás.
Entiendo perfectamente -aunque no comparto- que la
estrategia que el Frente Polisario ha elegido estos últimos años requiere abrir
puertas en las instituciones canarias, españolas y europeas; comprendo, que prefieran
exprimir la vía de la diplomacia antes de volver a las armas. Pero jamás
comprenderé ni compartiré, qué beneficio puede sacar el pueblo saharaui negando
la existencia y la soberanía del propio pueblo canario. La solidaridad
internacional requiere hacer amigos, claro que está en manos del Frente
Polisario decidir quienes son verdaderamente sus amigos por vocación y
sentimiento, y quienes lo pueden ser puntualmente por interés.
La lucha por la liberación nacional es una cuestión
muy digna, como indigno es hablar sin conocimiento de causa sobre cuestiones
que en el mejor de los casos, no se conocen, y en el peor, se quieren esconder.
Altahay
Santana,
Miembro de Alternativa Nacionalista Canaria