Canarias, una
ficción político-jurídica
Ramón Moreno
castilla
Que ya no se
sostiene, en pleno siglo XXI, a
pesar del empecinamiento de España en querer mantener a toda costa y cueste lo
que cueste la artificiosa e inconsistente "españolidad de Canarias";
impuesta por la fuerza de las armas (¡no se olvide!), en un cruento proceso de
conquista y colonización, que vigila y preserva celosamente el impresionante
aparato del Estado español presente en nuestra tierra.
Somos, por tanto, un
"territorio nacional" de un Estado europeo en África que, insisto, la
legalidad internacional no contempla ni ampara hoy en día. Extraterritorialidad
que, por otra parte, le imposibilita absolutamente a España poder delimitar
nuestros espacios marítimos archipelágicos más allá
de las
¡Y lo que es peor!,
que podamos trazar la correspondiente mediana con Marruecos (no sin una dificil y complicada negociación), y así podernos
"salir" de su Zona Económica Exclusiva en la que estamos
"incluidos" -excepto
Es sintomático que las
numerosas colectividades de canarios en el extranjero, sobre todo en Europa,
constaten a diario que nadie confunde a España con Canarias, ya que se trata de
realidades perfectamente diferenciadas. Para la comunidad internacional
(gobiernos, cuerpo diplomático, etcétera) Canarias es una "posesión"
-léase colonia- de España en África. Esta realidad jurídica diferente la
reconoce la propia UE, al catalogar a Canarias, junto a los territorios DUM
franceses, como "región ultraperiférica" (lo que constituye un
encubridor eufemismo) para no incomodar a su socio europeo, España. De ahí que
nuestro Archipiélago sea sujeto "por cuenta ajena" de varias
legislaciones superpuestas y contradictorias entre sí, para dar carta de
naturaleza a esa ficticia españolidad/europeidad de Canarias.
Por un lado, se nos
aplica el Derecho interno español en base al anacrónico criterio de
"soberanía política", por el que España pretende seguir conservando
la colonia; y por "imperativo legal", ahora de
Y sobre ambos, el
interno y el comunitario, el Derecho Marítimo Internacional, al pretender
aplicársenos indebidamente el llamado "principio archipelágico", que
se establece en
Pero toda esta
parafernalia político-jurídica no es gratuita. Quiero decir, obedece a una
calculada y bien diseñada estrategia colonialista, con un perverso trasfondo
político. Madrid sabe muy bien que la posición española en Canarias es del todo
punto vulnerable, ante ciertas coyunturas internas y externas (en nuestro
contexto geopolítico). Máxime, cuando, en el cercano horizonte del 2010 gravita
el mandato expreso de Naciones Unidas para finalizar el proceso descolonizador
en todo el mundo. ¡Donde veremos realmente quiénes prefieren seguir siendo
"cola de león" (con moscas), y quiénes queremos ser "cabeza de
canario pinzón", erguida, orgullosa, soberana!