Canarias y Marruecos
Antonio Cubillo
Ferreira *
Salvo los políticos del PSOE y del PP y los
ultraperiféricos de CC, nadie duda de que existe una grave crisis económica
mundial, crisis que corresponde a las clásicas del capitalismo y que quienes
pagarán las consecuencias van a ser los trabajadores en general, los países en
vías de desarrollo, especialmente los africanos, que hace poco se han liberado
del colonialismo y los que están sufriendo el neocolonialismo europeo, o los
que están aún colonizados, como Canarias, última colonia de España. África es
el país con más materias primas y mineras del mundo y va a ser en nuestro
continente donde se van a dar las mayores luchas y guerras por su control.
Antiguas y actuales metrópolis van a entrar en contradicción con los nuevos
países que intentan controlar nuestras riquezas minerales estratégicas, como
China, EEUU, India, Rusia y Japón. Ya en 1975, la metrópoli monárquica
española, que debía descolonizar primero el Sahara y después Canarias, se
planteó esta disyuntiva, descolonizar como exigían las Naciones Unidas o
aferrarse a sus colonias africanas para participar en el robo de las riquezas
mineras de África, aliada con sus amigos capitalistas.
En aquella época, la diplomacia franquista quería
convencer a los gobiernos africanos y a las N. U. de que la independencia del
Sahara era imposible, pues era un territorio enorme para una población
minúscula y por lo tanto era inviable. El Frente Polisario
no existía en aquella época y el Gobierno español lanzaba toda clase de ataques
y enviaba a prisiones o eliminaba a quienes protestaban en el Sahara. Ante
ello, en una revista anticolonialista del Tercer Mundo, publicada en París,
"Afrique-Asie"[1], dirigida por el Sr. Simón Maley,
en octubre de 1969, se me publicó un artículo de opinión, de amplia repercusión
en todo el mundo africano y en Europa[2],
donde me oponía al planteamiento español y señalaba que en la zona podría
existir una solución práctica, y era que una república canaria independiente,
como preconizaba el Mpaiac, y una República Saharaui
independiente, cuando se organizaran los saharauis, podrían ser la solución de
la zona, puesto que Canarias tenía poco territorio y mucha población y el
Sahara, lo contrario, por lo que proponía como solución una futura
Confederación Republicana de ambos países[3]
-tras consulta a sus poblaciones-, con aguas comunes y explotación común de sus
riquezas marinas y de minerales. Que conste que seguimos creyendo que esta
solución política conviene a nuestros pueblos y a nuestras fronteras, pero
haría falta un apoyo internacional y que la monarquía marroquí renunciara a la
compra en subasta que le ofreció el Gobierno español el 14 de noviembre de
1975, tanto a Mauritania como a Marruecos, de la cual España sigue siendo la
culpable directa e indirecta de la actual situación en que se halla el pueblo
saharaui, como debe saberse.
El gobierno español es también responsable directo de
la inestabilidad de la zona, pues lo que hizo en noviembre del 75 con los
saharauis no tiene nombre, y por todo lo que llevó a cabo en abril de 1978, en
Argel, con soluciones de asesinato de Estado, para conservar las Canarias, lo
que le hace responsable de la inestabilidad del Oeste africano colonizado por
España, y no percibirnos en estos momentos cambio de actitud anticolonial,
antes del año 2010, en que deben terminarse los procesos de descolonización
preconizados por las Naciones Unidas, sino todo lo contrario. La monarquía
marroquí tiene mucho dinero y compra incluso a los representantes de las
Naciones Unidas, como ha hecho con el representante holandés del secretario de
En estos momentos de crisis mundial económica del
capitalismo colonial, debemos saber que el gobierno monárquico español, de
acuerdo con Rabat, no tiene intención de que en esta zona de África del Oeste
se vislumbre una solución anticolonial y democrática, como marca la historia, y
por sus acciones y planes sibilinos presentimos que cuanto antes los canarios
tomemos conciencia de ello, será mejor para nuestro futuro y para convertirnos
en una República Federal independiente y soberana, que prepare un futuro libre
y democrático, para nuestras próximas generaciones y que ayude a solucionar el
problema del antiguo Sahara, antes español y ahora marroquí, vecino natural de
Canarias, con quien podemos encontrar soluciones económicas viables para
nuestros pueblos africanos. Otra cosa es tener enfrente a un Marruecos que
llegue hasta Mauritania, ya que este país siempre dependerá de Marruecos con su
política de golpes de Estado sucesivos.
No olvidemos cuando en la reunión del Consejo de
Ministros de Asuntos Exteriores de
* Presidente del Congreso Nacional de Canarias (CNC) y
secretario general del Movimiento de Liberación africana (Mpaiac)