CANARY ISLANDS IN THE YEAR 2.030 (III)

 

(Canarias en el año 2.030)

 

José I. Díaz

 

Serian las 8.30 de la mañana, cuando telefoneé a la recepción y le pregunté al propietario Cabronetti, si tenía el periódico El Día, y me respondió que solo tenia en ingles The Tenerife Daily News, de la misma empresa editorial fundada por Joseph Rodrigues, que continuaba publicando El Día en español, aunque dicho diario se leía muy poco. Me dijo que si estaba interesado en leer el citado periódico, lo podía conseguir directamente en la redacción, que se encontraba dos calles mas abajo, en el 71 Buenos Aires Avenue, tan solo  a 5 minutos andando. Luego a las 9 en punto, recibí una llamada en mi habitación de Joseph Melchior, el director del Guanche National Museum, me dijo en un spangli que podía pasar a las 9:30 a recogerme con su Cadillac negro en la esquina del hotel. Yo le respondí si podía recogerme a esa misma hora en el numero 71 Buenos Aires Avenue, respondiéndome; ¡no problem Señor Díaz, I will be there!

 

Bien, le dije a mi nieto Min-Soon que estaba viendo los dibujos animados de Walt Disney, que iba a salir y regresaría nuevamente antes del mediodía para recogerlo e irnos almorzar en un McDonald o Kentucky Chicken, ya que le encantaba el pollo con papas fritas, respondiéndome; OK harabolle (bien, abuelo en coreano).

 

A las 9:10 am salí del San Remo Hotel y me fui andando hasta las 71 Buenos Aires Avenue a la redacción del periódico El Día, donde una joven con ojos azules y cabello rubio me atendió en un ingles de Houston; ¿What I can do for you mister? (Que puedo hacer por Vd., Señor), I like to buy the spanish newspaper El Dia. Just moment mister, here you have the newspaper which cost 10 dollars. (Un momento Señor, aquí tiene el periódico que cuesta 10 dólares), le entregué un billete de 10 dólares por el periódico, y lo estuve leyendo a la salida enfrente de la redacción, en la portada venía una fotografía, a todo color, del encuentro que había mantenido ayer tarde el nuevo gobernador de Canarias, Philippe Martín con el presidente norteamericano Rocky Calavera Jr., de ascendencia chicana. El presidente gringo le prometió al gobernador Martín de Canarias, una nueva ayuda económica de 2.500 millones de dólares, para gastos extras en buscar nuevos mercados que no estuvieran saturados por los chinos en el continente africano, para venderle todo tipo de chatarrería norteamericana obsoletas, televisores de dos canales en blanco y negro, cámaras fotográficas Kodak del siglo pasado, pollos y leche en polvo caducadas, mantas y calderos de la Guerra de la Independencia norteamericana de 1775 etc.. A cambio deseaban adquirir petróleo, gas, oro y diamante a precio de saldo. No habían pasado los 5 minutos, cuando un flamante coche negro marca Cadillac con matricula CC3838, se paro a mis pies, asomando la cabeza por la ventanilla una persona que rondaba los 50 años con un mechón de canas en la parte delantera de su coronilla y un bigotazo estilo Pancho Villa, me dijo; Good Morning, es usted el Señor Díaz, le respondí para servirle, estoy apurado, harry aprisa because is a little later para mi, ya que tengo que estar en mi office a las diez en punto, para ordenar the open of the museum. Entre en su coche estrechándome fuertemente la mano derecha, para luego entregarme su tarjeta de visita. Me contó que era un buen amigo de la infancia de Larry Alvarez Jr., al cual su padre lo había abandonado sin poder terminar su educación universitaria en la prestigiosa universidad de La Laguna City, por lo que estaba ejerciendo de taxista hotelero, para poder llevarse el pan de cada día a su casa. Él tuvo la suerte de poder estudiar marketing en Nueva York, con cargo al cabildo, durante la presidencia de su tío Richard Melchior, que fue quien, junto con Al Gore, lo había hecho estudiar en el prestigioso New York Economic College de la 38th con la 2nd Avenue, durante diez años, ya que se doctoro también en Bellas Artes. Me dijo que allí coincidió  con el grancanario John Monteverdi, que estaba de mozo mensajero de una empresa de inversiones saudí en las torres gemelas. Con él había tenido unas malas relaciones durante su permanencia en la ciudad de los rascacielos, por haberle prestado dinero, perdiendo amigo y dinero, ya que dicho personaje era muy malabarista con los dineros ajenos, por lo que era de poco fiar en el plano económico, no sucedía lo mismo en el plano juerguista, donde te prestaba hasta su novia. Me dijo que dicho personaje con su abuelo Richard Melchior d.e.p., que falleció hace dos años en Jerusalén, donde había montado una empresa que exportaba filtros israelitas para las maquinas de agua desaladoras canarias. Siendo su abuelo y Monteverdi quienes trajeron a los inversores norteamericanos y su chamber of commerce de Las Palmas City en los primeros años del 2.000. Y que el tal Monteverdi tenia montada una cadena de chorizos de Teror City por todos los estados norteamericanos, siendo unos de los mayores consumidores de chorizos y papas rellenas con gofio, el propio presidente norteamericano Rocky Calavera Jr., el cual gratuitamente le hacia eslóganes publicitarios por años nuevo, durante su discurso presidencial a la nación, ya que ha pesar de los consejos de su medico personal dada su obesidad, no dejaba de masticar las 18 horas del día, las seis restantes se las pasaba roncando como un hipopótamo en la cama, digo hipopótamos ya que su peso sobrepasa los 230 kilos.

 

Joseph Melchior me mostró el museo, la sala ceramista, y cuando entramos en la salas de las momias guanches, note en las mismas cierto color amarillento, y me dio por preguntarle pícaramente; ¿Estas momias son autenticas? Se quedo sorprendido por mi pregunta, y me dijo sí había estudiado arqueología u otra ciencia. Le respondí que he sido siempre un amante de la arqueología antigua, de manera especial la maya, azteca y olmeca, sin dejar de lado la egipcia. Me respondió sigilosamente al oído, si podía guardar un secreto, Le dije que durante mi existencia nunca había defraudado a nadie en asuntos confidenciales. Entonces me contó, que todas las momias guanches hacia mas de un lustro que se las habían llevado a Norteamérica, repartidas en museos públicos, y que las actuales eran canarios fallecido en el siglo XX. Los cadáveres ha sido preparados con diferentes productos químicos Otro tanto sucedió con la cerámica antigua guanche, las cuales expoliaron de los museos canarios, cubriendo sus plazas con nuevas imitaciones, que fueron enterradas a un metro de profundidad con cenizas durante un par de años, para después ser desenterradas y parezcan antiguas, que son las que existen actualmente en los museos canarios, burdas copias. Lo mismo sucedió durante la invasión de Irak, donde los jefes y soldadesca yanquis se llevaron mas de la mitad del patrimonio arqueológico de dicha nación mesopotámica. Ya por ultimo, antes de despedirse, ya que tenia un almuerzo con varios directores de museos texanos, me dijo que lo sentía mucho en no poder ayudarme en cuestiones políticas, por desconocer dichos temas, pero que me iba ha facilitar la dirección de un buen historiador grancanario, residente en Telde City, y que había ejercido de profesor de enseñanza media o High School en ingles, aunque ya hacia mas de una década que se encontraba jubilado, pues rondaría los 70 y picos años de edad, y era un hombre popular en dicha ciudad; Anthony Machin Sr., pues su hijo mayor portaba su mismo nombre, y ejerce de profesor, es decir, su misma profesión en dicha histórica ciudad grancanaria.