Jose
Almeida Afonso
El poeta y ensayista Antonio García Ysábal, nacido en Barcelona en
1939 aunque afincado durante años en Canarias, ha fallecido en Madrid a
consecuencia de "una cruel y rápida enfermedad", según anunció este
el pasado domingo16 de agosto el también escritor y periodista isleño Luis León
Barreto.
Diplomado
en Literaturas Africanas por
De
su producción literaria, destaca que "en los años 80 y 90 dio a conocer títulos
notables, como Laberinto insular, Salmos de la penumbra, Sarah o Kryptos'.
Subraya,
además, que, "desde que en 1965 aparecieron sus Leyendas africanas y su
Poesía tradicional africana hasta el Cancionero general africano se alzó como
un especialista ejemplar, quizá para remediar la falta de investigación sobre
la variante africana de la identidad canaria, como él decía, la pata perdida
de nuestras raíces".
En
esa línea, cita que, "buscando raíces comunes, cuando transcribía
canciones de un poeta anónimo de Sudán se preguntaba si a través de ellas no
percibimos el rumor de las endechas aborígenes de Gran Canaria o El
Hierro".
Añade
que "en los últimos años andaba empeñado en un proyecto editorial
denominado 'Cuadernos del medio siglo', donde recuperó textos de juventud sobre
lo que él llamaba 'el laberinto insular'".
Por
lo demás, Antonio García Ysábal, padre de la escritora Verónica García,
"llevaba años apartado de casi todo" cuando ayer le llegó la muerte
en Madrid, adonde había trasladado su residencia últimamente, señala Luis León
Barreto.
Para
quienes deseen ahondar más en el conocimiento de su obra, anticipa que en la
colección
El
libro "Cancionero General Africano", se compone de un compendio de
Tradiciones orales africanas, recopiladas por el poeta y ensayista canario
Antonio García Ysábal, en el período que va desde
Este
"Cancionero General Africano", reúne 35 endechas, 21 endechuelas, 13
baladas y 70 poemas de otros géneros. Editado en 1994 por el Centro de
Según
explica Antonio García Ysábal eligió las primitivas endechas de Canarias como
vértice periférico de la poesía tradicional africana, porque desde ellas,
dice, es posible focalizar las corrientes emisoras o receptoras de la lírica
primitiva entre Africa y Europa: un hipotético punto de partida, tan valido
como lo puedan demostrar sus resultados, y que respeta "la identidad
canaria, ubicada en el ámbito definido por las coordenadas Europa-América-Africa,
pues si el de las dos primeras sigue siendo investigado, la variante africana
-ese tercer apoyo del trípode en el que se formula el hecho insular- no ha
recibido similar atención".
Así
cuando un poeta anónimo sudanés canta: "No ahuyentará - la muerte penas
/ por un valiente - sin descendencia, / mas si tiene - vivirá en ella". O
cuando una mujer bereber duda de la siguiente manera de su enamorado:
"Desearía - pesar, dolor / en los extremos - de una balanza / por
compartirlo - mi amante y yo". Entonces García Ysábal se pregunta: "¿no
percibimos el rumor familiar de
Por
otro lado es importante resaltar el reconocimiento que hace nuestro autor en lo
que se refiere a la oralidad de este cancionero. En este sentido Ysábal
reflexiona en torno a la carencia de un lenguaje escrito; para ello -matiza-
"habría que analizar las condiciones de vida en Africa, la diversidad de
sus pueblos y dialectos, el reducido número de grupos de lengua común,
encuadrados o no en un mismo reino, y el papel preponderante de la música, la
danza y las artes, causa que no tuvieran una necesidad inmediata de lenguaje
escrito, pues éste era fácilmente sustituible por otros medios de comunicación
más eficaces y afines al pensamiento y a la vida indígena y, sobre todo, de un
mayor valor práctico y funcional. De ahí la riqueza del folklore
negroafricano, música y danza, artes y tradición oral, todos ellos medios de
expresión, y a veces de conjuración, utilizados como equivalente a la
literatura de los nuestros, y en los que nos relatan su historia, conocimientos,
costumbres, leyendas y mitologías".
En
este Cancionero encontramos joyas poéticas como esta titulada "Canción de
guerra": " En Djibo hay una laguna: / Quien traiga el bien, podrá
saciar su sed y darse un baño; / quien traiga el mal se ahogará en su propia
sangre. / Está rodeada de caballos: / Dios vela desde la noche al alba y las
lanzas desde el alba a la noche. / Sus orillas se cubrirán de entrañas, nunca
más con la ropa que lavan mujeres. / La laguna ha sido cercada con un seto de
mimosas punzantes. / Lanzas traicioneras vigilan sus aguas: hay armas por toda
la laguna / y será sembrada de cráneos, nunca más de nenúfares. / Boukari
nos ha rodeado. / Nos cerca con millares de jinetes, con canoas en círculo
repletas de fusiles. / ¡Dejad marchar a los hombres que acudieron airados! / ¡Dejadles
que abandonen la laguna a las aves del agua! ¡Kiendekyene, nieto de los Mossi!
/ No deseamos guerra, sino la libertad que nos hará felices."
Este
"Cancionero General Africano" está divido en tres grandes zonas poéticas:
la sahariana, la subsahariana y la subecuatorial: "La primera, morada de
los melanoafricanos de pigmentación más clara, nómadas, salvo en las zonas
mediterráneas, e islámicos: bereberes, tuareg, árabes.La segunda, en la que
es común el mestizaje sahariano e islámico. Y la tercera, la subecuatorial,
expeditiva instantánea de variable uniformidad: pigmentación más oscura y
predominio del animismo en su progresión meridional".
Este
recorrido poético iniciado en Canarias, continúa por el norte del antiguo
Sahara español, Mauritania y Mali; sigue por Argelia y Marruecos, Tunicia,
Libia, Egipto y el norte de Sudán. Luego atraviesa Somalia, Etiopía, Sudán,
Chad, Níger, Mali y Mauritania. Luego avanza por Nigeria, Dahomey (Benín),
Togo, Ghana y Alto Volta, Costa de Marfil, Liberia, Sierra Leona, Guinea, Guinea
Bisau, Gambia y Senegal. El último recorrido quedará limitado al norte por
Camerún, República Centroafricana, Zaire, Uganda y Kenia, así como las islas
de Zanzíbar y Madagascar, y al sur por el Cabo de Buena Esperanza.
García
Ysábal nos aclara, en lo que se refiere a las traducciones, que han sido
siempre comparadas, siguiendo la más reciente ortodoxia aplicada a la
complejidad lingüística africana donde existen unas seiscientas lenguas y seis
mil variedades dialectales, en una población algo mayor que la de Europa y
triple en su extensión geográfica.
Antes
de continuar con las necesarias explicaciones que nos aporta el autor para una
mejor comprensión y disfrute de este "Cancionero General Africano",
nada mejor que transcribir uno de los poemas recogidos en este libro. Pertenece
a la zona de Ewe, Togo y su título es "Tristeza de vivir": "El
espléndido campo de nuestros juegos / se ha convertido en ruinas. / La espléndida
tierra de placer / se ha convertido en ruinas. / La densa selva en sabana, /
nuestra hermosa ciudad en estepa / y nuestro bello hogar en campo de rastrojos.
/ Que no me entierre el sepulturero. / Podéis permitirle que sepulte mis pies /
si deja mi pecho a la intemperie. / Para que mi pueblo vengan a contemplar mis
ojos. / El tambor no redobla alegría. "Triste Vida", "Triste
Vida", / redobla ese tambor, ese tambor / sólo redobla por la tristeza de
vivir."
Ahondando
en la explicación de algunos elementos que determinan este libro, Antonio García
Ysábal nos anuncia otra de sus claves fundamentales, así nos dice que "La
cronología de los poemas es uno de los enigmas de este cancionero". Por
otro lado, no se aleja de la verdad nuestro autor al afirmar "Cuanto más
se conoce África, más absurda parece esa utopía materialista de la absorción
colonizadora.
El
ejemplo lo hallamos en Canarias: unas endechas y una historia oscura siguen
aventando las brasas residuales de su espíritu autóctono. Porque los
exorcismos étnicos y culturales no han podido arrojarlo de casi ninguno de los
muchos enclaves geográficos donde mora o fue exiliado con el sólo bagaje de su
ánima; más bien al contrario: afirma su independencia y determinante influjo
en las culturas de adopción forzosa."
Para
concluir este breve acercamiento a una obra de imprescindible lectura para
aquellos que quieran sentirse más cercanos al espíritu, al sentir africano,
nada mejor que hacerlo con una linda "Canción de amor": "El
firmamento se oscurece con un azul profundo de tela guineana. / La niebla cae
como rocío de leche fresca. / La hiena ríe, El más Anciano de
El
que busque otra cosa una sugerencia: sólo se encontrará con una poesía en
estado puro. Toda una tentación ante tanto enmascaramiento embaucador, ante
tanta poesía falsamente cosmopolita, ante tanto erudito de flexo y sofá, que a
lo más que llevan a provocar es a un prolongado e incomodo bostezo.
*
Liberto

Definición:
Barcelona,
1939 - Madrid, 2008
En 1951 fija su residencia en Canarias. Estudia en
Obras:
Desnuda palabra (1962), poesía
La soledad y el amor (1966), poesía
Corazón en la orilla (1968), poesía
Diálogo con la claridad (1980), antología poética
Diálogo de los amantes (1986), poesía
Dodecaedro (1988), poesía
Poesía completa : (elegía a Miguel Hernández, poesías y otros textos inéditos)
(1991), poesía
Laberinto insular (1993), poesía
Salmos de la penumbra (1994), poesía
Cancionero general africano (1994), poesía
Sarah (1995), poesía
Kryptos: autobiografías (1995), poesía
Diario de Arbois: de un dispar percibir (2001), poesía
Animales y dioses en la memoria de África (2002), poesía